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Principales características del Arte Mesopotámico

Es la cultura de los diversos pueblos que se formaron entre los ríos Tigris y Éufrates, así como entre el mar Mediterráneo, los que le dan vida a las características a las expresiones artísticas de Mesopotamia durante la Edad Antigua.

¿Qué es el arte Mesopotámico?

Para entrar en contexto es necesario comprender a qué nos referimos con arte mesopotámico. Al hablar de ello nos estaremos refiriendo a la segmentación generada tanto cronológicamente, como geográficamente por la que ha pasado la historia del arte durante toda la Edad Antigua específicamente en Mesoamérica.

Acá hablaremos de las manifestaciones artísticas desarrolladas en la cultura de los pueblos de Mesoamérica; especialmente en las orillas del río Tigris y Éufrates, los cuales desembocan en el Golfo Pérsico, ubicado en la península Arábiga alrededor del año 4000 a.C.

Contexto histórico del arte Mesopotámico

El arte de Mesopotamia se ubica entre el año 3700 – 539 a.C. precisamente el momento en el que los Persas llegan al territorio (conocido hoy como Irak y parte de Siria).

Fueron los griegos los que le otorgan el nombre de Mesopotamia a estas tierras, considerando que su significado es Entre ríos, justamente por encontrarse entre los ríos Éufrates y el Tigris.

Fueron estos ríos de gran importancia para el desarrollo de estas culturas, considerando que contó diversos pueblos tales como los sumerios, los acadios, los asirios y lo babilonios.

Hay que considerar que uno de los desarrollos de más importancia de esta civilización fue el de la escritura cuneiforme, considerando que fue el primer sistema de escritura en la civilización humana.

escritura cuneiforme mesopotamia
Escritura cuneiforme mesopotamia. Crédito: Creative Commons

En primera instancia, este sistema de escritura cuneiforme tuvo un desarrollo primeramente para lograr llevar algunas cuentas administrativas, aunque progresivamente algunos escribas y sacerdotes consignaron diversas crónicas de Sumeria con este sistema de escritura.

Tenemos entonces que en Mesopotamia se desarrollaron, desde el neolítico hasta la caída de Babilonia, diversas manifestaciones consideradas artísticas y culturales, tanto en técnicas y uso de materiales particulares, así como todo un desarrollo que se plasmó a partir de diversos géneros, tales como escultura, pintura, escultura, cerámicas, mosaicos primordialmente.

Todo su desarrollo artístico se fundamentó no solo en los recursos naturales que poseían, tanto como por los que carecía. Efectivamente, al carecer de algunos materiales, empleaban solo con los que sí contaban. Uno de los principales fue la arcilla, entre otros, que les sirvió para la fabricación de ladrillos.

Considerando además todo el conjunto religioso y político que la envolvía, cuyo sistema era enteramente teocrático y dependiendo así de los sacerdotes.

Este fundamento político generó el desarrollo del arte en función de los intereses del Estado, así como el culto religioso, sin que esto fuera limitativo ante su originalidad y el valor artístico y cultural que posee.

Características principales del arte de Mesopotámico

Las características fundamentales del arte mesopotámico parten de tres factores fundamentales.

Mosaico becerro de oro. Crédito: Depositphotos.

Es razonable que todos los detalles que envuelvan determinada cultura serán de influencia para su desarrollo artístico, así como los materiales y el clima en tanto a la ejecución de la arquitectura, así como la sociedad en sí misma para el resto de las manifestaciones artísticas.

De tal manera que las que consideramos principales son las siguientes.

  • Uno de los roles más importantes que se presentaban ante el Estado era la religión. En este sentido las edificaciones se fundamentaban a partir de la religión, así como el desarrollo de esculturas, las cuales tenían una función espiritual.
  • Era de preocupación para ellos las constantes guerras. De tal manera que el arte mesoamericano se dedicó, en gran medida, a glorificar aquellas victorias militares.
  • El entorno natural fue de gran influencia para el desarrollo de sus obras artísticas. Al carecer de algunos materiales tales como la madera y la piedra, entre otras, quedan ausente completamente, siendo el ladrillo el más empleado. Este se generaba a partir de la mezcla realizada a partir del lodo arcilloso, cuyo material, por ser de menor duración, es poco lo que aún queda de esta cultura.

