Inicio Arte Características del arte Rococó: historia, temas y artistas más importantes

Características del arte Rococó: historia, temas y artistas más importantes

0
581
que es el arte rococo caracteristicas
La gallina ciega, de Fragonard. Crédito: Dominio Público

¿Qué es el Arte Rococó?

El Rococó fue un movimiento artístico de origen europeo francés, que desarrollaba un estilo provocador y alegre, además del exceso de decoración.

Poseía un alcance que arropaba a la pintura, las artes decorativas, la arquitectura y la escultura.

El nombre Rococó proviene del término “Rocaille”, técnica decorativa de jardines empleada con el uso de guijarros y conchas marinas, especialmente popular en Francia y en Italia durante el siglo XVII.

Dicho efecto, produjo que se le adjudicara el término Rococó a este estilo, por los efectos logrados.

¿Cómo surgió el arte del Rococó?

Su desarrollo comenzó a principios del siglo XVIII, durante el periodo de transición entre el movimiento Barroco  y el arte Neoclásico.

A pesar de que estas corrientes tengan en común el interés del detalle, este se diferencia por su estilo dramático y solemne por la diversión y el placer.

Tal era el hecho de diversión, que el Rococó no respetaba al Estado y mucho menos a la Iglesia. Para el periodo artístico, era más importante realzar la cotidianidad y la sensualidad, que los detalles temporales y espirituales.

Características del arte rococó

El arte Rococó, se diferencia del arte Barroco porque desprende alegría y celebración por la vida. Su intensión es darle espacio al humor, al erotismo ligero y a la gracia.

Podría incluso decirse que en realidad, durante este periodo, lo que resaltaba atractivo era la expresión de una clase social que desechaba el aburrimiento, a través de un medio entusiasta, sin didácticas y sin pretensiones trascendentes.

Expresión de picardía y humor

El Rococó es igual a una élite europea que desprende diversión. Por lo tanto, se observa que emana una gran dosis de picardía y de humor, que deja de lado cualquier indicio de solemnidad. Lo que indica que, este movimiento expresa el relajamiento de la etiqueta y de cualquier protocolo.

Temas sin pretensión moral o didáctica

Los temas más representativos en el periodo del Rococó, fueron las aventuras sentimentales, las diversiones de la élite europea ociosa, las escenas pastoriles y la vida doméstica. Todas ellas poseían una conexión con la experiencia, a pesar de lo edulcorada de las escenas.

Sin embargo, aunque no le daban mayor importancia, seguían representándose escenas mitológicas, religiosas e históricas, pero retirándoles su solemnidad. Para este estilo, quedaba en el olvido la temática didáctica y moralizante que realzaban poder.

Para ello, cada planteamiento artístico tenía que ser representado bajo un filtro de cotidianidad, agregándole el toque de placer y gracia.

Carácter de festividad y gracia

El carácter del Rococó era festivo y alegre en cualquiera de las manifestaciones en la que se desarrollase. Su estilo buscaba expresar abundante gracia, entusiasmo y luminosidad, a pesar de que soliese estar sobrecargada la decoración.

Erotismo en el arte Rococó

El arte durante este periodo absorbió un erotismo velado, tanto en los temas como en las formas. Para la mayoría de los artistas, el tema mitológico fue una máscara que sirvió como justificación para escenas de desnudos eróticos, lo cual servía para evitar la critica europea.

Decoraciones imaginativas y suntuosas

La técnica utilizada para agregar placer y gracia a las obras, fue cambiar la paleta de colores terrosos, intensos y oscuros por otros más blancos y pasteles. Ello fue inspiración no solo para la pintura, sino para la decoración en la arquitectura, lo que le dio al acabado un toque lleno de sensualidad y alegría.

Eliminó la función propagandística

El rococó poseía tantas influencias que liberó al arte de su papel propagandista. Este ya no estaba envuelto en el servicio de las causas absolutistas y eclesiásticas, lo que influía en el estilo, la temática y la libertad.

Este hecho hizo que el arte ya no reaccionara como vehículo para la seriedad y la verdad, sino para que fuese plácido.

Pintura del Rococó

La pintura proveniente del Rococó fue un éxito del rubenismo que sobrepasó al poussinismo.

