Biografía de Miguel Hidalgo, el padre de la Independencia de México

Miguel Hidalgo y Costilla es considerado por los mexicanos como el “Padre de la Patria” y como el “Iniciador de la independencia”. Desde su posición de párroco de la pequeña localidad de Dolores, inició el movimiento que concluiría en 1822 con la Independencia de México.

miguel hidalgo

Hidalgo nació el 8 de mayo de 1753 en Corralejo (México) en el seno de una familia de clase relativamente acomodada. En 1765, ingresó en el colegio de San Nicolás Obispo, un centro dirigido por la Compañía de Jesús en el que daban cátedras de latín, derecho y estudios sacerdotales. Con 17 años ya era maestro en filosofía y teología, demostrando una gran inteligencia. Aprendió francés y empezó a leer a autores ilustrados. Su relación con los trabajadores de la casa de sus padres le acabó dando la habilidad de hablar muchas de las lenguas indígenas de Nueva España. Se licenció y ejerció de párroco del pueblo llamado Dolores.

Tras la invasión napoleónica de España, Hidalgo participó en la conspiración para derrocar al virrey Venegas orquestada en Querétaro. En un principio, no tenía interés en participar, pero el militar Ignacio Allende le convenció para unirse al movimiento. El cura era considerado como muy valioso, ya que tenía contactos con los personajes más influyentes de la zona. Los conspiradores planificaron iniciar el movimiento en diciembre de 1810.

Pero el virrey era consciente de que había peligro en la zona, por lo que investigó y desarticuló gran parte de la red. No obstante, Hidalgo no fue detenido y en la mañana del 16 de septiembre de 1810 realizó el “Grito de Dolores”, una misa en la que arengaba a sus feligreses a sublevarse frente al control español y criollo. Fue el inicio de la Guerra de Independencia mexicana.

Aunque en sus inicios tenía un aparente carácter realista, pronto la insurrección tomó un fin revolucionario. Esto atrajo a un gran número de indios, lo que permitió que el sacerdote pudiese formar un ejército de hasta 6.000 hombres, con el que marchó sobre Celaya, Salamanca y Acámbaro. Los éxitos hicieron que los sublevados le proclamasen capitán general y que se animase a seguir conquistando hasta la ciudad de Guanajuato. En dicha ciudad se produjo una masacre en la Alhóndiga de Granaditas, una bodega en la que se refugió el contingente español.

Tras la conquista de todas esas ciudades Hidalgo afirmó en un manifiesto que el objetivo era la independencia del país. El cura también decretó el reparto de las tierras a los indios y la abolición de la esclavitud y de los tributos que pesaban sobre indios y mestizos. Pero no se conformó, sino que siguió su avance hasta la ciudad de Valladolid, la capital de Michoacán.

Después de la victoria frente el ejército realista de Trujillo en la batalla del Monte de las Cruces el 30 de octubre de 1810, Hidalgo decidió la retirada hacia Guadalajara. No obstante, su ejército fue derrotado en Aculco y en Guadalajara en enero de 1811. Destituido de sus cargos, fue posteriormente detenido por las tropas realistas y fusilado en julio de 1811.

Apasionado por la Historia, es licenciado en Periodismo y Comunicación Audiovisual. Desde pequeño le encantaba la Historia y acabó por explorar sobre todo los siglos XVIII, XIX y XX.