Asimismo, cada una de sus manifestaciones artísticas desarrolladas posee sus propias características según los factores aquí descritos, cuya función particular radicaba en cultos religiosos, o para la documentación de determinados hechos especialmente en torno a las guerras.

Es importante considerar que el valor al arte que se le daba en este momento histórico iba más allá de lo estético, sino más bien utilitario, así como parte de la expresión política particularmente.

La pintura de Mesopotamia

La pintura de Mesopotamia fue generada particularmente como parte de la arquitectura para embellecerla, aunque sean pocas las que hasta ahora hayan sobrevivido; esto debido a los materiales empleados de no mucha perdurabilidad. Algunas principales características son las siguientes.

  • La finalidad era expresamente decorativa, no solo para generar mayor belleza al conjunto arquitectónico en sí mismo, sino incluso a diversas piezas de cerámica.
  • Los temas pictóricos más desarrollados eran relacionados al culto de las divinidades, así como temas de la conquista. De igual manera se representaban tanto personas como animales y monstruos, e incluso figuras geométricas.
  • Los colores empleados eran escasos, considerando que no eran muchos los materiales con los que contaban para generar color. Básicamente dominaban tres colores: el rojo, el blanco y el azul.
  • Todas sus imágenes carecen de perspectiva.
  • El tamaño de sus imágenes era proporcional según la jerarquía de quién se representara. La realidad objetiva de las cosas no era de su interés.

La escultura y el relieve

La escultura de Mesopotamia se fundamentaba bajo un gran desarrollo utilitario, cuya simetría se encontraba regida por la ley de frontalidad, siendo estática y rígida, cuya expresividad podría destacar por los rostros de muchas de ellas.

Estándar de Ur. Crédito: Depositphotos.

Por lo general, estas esculturas presentaban una desproporción respecto al cuerpo, cuya temática principal se relacionaba con retratos de dioses, así como reyes y altos funcionarios.

Materiales más empleados

Es importante destacar no son de gran tamaño estas esculturas como sí lo serían en Egipto; esto debido a la escasez de materiales que sí podrían funcionar para esta finalidad, como la piedra.

Sin embargo, si se permitieron el desarrollo de éstas de pequeño y mediano tamaño, variando los materiales tanto en bronce, terracota, alabastro, obsidiana, piedra caliza, jaspe, entre otras.

Temas desarrollados en la escultura de Mesopotamia

En cuando a los relieves, estos generalmente formaban parte de la decoración de los muros de los palacios. Estos, solían contar la historia de los logros y triunfos del monarca. Era muy usual que, además, se le presentara recibiendo sus triunfos frente a sus cortesanos.

Ritón de cerámica asiria en forma de león procedente de Kültepe (1860-1780 a. C.). Crédito: Depositphotos.

Era también común la representación de figuras en bajorrelieve de gran tamaño que protegían las murallas de sus ciudades. Estas representaciones consistían en animales fantásticos a modo de protectores espirituales.

Formas de la escultura de Mesopotamia

Era muy común la representación de formas robustas humanas, especialmente en sumeria y asiria, con espaldas anchas, un tanto rechonchas, de fuerte musculatura, así como cejas muy pobladas y ojos muy abiertos. El aspecto de ellos denotaba cierta severidad característica de Mesopotamia.

Función de la escultura de Mesopotamia

La escultura y el relieve cumplían funciones tanto religiosas, como para mostrar la exaltación de figuras representativas e importantes de los reinos diversos de Mesopotamia. De esta manera se solían representar tanto sacerdotes, dioses, espíritus malignos, como dignatarios, entre otros.

Las representaciones de figuras humanas solían reproducir rasgos característicos individuales, un tanto desproporcionados pero a modo intencional. Destacaban por poseer la cabeza más grande que el cuerpo. Sin embargo, solían ser mas realistas las figuras de animales.

Perspectiva en los relieves de Mesopotamia

Las características de los relieves del arte mesopotámico son muy similares a los de la pintura. Principalmente se cumple la ley de perspectiva, tal como en los relieves egipcios.

Relieve de un cazador asirio. Crédito: Depositphotos.

De igual manera, el tamaño de las figuras será proporcional según la jerarquía de cada representación; asimismo, la búsqueda de la geometría según sus formas, así como de la simetría en general.

