Breve historia de Gales y de su lengua, el galés

El galés es una lengua celta perteneciente a la familia indoeuropea. Proviene del celta britónico (Brittonic o Brythonic en inglés) junto con el corno y el bretón,  (en inglés se dice Cornish y Breton, respectivamente)

El número de hablantes alcanza aproximadamente los 570.000 y se encuentran principalmente en Gales (Wales en inglés), al oeste de Gran Bretaña.

mapa de gales

Estos se distribuyen en función del condado. Así, podemos encontrar más hablantes de galés en las zonas del norte y del oeste, como el caso del condado Gwynedd, que en el sur y este.

Al principio de su expansión por las islas británicas, el galés gozaba de buena salud, como el gaélico o el corno, pero con el paso de los años la influencia del inglés se incrementó frente a los idiomas minoritarios y estos han tenido que luchar para mantenerse con vida. Actualmente, se pueden encontrar colonias de hablantes de galés en el extranjero, como en la provincia de Chubut, en Argentina.

Sin embargo, aún queda mucho por hacer desde el plano político y social para consolidar la permanencia de estas lenguas.

Gramática galesa

dialectos gales en gales

Para empezar, existen dos variedades dialectales del celta. Por un lado, el celta británico y por otro el celta goidélico[1], o goidelic celt. El galés pertenece al  celta británico o brythonic celt que pronuncia una /p/ en las oclusivas finales, por lo que recibe el nombre de celta-P. Puesto que el bretón y el corno pertenecen también al celta britónico, guardan similitud entre sí. Esta variedad se hablaba más en la Gran Bretaña celta y romana, pero se vio reducido a Gales, Cumbria y Cornualles tras la invasión anglosajona.

Dentro del galés, existen a su vez dos variedades dialectales. El galés del norte y el galés del sur, que no son muy diferentes, pero pueden ocasionar dificultades en la comprensión oral.

Las palabras más comunes son idénticas, como bore da (buenos días) y hwyl (adiós). Pero en las oraciones la situación se complica y las diferencias se acentúan:

gaelico

El galés también emplea el alfabeto latino debido a la conquista de Gran Bretaña por Roma. Sin embargo, existen sonidos que el inglés carece. Asimismo, presenta diferencias en la pronunciación como la “w”, que suena /u/ o la “dd” equivale a la “th” inglesa (es el fonema /θ/ equivalente a la “z” española).

Historia de Gales y su lengua.

Según los historiadores, la llegada del celta britónico a las islas británicas data del siglo VI a.C. En esa época se hablaba celta, hasta que los romanos invadieron Gran Bretaña en el 43 d.C. e introdujeron el alfabeto latino y la tradición escrita. Por lo tanto el latín pasó a ser lengua oficial, la más hablada.

En los siglos IV y V, el imperio de Roma en las islas sufría ataques por todos los bandos. Por el oeste, los irlandeses; por el norte los pictos, y por el Mar del Norte llegaban tribus germanas o bárbaros, formados por jutos, anglos y sajones. Con estos cambios de asentamientos, se produjeron modificaciones en el idioma como en el gaélico o el galés, que absorbió términos.

A pesar de la conquista romana, el latín no consiguió acabar con el galés. Este idioma siguió utilizándose en ámbito popular y para algunos documentos oficiales o legislativos. Un ejemplo es “The Mabinogion”, colección de cuentos y de manuscritos del territorio de gales y de la mitología céltica que datan del siglo X d.C.

Los primeros poetas galeses datan del siglo VII de nuestra era y se trata de Aneirin y Taliesin, descendientes de los druidas, que eran personajes con mucha autoridad y sabiduría en la cultura celta. Estos literatos colaboraron en el mantenimiento de la cultura galesa.

