El Coliseo Romano es el anfiteatro más grande jamás construido en el mundo antiguo. Pero no fue construido porque Roma necesitara un lugar donde ver a gladiadores luchar, sino porque Vespasiano necesitaba demostrar que el orden había sido restaurado después de la guerra civil del 69 d.C., porque necesitaba ganar la lealtad de la población urbana de Roma y porque necesitaba convertir un símbolo de tiranía personal en un monumento del poder colectivo del Imperio. La historia de su construcción, desde el 72 d.C. hasta su inauguración en el 80 d.C., es la historia de cómo un emperador pragmático entendió que el poder no es solo militar ni administrativo, sino también simbólico.
El Coliseo mide 189 metros de largo, 156 metros de ancho y en su origen tenía 48 metros de altura. Podía albergar a entre 50.000 y 80.000 espectadores, lo que lo convertía en el edificio público más grande de Roma. Su construcción requirió más de ocho años y costó aproximadamente 75 millones de sestercios, una cantidad que reflejaba tanto el lujo de su construcción como la riqueza que Vespasiano había consolidado en el Imperio. Pero fue también una inversión política: cada espectáculo que se celebraba en el Coliseo era una demostración de poder imperial, una reafirmación de que Roma era el centro del mundo conocido y que su emperador tenía los recursos para ofrecer entretenimiento sin igual.
El contexto: Nerón, la tiranía personal y la necesidad de restauración
Para entender por qué Vespasiano decidió construir el Coliseo, es necesario entender qué había precedido a su construcción. El emperador anterior, Nerón, había construido la Domus Aurea, una mansión privada colosal que ocupaba una parte significativa del centro de Roma. La Domus Aurea era un símbolo de la riqueza privada del emperador, de su capacidad de apoderarse de tierras públicas para su propio uso, de su separación de la población romana común. Nerón había muerto dejando el recuerdo de un tirano que se preocupaba más por sus propios placeres que por el bienestar del Imperio.
Cuando Vespasiano llegó al poder después de la guerra civil del 69 d.C., el año de los cuatro emperadores, heredó un Imperio que necesitaba restauración política y simbólica. Las finanzas estaban arruinadas, los ejércitos habían combatido entre sí, la élite senatorial estaba aterrada por las represiones de Nerón y por la inestabilidad que había seguido a su muerte y la población urbana estaba hambrienta, sin trabajo y descontenta.
Vespasiano entendió algo que muchos emperadores nunca comprendieron: que el poder necesita ser visto para ser creído. Un emperador que construye monumentos públicos que pertenecen a todos, que celebra juegos públicos que todos pueden presenciar, es un emperador que está demostrando que el poder imperial es legítimo porque beneficia al pueblo. Un emperador que construye una mansión privada monumental está diciendo que el poder es personal y que es suyo para disfrutar como quiera. Vespasiano decidió tomar la tierra donde Nerón había construido su Domus Aurea y convertirla en un anfiteatro público. Era una declaración política tan clara como podía hacerla: el poder que Nerón había centralizado en su propia persona, él lo devolvía al pueblo de Roma.
El proyecto: planificación y construcción
El arquitecto responsable de la construcción del Coliseo fue probablemente Rabirio, aunque las fuentes antiguas no lo mencionan claramente. Lo que sí sabemos es que el proyecto fue colosal en escala y extraordinario en su concepción. El Coliseo no fue construido en vacío: había anfiteatros romanos anteriores. El anfiteatro más antiguo que conocemos es el de Pompeya, datado en el 70 a.C., un edificio relativamente modesto. El de Nimes, construido en el siglo I d.C., es más grande, pero el Coliseo fue diseñado para ser incomparablemente más grande que cualquiera de ellos.
La construcción comenzó en el 72 d.C., probablemente bajo la supervisión de Vespasiano, aunque el emperador tenía ya 60 años y delegó la mayor parte de los detalles a sus generales y arquitectos. El proceso de construcción requirió una cantidad extraordinaria de recursos. Se necesitaba mármol de Carrara, mármol de las canteras de Tíber, piedra caliza, toba volcánica, madera para los andamios y para las estructuras internas y además, se necesitaba el trabajo de miles de obreros: canteros, albañiles, carpinteros, trabajadores no especializados.
