Los huesos encontrados en Nikumaroro pertenecerían a Amelia Earhart

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Amelia Earhart

El análisis óseo realizado a los restos encontrados en una isla remota del Pacífico Sur, demuestran que muy probablemente pertenecen a la legendaria piloto estadounidense Amelia Earhart, quien desapareció en 1937 cerca de la isla de Nikumaroro cuando sobrevolaba el Océano Pacífico.

Richard Jantz, profesor emérito de antropología y director emérito del Centro de Antropología Forense de la Universidad de Tennessee, reexaminó siete mediciones óseas realizadas en 1940 por el médico D.W. Hoodless a unos huesos encontrados en una isla del Pacífico Sur. En aquel momento, Hoodless había llegado a la conclusión de que los huesos pertenecían a un hombre.

Estudio de los restos óseos

Jantz, utilizando varias técnicas cuantitativas modernas incluyendo Fordisc, un software para determinar el sexo, la ascendencia y la estatura de una persona a partir de mediciones óseas, descubrió que Hoodless había determinado incorrectamente el sexo de los restos.
Este software, del cual Jantz es uno de los creadores, es utilizado por casi todos los antropólogos forenses certificados no sólo en Estados Unidos, sino en todo el mundo.

Los datos revelaron que los huesos tienen más similitud con Earhart que con el 99% de los individuos en una gran muestra de referencia.

Jantz también comparó las longitudes de los huesos con los de Earhart. La longitud de húmero y radio se obtuvo a partir de una fotografía con un objeto escalable, escala que fue proporcionada por Jeff Glickman de Photek.

La longitud de su tibia se estimó a partir de las medidas de su ropa que tiene Amelia Earhart Papers, de George Palmer Putnam Collection, en la Universidad de Purdue. Una historiadora especializada en costura tomó las medidas, que incluyeron la longitud de la entrepierna y la circunferencia de la cintura de los pantalones de Earhart.

Con base en esta información, Jantz concluye que “hasta que no se presente evidencia definitiva de que los restos no son de Amelia Earhart, el argumento más convincente es que son de ella“.

Cuestionar el análisis de Hoodless tuvo menos que ver con su competencia y más con el estado de la antropología forense en ese momento, explicó Jantz.

La antropología forense no estaba bien desarrollada a principios del siglo XX“, afirma en el documento. “Hay muchos ejemplos de evaluaciones erróneas por diferentes antropólogos del período. Podemos estar de acuerdo en que Hoodless pudo haberlo hecho tan bien como la mayoría de los analistas de la época, pero esto no significa que su análisis fuera correcto“.

Sobre Amelia Earhart

Earhart fue la primera mujer aviadora en atravesar sola el Océano Atlántico, y desapareció misteriosamente en 1937 mientras volaba sobre el Pacífico. Muchos supusieron que su avión se había estrellado contra el agua, y tanto ella como su navegante Fred Noonan, fallecieron en el acto.

Amelia Earhart con su avión Lockheed Electra en 1937

Sin embargo, un grupo de investigadores, incluido Jantz, creen que murió como náufrago en la isla de Nikumaroro.

En 1940, junto con los huesos, se encontraron parte de un zapato que se consideraba de mujer, una caja de sextante diseñado para contener un Brandis Navy Surveying Sextant, fabricado alrededor de 1918 y similar al que poseía el copiloto de Earhart, y una botella de licor Benedictine, algo que siempre llevaba consigo Earhart.

Recientemente, se descubrió un trozo del avión de Earhart en la isla de Nikumaroro.

Los huesos desaparecieron, y lo único que quedó de ellos fueron datos métricos limitados a cuatro medidas del cráneo y tres de huesos largos: tibia, húmero y radio.

La conclusión de la investigación de Jantz

Jantz llegó a esa conclusión tras investigar otras teorías sobre los huesos. Una de ellas es que los restos pudieran haber pertenecido a alguno de los 11 hombres que presuntamente murieron en Nikumaroro en el naufragio del Norwich City en 1929, en el arrecife occidental de la isla a más de cuatro millas de donde se encontraron los huesos.

También consideró la posibilidad de que fueran los huesos de un isleño del Pacífico.

Llegó a la conclusión de que no había documentación sobre los hombres y ninguna evidencia de que alguno de ellos hubiera sobrevivido al naufragio para morir como un náufrago y a su vez, el zapato de mujer y la caja del sextante no son artefactos que puedan asociarse a este hecho.

Tampoco había pruebas de que un isleño del Pacífico hubiera terminado como un náufrago.

Sobre la base de todas las pruebas, en su documento afirma que Earhart “se sabe que estuvo en el área de Nikumaroro, por aquí desapareció y en la zona se descubrieron restos humanos que son totalmente consistentes con ella, y no coinciden con las demás hipótesis“.

El estudio ha sido publicado en la revista Forensic Anthropology.

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