El comercio de seda entre vikingos noruegos y persas

Expertos creen que la mayoría de la seda que se encontró en la nave vikinga noruega Oseberg pudo haber sido comprada por medios legales a Persia.

Así lo afirman las pruebas encontradas en el navío, donde se pueden ver partes de aves especiales asociadas con la mitología persa, junto con los ejes de hoja de trébol, un símbolo de Zoroastro tomado del Zodiaco. Los textiles estaban cortados en tiras finas y se utilizaban como adorno en la ropa. Tiras similares se han encontrado en otros lugares de enterramiento de la época vikinga.

seda vikingos

Los vikingos noruegos estaban más orientados hacia el este de lo que habíamos asumido hasta el momento”, dice Marianne Vedeler, profesora asociada del Museo de Historia Cultural de la Universidad de Oslo, en Noruega.

Tras una larga investigación de la industria de la seda de la época, la percepción general de los vikingos puede cambiar ya que hasta ahora se les atribuía saqueos donde había un comercio mucho más amplio y legal, manteniendo relaciones con Persia y el Imperio Bizantino.

Asimismo, una red de comerciantes de diferentes lugares y culturas llevó la seda a los países nórdicos. Sus detalles se presentan en el libro “Seda de los vikingos”, que será publicado por Oxbow este invierno.

En la nave de Oseberg, que fue encontrada hace casi cien años, se hallaron más de un centenar de pequeños fragmentos de seda, siendo el hallazgo más antiguo de este material de la época de los vikingos noruegos.

En el momento del descubrimiento, nadie pensó que podría haber sido importado legalmente de Persia, dándose por válido que la mayoría de ellos habían sido saqueados de las iglesias y monasterios en Inglaterra e Irlanda, algo que se debe modificar tras este nuevo hallazgo.

Muchas de las piezas de seda habían sido cortadas en finas tiras y se utilizaban para prendas de vestir. Los textiles eran importados, mientras que las bandas tejidas, muy probablemente, se realizaron a nivel local a partir de hilos de seda también importada.

Marianne Vedeler ha recopilado información sobre la seda y el comercio de los países nórdicos, también ha estudiado los manuscritos en la producción de seda y el comercio a lo largo de los ríos de Rusia, así como en Bizancio y Persia.

Vedeler, por tanto, cree que en la época de los vikingos la seda fue importada de dos áreas principales: Bizancio (o Miklagard, que era el nombre que los vikingos le habían dado al Estambul de hoy en día) y desde Persia.

La seda puede haber sido llevada hacia el norte a lo largo de diferentes rutas, siendo la de mayor probabilidad desde el Sur a través de Europa Central, pero se cree que la mayoría de la seda llegó a través de los ríos de Rusia, el Volga o el Dnepr.

También se ha encontrado que grandes cantidades de seda de Oseberg tiene patrones del Imperio Persa, pues la seda había sido tejida usando una técnica llamada samitum, un método de tejido Oriental sofisticado.

Otro patrón encontrado es la representación de un Shahrokh, un ave que tiene un significado muy específico en la mitología persa y que representa una bendición real. En el mito persa, el pájaro Shahrokh es el mensajero que trae la bendición de un príncipe elegido en un sueño. El príncipe se despierta y sabe que él es el elegido. La imagen del ave imperial fue muy popular no sólo en el tejido de seda, sino también en otras formas de arte en Persia.