Las fuentes antiguas sugieren que parte del trabajo fue realizado por esclavos, pero la mayor parte probablemente fue realizado por trabajadores libres que eran pagados. En la Roma antigua, proyectos de esta escala requería una fuerza de trabajo enorme y aunque la esclavitud era generalizada, los obreros especializados generalmente eran libres y eran pagados. La construcción del Coliseo habría empleado a miles de personas durante ocho años, lo que significaba dinero circulando en la economía, trabajadores comprando comida y bebida, dinero llegando a los negocios de la ciudad.
La estructura del Coliseo es un logro arquitectónico notable. Consiste en cuatro pisos de arcos, construidos usando el sistema de arcos de piedra que los romanos habían perfeccionado. El primer piso utiliza el orden dórico, el segundo el orden jónico, el tercero el orden corintio y el cuarto es un muro liso con ventanas. Dentro, bajo la arena donde peleaban los gladiadores, había una estructura compleja llamada el hipogeo, con jaulas para los animales, máquinas para elevar plataformas, e instalaciones para almacenar escenografía y equipamiento. Era una máquina arquitectónica diseñada para producir espectáculo.
La inauguración: 100 días de espectáculo
El Coliseo fue inaugurado bajo Tito en el 80 d.C., ocho años después de que Vespasiano comenzara su construcción. Vespasiano murió en el 79 d.C. sin ver el edificio completado, pero Tito, su hijo, heredó el proyecto. La inauguración fue celebrada con 100 días de juegos continuos. Durante esos 100 días, había luchadores de gladiadores por la mañana, ejecuciones de criminales al mediodía (una forma de espectáculo que los romanos llamaban damnatio ad bestias, condena a las bestias) y combates de animales salvajes por la tarde.

Los números registrados para la inauguración son asombrosos. Se dice que Tito hizo traer 5.000 animales salvajes diferentes para los juegos, incluyendo leones, tigres, osos, rinocerontes, cocodrilos e hipopótamos. Muchos de estos animales vinieron de África, principalmente de Egipto, que era una provincia romana y que tenía acceso a la fauna de Africa subsahariana. Algunos vinieron de Asia. El coste de traer esos animales a Roma, de mantenerlos vivos hasta los juegos, de construir las jaulas para transportarlos, fue extraordinario, pero era exactamente el punto: Tito estaba demostrando que el Imperio era tan rico, tan poderoso, que podía permitirse matar animales exóticos en cantidades casi inimaginables simplemente para entretener al pueblo.
Los historiadores antiguos registraron historias de actos extraordinarios durante los juegos. Hubo ejecutados que fueron despedazados por leones, batallas entre gladiadores donde los perdedores fueron asesinados. Hubo incluso, según algunas fuentes, una reconstrucción de un famoso episodio mitológico donde un condenado fue crucificado y un oso fue soltado para atacarlo, recreando así el destino del semidiós Marsias. Era entretenimiento, sí, pero era también una demostración de poder y una afirmación de orden: esos condenados a muerte eran enemigos del Imperio, criminales y esclavos y su muerte en la arena demostraba que el orden imperial era implacable.
La arquitectura: innovación y función

El Coliseo es un logro arquitectónico notable por varias razones. La primera es su escala, no hay edificio público construido antes del siglo XIX que sea comparablemente grande. La segunda es su funcionalidad. Cada parte del Coliseo fue diseñada con un propósito específico: las escaleras y los pasillos fueron diseñados para que 80.000 personas pudieran entrar y salir con relativa rapidez, los asientos fueron organizados según una jerarquía social clara: los mejores asientos en las filas frontales eran para los senadores y los magistrados; los asientos en el medio eran para los caballeros romanos y la clase media urbana; los asientos en lo alto eran para la plebe. Incluso en el entretenimiento, la estructura social romana se replicaba.
La tercera razón por la que el Coliseo es un logro arquitectónico es que fue diseñado para ser durable. El Coliseo ha sobrevivido 2.000 años. Partes de él han sido destruidas por terremotos, otras han sido saqueadas para obtener piedra que fuera utilizada en otros edificios, partes se han derrumbado por el paso del tiempo, pero la estructura básica permanece. Incluso hoy, casi dos milenios después de su construcción, el Coliseo es reconocible como anfiteatro, como edificio público, como monumento. Eso es un testamento a la calidad de su construcción.