El primer término, se conoce como aquella corriente de artistas pictóricos que prevalecieron el color sobre el dibujo, debido a que se inspiraron del pintor barroco y de origen flamenco, Pedro Pablo Rubens, quien nació en 1577 y murió en el año 1640.

En segunda instancia, el Poussinismo se reconoce como la corriente que le daba más importancia al dibujo sobre el color, por influencia que se recibía del artista Nicolás Poussin de origen Francés, nacido en 1594 y fallecido en 1665.

Esto significa que el colorismo era característico de los artistas de este movimiento; además, que su carácter de gracia y placidez contrastaba con el drama del barroco.

Principalmente la pintura refleja la vida de la corte, las banalidades, el entretenimiento, los juegos, las aventuras amorosas y la vida cotidiana.

Arquitectura del Rococó

La arquitectura del movimiento Rococó fue conocida como austera, debido a los acabados exteriores, a pesar de que era muy profunda y rica en la decoración interior.

Palacio Stupinigi, gran ejemplo de la arquitectura y la decoración Rococó. Crédito: Depositphotos.

Dichos espacios, además de ser pequeños, eran trabajados por los artistas con mayor intimidad, gracias a la utilización de formas gentiles y delicadas.

Asimismo, el uso de la decoración se destacó por la imaginación y el ingenio. Con relación a las aplicaciones doradas que desprendían luminosidad y alegría, estuvieron regularmente a la orden del día, siempre al servicio de las varias opciones en curvas con motivos marinos y florales, además de toda clase de sinuosidades.

Por ejemplo, el arquitecto Germain Boffrand de origen francés, fue el que inicio la introducción del Rococó en su país, e incluso lo puso al servicio de la orden monárquica, a pesar de que en ocasiones iniciara proyectos religiosos.

Algunos de ellos son, El Castillo de Lunéville, El Hotel de Soubise en Paris, El conservatorio de Versalles y el Place Vendôme de Paris.

Escultura del Rococó

La escultura en el Rococó tuvo un papel importante, principalmente porque destacaba, a diferencia del barroco, la disminución de las dimensiones, al igual que aumentar la delicadeza y la suavidad en el tratamiento de los movimientos y las texturas.

Frecuentemente se utilizaba la porcelana, la madera y el yeso a pesar de que se continuaba trabajando con el mármol. En cuanto al color, seguía siendo aplicada la paleta de colores pasteles para intentar bajarle el peso a la escena.

Entre los escultores más destacados están Étienne-Maurice Falconet y Antonio Corradini.

Máximos representantes del arte Rococó

El Rococó tuvo numerosos exponentes en las diferentes áreas artísticas, destacando la pintura y la arquitectura. A continuación algunos representantes durante este periodo:

Jean-Honoré Fragonard, francés 1732 – 1806

Jean-Honoré Fragonard (autorretrato). Crédito: Dominio Público.

Jean-Honoré fue un artista francés que utilizó el erotismo, el hedonismo, la exuberancia y la atmosfera intima para la representación de sus más grandes obras. Entre ellas se encuentran, La Gallina Ciega, El Columpio, El Beso Robado y La Cerradura.

Jean Antoine Watteau, francés

Antoine Watteau (1684-1721) fue un pintor proveniente de tradición flamenca, que había sido anexada al país francés. Es recordado como el primer pintor dedicado a darle inicio a las inquietudes de la élite europea ociosa.

Aunque, también fue el que se dedico a darle humanidad a sus personajes. Entre las obras que se pueden apreciar de él y más importantes son, Fiesta Veneciana, La Escala del Amor y la Peregrinación en la Isla de Citera.

François de Cuvilliés, francés-alemán

François de Cuvilliés fue un arquitecto y escultor alemán, quien estuvo al servicio de la corte de Bávara. Su intención en París, era adaptar al movimiento artístico del Rococó con el tacto alemán del siglo XVIII.

El estilo con el que realizaba sus obras era agradable y ornamental. Entre ellas las más importantes son, Teatro de Cuvilliés en su honor y El Pabellón de Amalienburg.

Johan Balthasar Neumann, alemán

Johan Balthasar fue un artista alemán del periodo Barroco y del Rococó. Se distinguió como decorador, pero principalmente como arquitecto donde en sus obras hechas con mármol se destaca la policromaría y la luz que reflejaban un estilo de bienestar y de opulencia.