En 1066 los normandos consiguieron conquistar parte de las islas, aunque todavía debieron luchar contra la resistencia galesa durante 200 años. Así que, en 1283 Eduardo primero, del bando de los normandos, acabó con el último príncipe de gales, lo que permitió su dominación. Los normandos trataron de imponer dos idiomas al territorio galés. En primer lugar, transmitieron el francés, así que el galés adoptó términos de la lengua latina como barwn que significa “barón”. En segundo lugar, los normandos ingleses expandieron el inglés. Sin embargo, fue la presión del inglés la que más sometió a los hablantes de galés.

En un esfuerzo por librar al galés de la opresión inglesa surgieron figuras como la de Llywelyn ap Gruffudd, príncipe del condado de Gwynedd. Esto demuestra el clima de tensión que había entre las diferentes culturas, que se apoyaban en sus lenguas como principal seña de identidad y patrimonio que defender frente al opresor.

Es posible que la influencia del inglés continúe presente hasta nuestros días, pero la labor de estas personalidades sirvió para incentivar la identidad del pueblo galés. Así pues, en ciertas regiones de Gales, se conservaban las leyes de Hywel Dda (gobernador galés muy poderoso del siglo IX), símbolo del idioma y religión galeses.

En el reinado de Enrique IV (1399-1413) Gales luchó por su independencia respecto a  Inglaterra gracias a Owain Glyndwr, quien obtuvo cierto apoyo del rey tudor Enrique VII. Sin embargo, este reconocimiento se desvaneció con la probación del Acta de Unión en 1536 firmado con Enrique VIII, por el que Gales pasó a formar parte de Inglaterra. Esto implicaba un mayor protagonismo del inglés como lengua oficial frente al galés, que fue censurado y limitado más bien a la zona del norte de Gales.

enrique viii Con Enrique VIII, de la dinastía de los Tudor (1485- 1558), se desarrolló un fuerte nacionalismo. Los ingleses retoman su política de colonialismo, intentando avanzar en la conquista de Escocia e Irlanda, en la que se proclamó rey.

El galés obtuvo un respiro cuando se comenzaron a imprimir ejemplares de la Biblia en las islas británicas. En 1563 Isabel I permitió traducciones del libro sagrado en galés y en inglés con el fin de extender el protestantismo entre la población galesa en respuesta a la creciente influencia de la Iglesia Católica de Europa. En 1588 el obispo William Morgan presentó la traducción completa de la Biblia. Como se puede observar, la religión supuso un impulso al idioma galés. Entre 1660 y 1730 posibilitó la publicación de más de 500 libros, la mayoría religiosos.

El siglo XVIII supuso un gran época para el fomento del galés. En el primer tercio de este siglo Griffith Jones impulsó un sistema educativo para mejorar la competencia de los ciudadanos en galés, lo que a su vez significó un estímulo para la literatura galesa. Por su parte, la antigua orden de los druidas Gorsedd of the Bards alimentó el apoyo del idioma y cultura de Gales.

En Gales se fundó la Sociedad de Cymmrodorion cuyos logros fueron la institucionalización de los estudios de historia y literatura galesas. En el siglo XVIII también destacó Goronwy Owen, conocido como el último gran poeta galés que luchó por recuperar el idioma.

En el siglo XIX tuvo lugar una serie de protestas y levantamientos a favor del galés orientados a introducirlo en el sistema educativo. A pesar de los esfuerzos de personalidades de la política como William Williams con su Treachery of the Blue Books, (tratado para fomentar el idioma) la situación desencadenó la aplicación de Welsh Not, o Welsh Note, medida que imponía el uso del inglés en las escuelas, con la consiguiente marginación del galés.

La influencia del inglés se expandió en la Revolución Industrial gracias a la proliferación de publicaciones periódicas y a la introducción del ferrocarril.  Mientras que las publicaciones galesas se imprimían una vez a la semana o al mes, las de la lengua germana se producían diariamente.

Asimismo, las guerras mundiales obstaculizaron el progreso del galés en la sociedad. Primeramente porque muchos galeses perecieron en la guerra. Además, la crisis económica afectó al territorio de Gales, lo que obligó a los ciudadanos a emigrar y a adaptarse al idioma inglés.

