La historia del reino visigodo arranca, según la mayoría de los historiadores, en el año 395, cuando Alarico I fue elegido caudillo de los visigodos. Desde ese momento, este pueblo profundamente romanizado inició una serie de desplazamientos por el territorio del Imperio Romano en busca de tierras donde asentarse. El episodio más recordado de esa etapa fue el saqueo de Roma en el año 410, un acontecimiento que sacudió al mundo antiguo y marcó el inicio del fin del Imperio Romano de Occidente.
Los reyes visigodos más importantes
A lo largo de más de tres siglos, el reino visigodo conoció monarcas de perfil muy distinto: conquistadores, legisladores, reformadores religiosos y reyes cuya debilidad precipitó el colapso final. Estos son los que más marcaron la historia del reino.
Alarico I (395-410): el caudillo que saqueó Roma
Alarico I es el punto de partida inevitable de cualquier historia visigoda. Nacido hacia el año 370 en la isla danubiana de Peuce, había servido como oficial del ejército romano antes de convertirse en el primer rey reconocido de los visigodos. Su relación con Roma fue siempre ambivalente: negoció, combatió y volvió a negociar en un ciclo que duró décadas.
El momento que lo inmortalizó llegó en agosto del año 410, cuando sus tropas entraron en Roma y la saquearon durante tres días. Era la primera vez en ocho siglos que la ciudad caía en manos enemigas. El impacto psicológico en el mundo romano fue devastador, hasta el punto de que san Agustín escribió La ciudad de Dios en parte como respuesta a ese trauma colectivo. Alarico murió ese mismo año en el sur de Italia, antes de poder consolidar un reino estable, pero su figura quedó grabada para siempre como el hombre que doblegó a Roma.
Eurico (466-484): el rey legislador
Eurico representa la madurez política del reino visigodo. Durante su reinado, los visigodos dejaron de ser un pueblo en movimiento para convertirse en una potencia territorial consolidada, con dominio sobre la mayor parte de la Galia meridional e Hispania. Fue bajo su mandato cuando el reino alcanzó su mayor extensión geográfica.
Pero su legado más duradero no fue militar sino jurídico. Eurico promulgó el primer código de leyes escrito de los visigodos, conocido como el Código de Eurico, una recopilación que regulaba la convivencia entre visigodos e hispanorromanos. Fue un paso decisivo hacia la construcción de un estado con instituciones propias, más allá de la simple conquista militar.
Leovigildo (573-586): el gran unificador
Si hay un rey al que los historiadores consideran el verdadero artífice del reino visigodo de Toledo, ese es Leovigildo. En poco más de una década de campañas militares, sometió a los pueblos del norte peninsular, expulsó a los suevos del noroeste y redujo considerablemente la presencia bizantina en el sur. Por primera vez desde la caída del Imperio Romano, casi toda la península ibérica quedaba bajo un único poder político.
Leovigildo también modernizó la monarquía visigoda. Estableció el ceremonial de la corte, acuñó moneda propia con su imagen y convirtió Toledo en capital permanente del reino. Su reinado estuvo, sin embargo, ensombrecido por el conflicto con su hijo Hermenegildo, que se convirtió al catolicismo y se rebeló contra él. Leovigildo lo derrotó y ejecutó, pero la semilla de la conversión religiosa ya estaba plantada. Sería su otro hijo, Recaredo, quien la culminaría.
Recaredo I (586-601): la conversión que cambió el reino
Pocos momentos en la historia de la península ibérica tienen la trascendencia del III Concilio de Toledo, celebrado en el año 589. Fue allí donde Recaredo I anunció su conversión del arrianismo al catolicismo, arrastrando con él a la nobleza visigoda y unificando religiosamente a visigodos e hispanorromanos bajo una misma fe.
El gesto no era solo espiritual, era profundamente político. Al adoptar el catolicismo, Recaredo eliminaba la principal barrera que separaba a los conquistadores de la población conquistada y sellaba una alianza duradera con la Iglesia, que pasó a convertirse en el principal sostén ideológico del reino. La monarquía visigoda posterior sería, en gran medida, una monarquía eclesiástica. Recaredo no solo cambió la religión del reino: cambió su naturaleza.
Chindasvinto y Recesvinto (642-672): la gran herencia jurídica
Padre e hijo gobernaron durante tres décadas y dejaron al reino visigodo su legado más duradero: el Liber Iudiciorum, promulgado por Recesvinto en el año 654. Este código legal unificado suprimió la distinción jurídica entre visigodos e hispanorromanos, estableciendo por primera vez una ley común para todos los habitantes del reino independientemente de su origen.