El Coliseo comparado con otros anfiteatros romanos
| Anfiteatro | Ubicación | Fecha | Capacidad | Estado actual | Significado |
|---|---|---|---|---|---|
| Coliseo | Roma | 72-80 d.C. | 50.000-80.000 | Ruinas parciales | Monumento imperial más grande |
| Anfiteatro de Nimes | Galia (Francia) | Siglo I d.C. | 24.000 | Bien conservado | El mejor preservado del Imperio |
| Anfiteatro de Verona | Italia | Siglo I d.C. | 30.000 | Bien conservado | Arquitectura refinada |
| Anfiteatro de Pompeya | Italia | 70 a.C. | 20.000 | Ruinas en sitio arqueológico | El más antiguo conocido |
| Anfiteatro de Arlés | Galia (Francia) | Siglo I d.C. | 26.000 | Bien conservado | Convertido en fortaleza medieval |
| Anfiteatro de El Jem | Africa (Túnez) | 238-238 d.C. | 35.000 | Bien conservado | Construcción tardía, elegancia arquitectónica |
| Anfiteatro de Caerleon | Britania (Gales) | Siglo I-II d.C. | 5.600 | Ruinas parciales | Construcción militar romana en frontera |
El significado simbólico del Coliseo
Pero el Coliseo fue más que un logro arquitectónico, fue un símbolo del poder imperial y de la relación entre el emperador y el pueblo. La construcción en el sitio donde Nerón había construido su Domus Aurea privada fue una declaración deliberada: el poder imperial no es para uso privado del emperador, sino para beneficio público. El espectáculo del Coliseo no era entretenimiento accesible solo a la élite, cualquiera podía entrar, podía sentarse (en diferentes secciones según su clase social), podía presenciar los juegos. Era, en ese sentido, una forma de democracia de espectáculo: todos compartían en el entretenimiento que el emperador ofrecía.
Pero había también un lado más oscuro en ese simbolismo. El espectáculo en el Coliseo incluía la ejecución de condenados, la matanza de animales salvajes en cantidades industriales y la muerte de gladiadores que peleaban a menudo hasta la muerte por entretenimiento. Para los ojos modernos, esto parece brutal y desconsiderado, pero para los romanos, era una afirmación del orden imperial: los criminales eran ejecutados públicamente, demostrando que no había lugar para los enemigos del orden; los animales salvajes eran vencidos, demostrando que la naturaleza misma estaba sometida al control romano; los gladiadores peleaban bajo las reglas fijas del espectáculo, demostrando que incluso la violencia estaba ordenada y controlada.
El Coliseo fue también un símbolo de la riqueza del Imperio. Roma en el siglo I d.C. era la potencia militar y política dominante del mundo mediterráneo. El hecho de que pudiera construir un edificio de esa escala, que pudiera permitirse importar animales exóticos de todo el mundo conocido, que pudiera emplear a miles de trabajadores durante años, fue una afirmación de esa supremacía. Otros imperios, otros reinos, no tenían la capacidad de hacer lo que Roma hacía. El Coliseo era visible para todos en Roma: era una afirmación permanente de poder.
Historiografía del Coliseo
La historiografía del Coliseo ha cambiado significativamente a lo largo de los siglos. Durante el período medieval, el Coliseo fue saqueado para obtener piedra y fue utilizado como fortaleza. Fue visto como una ruina, un recordatorio de la gloria pasada de Roma. Durante el Renacimiento, fue redescubierto como objeto de admiración arquitectónica: artistas y arquitectos estudiaban sus proporciones, sus arcadas, su estructura. Durante el período de la Ilustración, fue visto como un símbolo de la grandeza clásica. Durante el siglo XIX y XX, fue visto como un monumento al poder imperial romano.
La historiografía moderna ha añadido capas adicionales. Los historiadores contemporáneos notan que el Coliseo fue también un sitio de violencia extrema, que la celebración de los espectáculos implicaba la muerte de miles de animales y de seres humanos. Notan también que el Coliseo fue utilizado por los romanos para afirmar poder sobre la naturaleza y sobre los pueblos conquistados, cuyos animales eran traídos a Roma para morir en la arena. Algunos historiadores lo ven como un símbolo del militarismo imperial romano; otros lo ven como un logro arquitectónico puro; otros lo ven como un artefacto de una cultura que nosotros, en el siglo XXI, encontramos profundamente problemática.
