Un estudio genético enfocado en una comunidad apartada de Grecia revela un caso único de preservación genética, donde buena parte de los habitantes aún conserva su ascendencia de la Edad del Bronce, Edad del Hierro y la época romana.
El estudio de la Universidad de Oxford se centró en descendientes de la comunidad de Deep Maní, ubicada al sur de Grecia en un sitio protegido por montañas escarpadas que aislaron a los pobladores
Los investigadores analizaron el material genético de 102 individuos, lo que se descubrió es un resultado no visto en el continente europeo, ya que se determinó que el 80% de los analizados pertenecen a una rama genética llamada «Haplogrupo J-M172», un grupo no muy común en el continente.
Adicionalmente, se conoció que muchos de ellos descienden de un único individuo del siglo VII a.C., lo que significa que se enfrentaron serios problemas demográficos provocados por epidemias, guerras e inestabilidad política.
Del lado materno se encontraron rastros de al menos 30 linajes diferentes de lugares cercanos, lo que indica contactos ocasionales con los vecinos.
De igual manera, el estudio genético respalda los datos antiguos que señalaban no sólo la existencia de estás comunidades descendientes de la Edad del Bronce y del Hierro, sino que en la Edad Media todavía adoraban a los dioses olímpicos.












