La construcción del intercambiador de Ein Tut al norte de Israel, ha traído un interesante descubrimiento arqueológico en el que una piedra preciosa tallada hace 2.700 años es la protagonista, luego de que se determinara que lleva el nombre del reino bíblico de Juda.
El objeto es una piedra marrón claro que se utilizó como sello por parte de un funcionario administrativo, en la piedra se aprecian unas granadas talladas que son simbología de la realeza, además de una inscripción que señala el nombre de su dueño. Según los investigadores el dueño lo utilizaba como un colgante en el cuello.
Este tipo de objetos al norte cerca del Reino de Israel no es común, de hecho, el hallazgo puede ayudar a reinterpretar los alcances administrativos y la dinámica política del territorio, en el siglo VIII a.C.












