InicioHistoria¿Qué es la alquimia? Definición, historia y características principales

¿Qué es la alquimia? Definición, historia y características principales

Puede que la pregunta ‘¿qué es la alquimia?’ suene un tanto directa y sencilla, sin embargo no es muy fácil contestar viéndola desde diferentes puntos de vista e información.

Definición de Alquimia

La alquimia, en términos sencillos y mundanos, es conocida por ser una disciplina que estudia la materia desde su punto más pequeño para entender y posteriormente manifestar cambios en ella.

Los alquimistas

Se dice que un alquimista real es capaz de crear un elixir que otorga al consumidor la juventud eterna. También se dice que dicho gran alquimista, es capaz de transmutar metales; haciendo que una simple pieza de plomo o cobre se convierta en oro.

Historias sobre la alquimia

Si bien se toma la alquimia como la precursora de la química, no sólo se corresponde con ella, sino que en términos más precisos, la alquimia es la unión entre la química, la filosofía y la espiritualidad.

En el pasado, la iglesia tachaba a todos aquellos practicantes de estas artes como mentirosos, falsos o incluso brujos; y eran castigados con la pena de muerte.

La cuestión es que supuestamente lo hacían porque reconocían el poder que estas artes podían otorgarle al ser humano. La alquimia, en términos espirituales, nos explica que para poder modificar la materia a nuestro antojo, primero debemos aprender a modificarnos a nosotros mismos.

Esto concuerda perfectamente con diferentes principios herméticos, como el principio de correspondencia “Como es arriba es abajo”, de forma que, cuando cambiamos nuestra forma de pensar o nuestro mundo psicológico (ahí entran nuestras creencias, miedos, traumas y pensamientos), también tendremos el poder de alterar la materia física de nuestro entorno.

Según los alquimistas, a medida que crecemos desarrollamos diferentes creencias negativas que impiden nuestro crecimiento espiritual y nuestro entendimiento neutral de nuestra realidad circundante.

Nos vemos obligados a creer en cosas que no hemos experimentado, las cuales generalmente provienen de experiencias subjetivas de nuestros padres, abuelos o la sociedad que nos rodea.

Es por ello que todos nosotros estamos de cierta forma obligados a tener diferentes posturas que con el tiempo se convierten en arquetipos de nuestra consciencia. Dichos arquetipos forjan nuestro futuro similar a otras personas que adquirieron dichos arquetipos.

Todo esto debido a que cuando tomamos decisiones iguales o similares, desencadenamos los mismos sucesos en nuestras vidas.

En otras palabras, para liberarnos de estas ataduras debemos llevar a cabo una de las máximas más antiguas de la alquimia; “Solve et Coagula”. En español esto vendría a ser algo así como “Disuelve y Coagula” o “Disuelve y Une”.

Esto hace referencia a que, para poder construir algo, primero debemos destruir.

Algo importante que hay que destacar aquí es que casi todo lo que se encuentra sobre la alquimia está cifrado con símbolos ininteligibles. Esto tiene como fin, teóricamente, separar o “filtrar” todos aquellos verdaderos conocedores del tema de los que quieren utilizar estas artes con fines negativos.

Generalmente aquí se separa la consciencia de la inconsciencia.

Cuando prestamos atención a “Disuelve y Coagula”, encontramos que diferentes culturas alrededor del mundo, como la hindú, poseen leyendas y dioses que nos explican el funcionamiento de esta máxima.

El dios Shiva y la diosa Shakti, por ejemplo. Shiva es la representación de la destrucción, la polaridad masculina de la creación; Shakti, por otro lado, es la fertilidad, el principio femenino.

Separados no tienen poder alguno; pero juntos son invencibles. ¿Qué enseña todo esto? Si lo asociamos correctamente a “Solve et Coagula”, entendemos diferentes cosas; entre ellas, que para construir hay que destruir primero.

También encontramos una unión o enlace entre el conocimiento que poseían los hindúes y el conocimiento (abismalmente similar) que nos suministra la alquimia.

Cuando se aplica este principio en la mente; se concluye que para generar cambios en nuestra realidad, primero debemos atacar nuestras creencias; eliminar aquellas que nos limitan (Solve) y luego crear nuevas que nos impulsen a alcanzar aquellos objetivos que deseamos (Coagula).

Deja una respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

- Advertisment -

Más popular