Algunas de sus obras son, Castillo de Bruchsal, Iglesia Gaibach e Iglesia de Neresheim.

Antonio Corradini, italiano 1688 – 1752 

Antonio Corradini fue un escultor de origen italiano que dedicó parte de sus obras a la corte de Carlos VI.

Durante este periodo, fue reconocido por el método que utilizaba para los ropajes, por ejemplo, su estilo de transparencia. Sus obras más conocidas son, La Modestia y La mujer con Velo.

Obras más representativas del arte rococó

Las obras más representativas del arte Rococó, son aquellas que representan a la perfección la elegancia, la opulencia y los colores vivos, además, de la cotidianidad dejando de lado la oscuridad y el pesimismo, los cuales son:  

Peregrinación de la isla de Citera de Antoine Watteau (1717)

Peregrinación de la isla de Citera de Antoine Watteau. Crédito: Dominio Público

La peregrinación de la isla de Citera es la obra de Antoine Watteau, pintor francés, destacada por ser una de las más importantes. Esta obra está realizada en óleo sobre tela.

Su elaboración consta del año 1717, la cual realizó como ejercicio para su ingreso en la Acedemia Real de Pintura y Escultura. Un total de 5 años para tenerla lista, debido al numeroso trabajo que poseía entonces, dada su reputación como artista.

El tema para destacar en ella es “fiesta galante”, lo que significa: escena cortesana sobre un paisaje rural idílico. Esto se evidencia, porque la obra marca un momento indispensable en la historia del siglo XVIII, en el arte.

Dicha obra permaneció en la Academia junto a otras, hasta que se mudo al Museo Central de las Artes de la Arquitectura en el año 1793, lo que posteriormente se convertiría en el Museo de París, el Louvre en Francia.

El columpio de Jean Honoré Fragonard (1767)

obra el columpio de fragonard rococo
El Columpio de Fragonard. Crédito: Dominio Público

El Columpio es una obra de Jean Honoré, terminado en el año 1767. Dicha obra fue encomendada al artista por un barón rico como regalo y honor a su amante. Hoy en día es una pieza que vislumbre el símbolo de su época, por su sensualidad y refinamiento.

La escena representa un ambiente paradisiaco. Una joven está siendo balanceada por un hombre en la sombra, el cual es su esposo, mientras que en la parte inferior hay un joven sentado a los pies de Cupido en primer plano, que la mira por debajo de su vestido rodeado de flores. 

La figura del joven además pide silencio, lo que significa que guarda un secreto; a lo que la mujer corresponde mirándolo fijamente. Los detalles que se pueden percibir en ella son la voluptuosidad y la fragilidad de la pintura es ese segundo de arrebatamiento erótico en el que el columpio se desplaza.

La verdad velada (Modestia) de Antonio Corradini

la modestia de corradini
La Verdad Velada de Corradini. Crédito: Museo San Severo.

Antonio Corradini es el escultor que fue capaz de hacer que el mármol pareciera seda, en su obra La Verdad Velada, también llamada «Modestia» o «Modestia con velo».

Dicha pieza es una de las más alegóricas del artista. Se trata de una tela que cubre el cuerpo de una mujer, la cual fue esculpida con una habilidad extraordinaria.

A pesar de que se trate de un trabajo perfecto, el cuerpo y el rostro cubiertos por un velo, reflejan una sensación de misterio y expresividad, e incluso de sensualidad, como si se tratase de una verdad que algún día será develada.

Interior del Palacio Sanssouci, Postdam

Palacio Sanssouci
Palacio Sanssouci en Postdam. Crédito: Depositphotos.

El Palacio Sanssouci es uno de los antiguos palacios de verano, perteneciente a Federico II el Grande, ubicado en Postdam en Alemania.

Tal edificación, posee una decoración interior que pertenece a una de las obras más representativas del Rococó arquitectónico, además, de los pabellones y templetes que se hallan en el parque.

Su interior, perteneciente al estilo Rococó, está cargado de alegría y color. Sus paredes están decoradas con tonos pasteles y con frescos inspirados en la naturaleza.

SIN COMENTARIOS

Deja una respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.