La cerámica de Mesopotamia

Otras de las obras que hoy día consideramos artísticas fueron realizadas por los mesopotámicos fueron las cerámicas. Ésta, está relacionada muy estrechamente con el desarrollo y crecimiento de las ciudades, en especial con el excedente de la producción agrícola.

Plato de cerámica Halaf (VI milenio a. C.). Crédito: Depositphotos.

Para el desarrollo de la agricultura se necesitó recipientes para poder transportar tanto la bebida como la comida, así como para su almacenaje y conservación. Es por ello que no solo se realizaron en grandes cantidades, sino que su papel fue de especial relevancia para el comercio en largas distancias.

La cerámica artística era tan importante como clave para diversas funciones de Mesopotamia, en especial al considerar su utilidad para diversos cultos religiosos, donde también tuvo un papel de gran importancia. Se realizaron tanto platos como vasos y recipientes especiales para la conservación de tablillas de arcilla.

El ladrillo vitrificado o la cerámica

El ladrillo vitrificado o la cerámica era una técnica muy relevante y de gran esteticismo, empleada especialmente para el recubrimiento de diversas superficies, tales como paredes de tumbas reales, tal como las de la puerta de Ishtar de Babilonia, por ejemplo.

Puerta de Ishtar. Crédito: Depositphotos.

La técnica empleada para su realización se fundamenta en la cocción de los ladrillos e barro a los que se les aplicaba un barniz (generalmente de plomo u otros elementos), con la finalidad de generarles un aspecto esmaltado o vítreo a la superficie.

Esta especie de barnizado le generaba mayor dureza al adobe, así como mucha más resistencia. El destino de ello era simplemente decorativo, para adornar las paredes de los templos de mayor importancia, a medida que generaba mayor durabilidad y resistencia.

Mosaicos de Mesopotamia

El mosaico proviene de la cerámica considerando que por medio de éste se solían representar figuras o imágenes a partir de pequeñas piezas de cerámica (aunque también se empleaba, en menor medida, el vidrio, la piedra y otros), cuyos colores y tamaños variaban según la combinación de su conjunto en sí mismo.

León de la Puerta de Ishtar. Crédito: Depositphotos.

La arquitectura de Mesopotamia

El arte Mesopotámico se caracterizó, en gran medida, por el desarrollo arquitectónico a partir de cuatro monumentos principales: los templos, el palacio, las murallas y las tumbas; aunque también existieron viviendas, no fueron estas tan destacadas como las ya mencionadas.

Como ya hemos mencionado, al encontrarse Mesopotamia con la ausencia de materiales tales como el metal, la madera o grandes piedras, el material empleado para sus edificaciones se basaba el uso de los ladrillos de barro secados al sol, así como el barro blanco.

Debido a que son materiales que no perduran en el tiempo, es poco lo que aún se conserva de estas civilizaciones. Tales materiales, además de cocerlos al sol, también se empleaban hornos para su cocción, siendo los templos y los palacios los de mayor importancia para su arquitectura, aunque también a los sistemas de defensa como las murallas.

Los templos de Mesopotamia  

Los templos que formaron parte de Mesopotamia estaban constituidos por un patio amurallado. El espacio ubicado a uno de sus lados como elemento característico llamado Zigurat (sin confundirlo con el templo, ya que este era solo una parte de éste), que consistía en una cuadrada torre de diversos pisos de manera escalonada, en cuya cima reposaba el santuario.

Son los cuatro puntos cardinales los que orientan a sus caras. Para acceder a sus diferentes niveles se hacía a través de una rampa que rodeaba sus cuatro lados. También se accedía a partir de dos simétricas escaleras ubicada tanto en el frente como en sus laterales.

En general, la finalidad de los templos de Mesopotamia fueron diversos, considerando que eran los sacerdotes los encargados de la organización interna de los templos.

Por dentro, se podían encontrar espacios tanto para el cultivo, como talleres destinados a la fabricación de diversos utensilios, así como espacios para rebaños de animales e incluso almacenes destinados a las cosechas.

Siendo los sacerdotes los encargados de la organización, eran estos los que contrataban a los trabajadores internos, tanto a los artesanos, como a los campesinos y a los pastores, entre otros.