Todas esas interpretaciones tienen algo de verdad. El Coliseo fue un logro arquitectónico extraordinario. Fue también una afirmación de poder imperial que incluía violencia extrema. Fue un lugar de diversión popular y una demostración de la jerarquía social romana. Fue construido con los recursos de un Imperio militar que dominaba el mundo mediterráneo. Entender el Coliseo requiere sostener todas esas verdades al mismo tiempo.
El Coliseo después de su construcción
Después de su inauguración en el 80 d.C., el Coliseo continuó siendo utilizado para espectáculos durante más de 300 años. En el 435 d.C., un senado debilitado prohibió la lucha de gladiadores, aunque el Coliseo continuó siendo utilizado ocasionalmente. En el siglo VI, después de la caída del Imperio Romano Occidental, el Coliseo cayó en desuso. Durante la Edad Media fue saqueado, y sus mármoles y piedras fueron utilizadas para otros edificios. En el Renacimiento, fue restaurado parcialmente. En tiempos modernos, fue excavado y estudiado.
Hoy, el Coliseo es uno de los monumentos más visitados de Italia, un símbolo de Roma antigua, y un Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Millones de personas lo visitan cada año. La mayoría de esos visitantes probablemente no están pensando en la violencia que ocurrió en su arena, o en el poder imperial que representa. Simplemente están admirando la arquitectura, imaginando cómo fue presenciar espectáculos en ese lugar, conectando con una ciudad y una civilización que desapareció hace casi 2.000 años.
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Bibliografía
Fuentes primarias:
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Bibliografía secundaria:
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Preguntas frecuentes sobre el Coliseo Romano
¿Cuándo fue construido exactamente el Coliseo?
La construcción comenzó en el 72 d.C. bajo Vespasiano y fue completada en el 80 d.C. bajo Tito. El edificio fue inaugurado con 100 días de juegos continuos en el 80 d.C. El proceso de construcción duró, por lo tanto, aproximadamente ocho años.
¿Por qué Vespasiano decidió construir el Coliseo en el sitio de la Domus Aurea de Nerón?
Fue una decisión política deliberada. La Domus Aurea representaba el poder personal de Nerón, su capacidad de apoderarse de tierras públicas para su propio uso. Vespasiano, que necesitaba restaurar la legitimidad del poder imperial después de la guerra civil del 69 d.C., decidió convertir esa tierra en un anfiteatro público. Era una forma de decir que el poder imperial existía para beneficio del pueblo, no para disfrute privado del emperador.
¿Cuántas personas podía albergar el Coliseo?
Las estimaciones varían, pero se cree que la capacidad era de entre 50.000 y 80.000 espectadores. Esto lo convertía en uno de los edificios públicos más grandes de Roma y del mundo antiguo.
¿Cuántos animales murieron en la inauguración del Coliseo?
Las fuentes antiguas hablan de 5.000 animales durante los 100 días de la inauguración. Si esa cifra es correcta, significaría aproximadamente 50 animales muertos por día durante esos 100 días. La mayoría de los historiadores modernos cree que esas cifras pueden ser exageradas, pero incluso si son reducidas a la mitad, sigue siendo un número extraordinario de muertes de animales.
¿Cuánto costó construir el Coliseo?
Las estimaciones sugieren que costó aproximadamente 75 millones de sestercios. Para poner esto en perspectiva, un legionario romano ganaba aproximadamente 225 sestercios por año, así que la construcción del Coliseo habría costado lo equivalente a aproximadamente 333.000 años de salario de un legionario.
¿Quién fue el arquitecto del Coliseo?
No sabemos con certeza. Las fuentes antiguas no mencionan claramente el nombre del arquitecto. Algunos historiadores sugieren que pudo haber sido Rabirio, que fue un arquitecto importante durante el período de los Flavios, pero esto es especulativo.
¿Cuánto del Coliseo original ha sobrevivido?
Aproximadamente un tercio del Coliseo original está intacto. Ha sufrido daños por terremotos, ha sido saqueado para obtener piedra, y ha sido parcialmente excavado. Pero la estructura básica es reconocible, y partes significativas de las arcadas originales aún están en pie.
¿Cuándo dejó de ser utilizado el Coliseo?
El Coliseo fue utilizado para espectáculos durante más de 300 años después de su inauguración. En el 435 d.C., el Senado prohibió las luchas de gladiadores, aunque el Coliseo continuó siendo utilizado ocasionalmente. Después de la caída del Imperio Romano Occidental en el siglo V d.C., cayó gradualmente en desuso.