El Liber Iudiciorum tuvo una vida extraordinariamente larga. Siguió utilizándose en los reinos cristianos del norte durante la Reconquista y fue traducido al castellano en el siglo XIII bajo el nombre de Fuero Juzgo. Pocas obras jurídicas de la Antigüedad tardía tuvieron un impacto tan prolongado en la historia de España.
Rodrigo (710-711): el último rey visigodo
Rodrigo es una figura envuelta en la leyenda casi desde el momento de su muerte. Llegó al trono en circunstancias turbulentas, disputadas por la facción rival de los hijos de Witiza y apenas tuvo tiempo de afianzar su poder antes de enfrentarse a la mayor amenaza que había conocido el reino.
En el verano del año 711, un ejército bereber y árabe al mando de Tariq ibn Ziyad cruzó el estrecho de Gibraltar. La batalla del Guadalete, cuya localización exacta sigue debatiéndose, fue el encuentro decisivo. Las tropas de Rodrigo fueron derrotadas, el rey murió durante el combate o poco después y el reino visigodo se derrumbó en apenas unos meses con una rapidez que todavía sorprende a los historiadores. Tres siglos de historia terminaron en una sola batalla.
Lista completa de reyes
A continuación encontrarás la lista completa de reyes visigodos, desde Alarico I hasta Rodrigo, el último monarca antes de la conquista musulmana en el año 711.
| Rey | Reinado | Dato clave |
|---|---|---|
| Alarico I | 395–410 | Saqueó Roma en el año 410 |
| Ataúlfo | 410–415 | Trasladó la corte a la Galia e Hispania |
| Sigerico | 415 | Reinado brevísimo, asesinado a los siete días |
| Walia | 415–419 | Consolidó presencia visigoda en Hispania |
| Teodoredo | 419–451 | Murió en la batalla de los Campos Cataláunicos |
| Turismundo | 451–453 | Asesinado por sus propios hermanos |
| Teodorico II | 453–466 | Expandió el reino hacia Hispania |
| Eurico | 466–484 | Primer rey con leyes escritas propias |
| Alarico II | 484–507 | Promulgó el Breviario de Alarico |
| Gesaleico | 507–511 | Derrotado por los francos en Vouillé |
| Teodorico (ostrogodo) | 511–526 | Regente ostrogodo, no visigodo de sangre |
| Amalarico | 526–531 | Último rey de la línea de Alarico |
| Teudis | 531–548 | Fijó definitivamente la capital en Toledo |
| Teudiselo | 548–549 | Asesinado durante un banquete |
| Agila I | 549–554 | Derrotado en Córdoba por los hispanorromanos |
| Atanagildo | 554–568 | Llamó a los bizantinos en su ayuda, error que costó caro |
| Liuva I | 568–573 | Gobernó la Galia visigoda desde Narbona |
| Leovigildo | 573–586 | Unificó casi toda Hispania bajo su mando |
| Recaredo I | 586–601 | Se convirtió al catolicismo en el III Concilio de Toledo |
| Liuva II | 601–603 | Depuesto y ejecutado por Witerico |
| Witerico | 603–610 | Intentó reintroducir el arrianismo sin éxito |
| Gundemaro | 610–612 | Reforzó la autoridad de la Iglesia toledana |
| Sisebuto | 612–621 | Expulsó a los judíos y venció a los bizantinos |
| Recaredo II | 621 | Reinado de apenas unos meses |
| Suintila | 621–631 | Expulsó definitivamente a los bizantinos de Hispania |
| Sisenando | 631–636 | Convocó el IV Concilio de Toledo |
| Chintila | 636–639 | Protegió la nobleza eclesiástica |
| Tulga | 639–642 | Depuesto por Chindasvinto |
| Chindasvinto | 642–653 | Compiló el Liber Iudiciorum |
| Recesvinto | 653–672 | Completó y promulgó el Liber Iudiciorum |
| Wamba | 672–680 | Sofocó la rebelión del duque Paulo |
| Ervigio | 680–687 | Reformó el código legal visigodo |
| Égica | 687–702 | Persiguió duramente a la población judía |
| Witiza | 702–710 | Su reinado precipitó la crisis final del reino |
| Rodrigo | 710–711 | Último rey visigodo, derrotado en el Guadalete |













«»profundamente romanizado»» dice el texto… y saquearon Roma!!
Los hispanorromanos estaban «profundamente» romanizados, los visigodos no.
Lamentablemente arrastramos en España siglos de adoctrinamiento, cómo llamarlo, ario-europeo-católico. Por eso su abuelo, Sergio Segarra, se sabía los nombres de los reyes visigodos pero, seguramente, no los de los emires o califas andalusíes.
Saludos
Buenas tardes,
¿Como podría conseguir un póster de lis reyes visigodos?.
Gracias anticipadas
Se lo sabía todos mi abuelo de memoria