Estos templos eran de una planta con patios diversos ordenados a modo de laberintos, e incluso ordenados en forma de hileras con un patio que les rodeaba.

Existían templos según la cantidad de divinidades existentes, ya que cada una poseía una propia donde se ejecutaban las diversas ceremonias según el culto de cada una de ellas.

El Palacio

Aunque el palacio no contemplaba una forma en concreta, sí eran una serie de prismáticas edificaciones de tamaños diversos, los cuales se conectaban entre sí a partir de galerías y pasillos con patios bastante amplios rodeados de murallas. Básicamente consistía en una cuadrangular construcción con un patio central.

El interior era decorado a partir de pinturas murales con la técnica de enlucido de cal, así como de ladrillos que eran esmaltados con relieves y algunos colores (bien sea rojo, azul o blanco).

Las murallas

Las murallas, como bien su nombre lo indica, eran específicamente para guardar las ciudades. Esta constaba de paredes verticales de rectos ángulos, reforzados por torres cuadradas con la finalidad de proteger la ciudad.

Para lograr acceder a la ciudad, se realizaba precisamente por las puertas que eran fortificadas de estas murallas.

Estas puertas eran realizadas de bóveda de medio cañón, a las que les colocaban sus respectivas estatuas protectoras de cada lado.

Las tumbas

Las tumbas se edificaron a modo de hipogeo con bóveda realizada de ladrillos y a su vez, varias cámaras. En el interior de ellas se concibe un funerario jaguar con criados, músicos, guardias, cadáveres de damas… inmolados estos según las fúnebres costumbres de Mesopotamia.

Las viviendas

Las viviendas fueron edificaciones realizadas con junco; éstos eran doblados a modo de parábolas inversas a modo de que funcionaran como pórticos. Sus estructuras eran recubiertas de barro, así como de junco, siendo sus formas abovedadas. Se llegaron a realizar tanto de planta cuadradas como circulares.

Obras más destacadas del arte mesopotámico

Aunque no sea mucho lo que en la actualidad se conserve del arte mesopotámico, de las que aún están presentes mencionaremos solo algunas en tanto a las diversas manifestaciones artísticas de esta cultura.

Los orantes

En cuando a escultura unas de las más representativas son los orantes. Estas fueron realizadas con diversos materiales, especialmente piedras. Este nombre se le da debido a la posición que adoptan con las manos a modo de oración, así como algunas ofrendas que traían en ellas.

Estatua del Príncipe de Gudea, gobernante de Lagash (2120 a.C.). Crédito: Creative Commons

La particularidad de ellas es que poseen una expresividad característica en sus rostros, en especial la mirada penetrante y con ojos grandes y redondeados.

La estela de Ur. Nanshe

La estela de Ur.Nanshe es un bajorrelieve de aproximadamente 2500 a.C. representando quien fue un rey constructor, el cuarto sumerio de la dinastía Lagash.

estela ur nanshe
Estela de Ur Nanshe

Acá se conmemora alguna celebración por la construcción de algún nuevo templo considerando que se representa al rey frente a su esposa y sus hijos; llevando consigo algunos ladrillos que asumen forme parte de esta celebración.

Zigurat de Ur

Zigurat de Ur. Crédito: Depositphotos.

El Zigurat de Ur fue un templo ejecutado en honor a la diosa Nanna (o diosa de la luna). En la actualidad el estado de conservación en el que se encuentra es, en gran medida, casi impecable, aunque haya perdido algunos de sus niveles superiores.

La puerta de Ishtar

La construcción de la puerta de Ishtar data del 575 a.C. aproximadamente, construida por Nabucodonosor II. Aunque actualmente la que se conserva es una reconstrucción (no la original) ubicada en el Museo del Pérgamo en Berlín.

Su fachada se encontraba adornada –como era de costumbre en Mesopotamia-, por siluetas de toros, dragones y leones como seres mitológicos.

Fue esta una de las ocho puertas monumentales del interior de la muralla de Babilonia. Era a partir de esta puerta de donde se podía acceder al templo de Marduk, siendo acá donde se ejecutan las fiestas de inicios de año.

Su composición estaba basada tanto en adobe como en cerámica vidriada en azul casi en su totalidad. Su contraste con el resto de las edificaciones era evidente gracias a ello, considerando que el resto eran rojizos o dorados.

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