Pero tras la aprobación del partido político Plaid Cymru en 1925 las campañas de protesta civil se han incrementado a favor del galés. Varios dirigentes de este parido como DJ Williams,  Lewis Valentine y Saunders abogaron por medidas revolucionarias y de alteración del orden público para conseguir sus fines. En 1962 éste último dio un gran impulso al idioma en su famosa intervención en el programa radiofónico de la BBC Tynged Yr Iath (el destino de la lengua), en el que apelaba a la revolución para mantener este patrimonio lingüístico.

A raíz de este acontecimiento, surgió la sociedad del idioma galés (Cymdeithas Yr Iaith Gymraeg), agrupación formada por jóvenes que apoyaron el bilingüismo en la sociedad. Con el tiempo, se obtuvieron logros como la fundación en 1982 del canal televisivo en galés S4C, fruto de la campaña de Gwynfor Evans en la agrupación Cymdeithas.

gales

Mientras tanto, el partido Plaid Cymru accedió en 1966 a un escaño de House of Commons, pudiendo impulsar el autogobierno o devolution sobre todo en los 70 cuando el Partido Liberal consideró sus peticiones.

El idioma galés era un reflejo de la identidad galesa, apoyados por figuras como el  novelista T.Rowland Hughes. También surgió el Festival de Eisteddfod y diversas organizaciones como la Sociedad del Idioma Galés para apoyar la salvación de esta lengua minoritaria.

Aunque el referéndum popular para votar la independencia de Gales en 1979 no tuvo éxito debido a la todavía predominancia inglesa, sí salió favorable el de septiembre de 1997, gracias al apoyo del Partido Laborista y a los gobiernos conservadores de Margaret Thatcher y Major, que afectaron a una región de izquierdas como Gales.

En 1993 se aprobó la ley del idioma Galés (Welsh Language Act) a partir de la cual el galés se enseñó obligatoriamente en las escuelas hasta los 16 años de edad. Con la asamblea Nacional de 1998 se considera el inglés y galés como lenguas de mismo valor oficial.

Galés en los últimos años hasta hoy

Según el censo de hablantes de galés que publica Welsh Language Commissioner  en 2001 había 582.000 hablantes, es decir un 21 % de la población, y en 2010 descendió al 19% hasta los 562.000 hablantes. Esto demuestra que esta lengua se encuentra en un estado crítico. Es cierto que goza de un carácter oficial, que cuenta con el apoyo de la política bilingüe en los servicios públicos, y la educación se ofrece en galés desde la guardería hasta la universidad, así como el derecho de los ciudadanos a hablarlo en su puesto de trabajo. Sin embargo, su uso ha descendido.

Según profesionales de Estynorganización que se encarga de garantizar la calidad de la educación en galés, la causa de esta caída puede deberse a la inseguridad que experimentan algunos docentes, además de su falta de conocimientos de la lengua y cultura galesas, lo que imposibilita  a estos trabajadores transmitir el sentimiento de defensa del idioma. Quizás se debe a que los jóvenes no hablan galés fuera de las aulas, y se decantan por el inglés. Entonces la lengua minoritaria queda limitada a la obligación en las aulas y a círculos cercanos de amigos y familiares.

Por otro lado, el galés no se tiene tanto éxito en internet en comparación con otras lenguas. En las redes sociales como Twitter, es difícil encontrar usuarios que se comunican el este idioma. En cuanto a los motores de búsqueda como Google, son más eficaces buscando resultados en inglés que en galés. Esta situación dificulta bastante la integración del idioma en las nuevas tecnologías sobre todo en el uso entre los jóvenes. En algunas ocasiones, según afirman los medios de comunicación como The Guardian, este desuso se debe a cierta vergüenza que sienten los hablantes a la hora de expresarse en galés. Les resulta incómodo pronunciar los sonidos de la lengua céltica.

