¿Quién fue Isabel de Francia? Biografía de la ‘Loba de Francia’

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Isabel de Francia. Obra anónima (entre 1303 y 1308).

Isabel de Francia (París, Reino de Francia, 1292 – Hertford, Hertfordshire, Reino de Inglaterra, 22 de agosto de 1358) fue la tercera y única hija del Rey Felipe IV de Francia y de la Reina Juana I de Navarra. Fue además, hermana de los reyes Luis X, Felipe V y Carlos IV.

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Familia del rey Felipe IV de Francia. En orden: Carlos IV de Francia, Felipe V de Francia, Isabel de Francia, Felipe IV, Luis X de Francia y Charles de Valois. Manuscrito de 1313, Biblioteca Nacional de Francia.

Como curiosidad y que habla mucho de su personalidad, debemos decir que los ingleses contemporáneos la llamaban la ‘Loba de Francia‘.

Isabel de Francia en Inglaterra

En 1308, Eduardo II de Inglaterra, nieto de Leonor de Aquitania, contrajo matrimonio con Isabel de Francia, la única hija del rey Felipe IV de Francia.

El padre de Eduardo había participado en la lucha entre ambos reinos por la conquista de las tierras al otro lado del Canal de la Mancha, lo que había dejado a Inglaterra empobrecida y con una gran inestabilidad política y militar.

A esto había que sumar que el nuevo rey prefiriera la compañía de los hombres y, en especial, la de Pedro Gaveston de Gascuña, a quien coronó caballero.

Los favores del rey eran tan evidentes que comenzó a atraer la atención de la corte y de la misma Isabel.

isabel de francia en inglaterra
Isabel de Francia llega a Inglaterra

Gaveston había ocupado su lugar tanto en asuntos privados como públicos y era la mayor influencia del rey, tan intensa que llegó a gobernar en la ausencia de este, algo que Isabel no estaba dispuesta a tolerar.

Sin embargo, los nobles repararon en que Eduardo era incapaz de gobernar por sí mismo ni de paliar las necesidades de su reino, por lo que no tardaron en desafiarle en público.

Sus enemigos también se aprovecharon del desinterés del rey por sus tierras y le arrebataron el poco derecho que Inglaterra tenía sobre Escocia.

Eduardo no supo prever ni evitar las revueltas ni la guerra civil a las que se enfrentaba su reino. Aun así, los lazos entre el rey y su íntimo amigo no decrecieron.

Ni siquiera los separó la muerte: Eduardo juró vengarse de los nobles que habían asesinado a su querido Gaveston.

A pesar de este duro golpe, Eduardo no fue capaz de llevar las riendas de su reino como debería y, entre tanto, Isabel lo seguía en su travesía por las tierras del monarca, en las que debían sofocar revueltas y tensiones.

Isabel demostró ser de gran ayuda, pues gracias a ella Eduardo formó parte de la corona francesa y recibió el apoyo del reino.

La llegada de Hugo Despenser

En 1314, se había convertido en la consejera y representante pública de su marido, pero la situación empeoró con la llegada del nuevo favorito del rey: Hugo Despenser.

Eduardo fue acusado públicamente de ser tanto un impostor como un fracaso como rey, y se hizo evidente que Despenser era quien manejaba los hilos.

Isabel perdió toda esperanza en que el gobernara el reino como debía y, en medio de una contienda con los escoceses, no tuvo más remedio que refugiarse en Tynemouth, donde las tropas de Despenser debían ir en su ayuda. Sin embargo, ante su ausencia, Despenser se posicionó como enemigo de la reina.

Con las tensiones en Gascuña entre el rey de Francia y el duque de Aquitania, la posición de Isabel se vio muy comprometida. Aun así, era la única que podía mediar en el conflicto.

Isabel de Francia, regente de su hijo

Viajó a Francia para alojarse con su hermano, el rey Carlos IV de Francia, acompañada de su hijo Eduardo. Allí dejó de estar bajo la sombra de su marido para situarse como madre y regente del futuro heredero al trono frente al tirano de su esposo.

El primer paso fue hacer una declaración pública por la que acusaba a Despenser de haberse interpuesto en el matrimonio real.

Tras esto, Isabel unió fuerzas con su supuesto amante Roger Mortimer para dirigir su ejército contra Eduardo y Despenser.

Ante este avance, Eduardo se vio obligado a huir con Despenser a Gales. Su derecho al trono se debilitaba por momentos, y el príncipe fue nombrado guardián del reino en lugar de su padre.

hugo despenser
Representación de la ejecución de Hugo Despenser. Manuscrito de Jean Froissart.

Tras la muerte de Hugo Despenser ejecutado en 1326, exigieron al rey que abdicara en beneficio de su hijo, que fue coronado al año siguiente. El antiguo rey permaneció encerrado en el castillo de Berkeley.

Sin embargo, Eduardo II aún contaba con ciertos simpatizantes y, ante las tentativas de liberarlo de la fortaleza, se trazó un plan para acabar con la vida del antiguo monarca y hacer que pareciese una muerte natural.

Sin embargo, no resultó del todo creíble, con lo que las sospechas comenzaron a recaer sobre Isabel y Mortimer.

El reino de Escocia se independiza

Entonces, en 1328, Roberto Bruce fue coronado rey de Escocia y el reino se autoproclamó independiente de Inglaterra.

Ante esta humillación, se inició un conflicto armado entre los propios nobles ingleses que acabó con Mortimer apresado y la desconfianza del nuevo rey de la influencia de su madre. Tiempo después, Mortimer fue liberado.

Isabel y él se refugiaron en Nottingham, pero, en 1330, un grupo de nobles asaltó el castillo. Mortimer fue asesinado, pero Isabel se rindió formalmente y le permitieron volver a la corte de Windsor.

Su legado fue demostrar que una mujer también podía gobernar un país de forma legítima, hasta el punto de derrocar a un rey.

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