A parte de esto, no se produce un estímulo en el mercado de trabajo para los hablantes de galés, por consiguiente, muchos dejan de estudiarlo o de practicarlo ante el temor de no obtener beneficios profesionales de esta lengua, o simplemente se ven forzados a abandonar Gales y practicar el idioma de la región de destino.

Mientras que en condados como Cardiff y Newport la repercusión del galés en los medios se ha incrementado, en otros  como Carmarthenshire o Ceredigion han sufrido una caída relevante en el uso del idioma. También Monmouthshire ha experimentado un aumento del número de hablantes.

Los condados de Gwynedd y Anglesey son los que mayor número de hablantes de  galés ostentan, con un porcentaje superior al 50%. Por su parte el distrito de ChurchStoke, en Powys presenta la menor proporción de hablantes con un 4,3%. El 20% de la población de más de tres años de edad asegura poder hablar el lenguaje, que es la competencia más importante para preservar el idioma.

A pesar de estas cifras desesperanzadoras, hay que tener en cuenta que el sentimiento de identidad nacional galés ha aumentado, lo que pone de manifiesto que la crisis es más bien lingüística y no tanto política o de identidad, pues la gente no se encuentra cómoda hablando en galés en su día a día.

Meri Huws, de Welsh Language Commissioner ha instado al gobierno a promover una legislación  y de medidas prácticas que aseguren los servicios bilingües y pongan freno a este retroceso en el uso del idioma.

Actualmente, existen herramientas muy  productivas para promover la lengua céltica. Aparte del canal televisivo SC4,  en Gales dispone de Radio Cymru. También los periódicos y revistas en sus versiones impresa y digital. Por su parte, los organismos gubernamentales como Welsh Language Commissioner  y Welsh Gobernment (Gobierno galés)

El festival de National Eisteddfod o la National Library  también desempeñan un papel imprescindible.

Un dato curioso es el que se produce en la Patagonia Argentina, concretamente en Chubut, donde una comunidad de galeses cuyo origen se remonta a mediados del siglo XIX ha conseguido impulsar la influencia y aceptación del idioma, por lo que varios miles de habitantes participan en cursos para aprender y perfeccionar el idioma, según informa el diario Wales Online.

Respecto a la música, es destacable la labor de grupos galeses como Manic Street Preachers, o Catatonia eran famosos y artistas como Meinri Gwilym, Gwenan Gibbard, Bryn Terfel. Para saber un poco más sobre la música galesa, se puede visitar BBC Wales Music.

No debemos olvidar la actividad de personajes como Heini Gruffudd, que con sus conocimientos ha publicado obras para transmitir tanto el idioma como la cultura de su tierra. Destacan, pues sus métodos lingüísticos, como It´s Welsh, sus libros históricos como Real Wales u otros como Welsh Names For Children.

Como se puede deducir de la historia y situación del galés, para preservar un idioma y cultura de carácter minoritario no basta con siglos de lucha frente a otros idiomas impuestos, o con la promoción de medidas políticas en una sociedad; sino que es preciso que los hablantes se impliquen en defender una de las piezas más preciadas de su patrimonio cultural, el idioma.

[1] El celta goidélico, o goidelic celt pronuncia las oclusivas finales de las sílabas como una /k/, por lo que se le denomina también como celta-Q. Esta variedad se encuentra más en Irlanda, Isla de Man y en las Highlands de Escocia.

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Actualmente estudio Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Rey Juan Carlos, lo que me ha despertado inclinación por la sección internacional, incluida el estudio de idiomas. Por eso, no descarto dedicarme a la docencia. Asimismo me gusta practicar ejercicio físico y pasar un rato agradable charlando con mis conocidos y con gente nueva. Por último, disfruto viajando para conocer la cultura auténtica de cada región del mundo, aunque reconozco que antes necesito informarme lo más posible sobre el lugar que voy a visitar, para disfrutar la experiencia a fondo.

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