Los dioses fenicios conformaban el panteón de los pueblos canaanitas que habitaron la costa del Levante mediterráneo (actual Líbano, norte de Israel y costa siria) aproximadamente entre 1500 a.C. y 300 a.C. Los fenicios —llamados así por los griegos, aunque ellos se identificaban como canaanitas (kana’ani)— nunca formaron un imperio centralizado sino una red de ciudades-estado independientes, cada una con su propio dios patrón: Melqart en Tiro, Eshmun en Sidón, Astarté en Biblos, Ba’al en múltiples variantes regionales. Sin embargo, compartían un panteón común de deidades mayores encabezado por El, el padre de los dioses y Ba’al, el señor de la tormenta y la fertilidad.
Nuestro conocimiento de la religión fenicia proviene de tres fuentes principales. Primero, los textos ugaríticos (siglo XIV-XIII a.C.) descubiertos en Ras Shamra (Siria): tablillas cuneiformes en lengua canaanita que narran mitos completos sobre Ba’al, Anat, Yamm y Mot, proporcionando la mitología canaanita más completa que poseemos. Segundo, las inscripciones fenicias del primer milenio a.C. encontradas en Tiro, Sidón, Biblos, Chipre y colonias mediterráneas: textos votivos, dedicatorias reales, estelas funerarias que mencionan dioses sin narrar mitos. Tercero, autores grecorromanos como Filón de Biblos (quien supuestamente tradujo una cosmogonía fenicia antigua), Luciano de Samosata, y escritores que describen cultos fenicios desde fuera, frecuentemente con incomprensión o desprecio.
La religión fenicia influyó profundamente en el Mediterráneo antiguo: sus colonias —especialmente Cartago— exportaron el culto de Ba’al Hammon y Tanit al norte de África, Sicilia y España. Los griegos identificaron Melqart con Heracles, Astarté con Afrodita y Ba’al con Zeus. La Biblia hebrea menciona repetidamente dioses canaanitas (Ba’al, Astarté, Asherah) como rivales de Yahvé, demonizándolos pero preservando sus nombres. Esta lista examina los principales dioses fenicios según la evidencia textual y arqueológica disponible.
Dioses principales del panteón fenicio
El – El padre de los dioses
El (también Ilu, literalmente «dios» o «el dios») era el dios supremo del panteón canaanita, padre de los dioses y creador primordial. Los textos ugaríticos lo describen como «el toro El» (tôr ‘il), anciano sabio que presidía la asamblea divina desde su morada en «la fuente de los ríos, en medio de los dos océanos». Poseía autoridad suprema pero delegaba funciones activas en dioses más jóvenes como Ba’al.
El era benevolente, paciente y sabio, representado iconográficamente como anciano barbado sentado en trono, frecuentemente con cuernos de toro simbolizando poder y fertilidad. Su consorte era Asherah (Athirat en ugarítico), «la que camina sobre el mar», madre de setenta dioses. El culto de El parece haber declinado durante el primer milenio a.C. cuando Ba’al y otras deidades más activas ganaron prominencia, aunque su nombre persistió en teónimos compuestos (Israel = «El persevera», Ismael = «El escucha») y como término genérico para divinidad.
Ba’al – El Señor de la tormenta
Ba’al (literalmente «señor», «dueño», «marido») no era originalmente un nombre propio sino un título aplicado a múltiples dioses locales. Sin embargo, el Ba’al por excelencia era Ba’al Hadad, señor de la tormenta, la lluvia y la fertilidad agrícola, protagonista de los mitos ugaríticos más dramáticos. En Ugarit era conocido como Aliyan Ba’al («Ba’al el Poderoso») o Ba’al Zaphon («Señor del monte Zaphon»), su morada sagrada.
El Ciclo de Ba’al ugarítico narra su ascenso al poder: combate y derrota a Yamm (el mar primordial caótico), construye un palacio magnífico con ayuda del artesano divino Kothar-wa-Khasis, muere temporalmente en batalla contra Mot (la muerte), y resucita gracias a su hermana-amante Anat, restaurando la fertilidad al mundo. Este mito del dios que muere y resucita refleja el ciclo agrícola levantino: las lluvias de Ba’al (octubre-abril) permiten cultivos, su «muerte» en verano causa sequía, su resurrección trae lluvias nuevamente.
Ba’al era representado como guerrero joven con barba, portando maza o rayo, frecuentemente con casco cónico. Era venerado intensamente por agricultores dependientes de lluvia estacional. La Biblia lo demoniza como rival principal de Yahvé, registrando conflictos entre profetas de Ba’al y profetas yahvistas (1 Reyes 18: Elías vs profetas de Ba’al en el monte Carmelo). En ciudades fenicias como Tiro, Ba’al se fusionó conceptualmente con Melqart, el dios patrón local.
Astarté – Diosa del amor, la fertilidad y la guerra
Astarté (‘Ashtart en fenicio, ‘Ashtartu en acadio, Ishtar en Mesopotamia) era la gran diosa fenicia, contraparte femenina de Ba’al, asociada con fertilidad, amor erótico, guerra y el planeta Venus como estrella de la mañana y tarde. Era probablemente una adaptación levantina de la diosa mesopotámica Ishtar/Inanna, compartiendo sus atributos duales de amor y violencia.
Los textos ugaríticos distinguen entre Astarté y Anat (ambas diosas guerreras-sexuales), aunque en períodos posteriores sus funciones se fusionaron parcialmente. Astarté aparece en inscripciones fenicias como «Astarté, nombre de Ba’al» (shem ba’al), sugiriendo que era considerada manifestación femenina o consorte del dios supremo. Templos de Astarté existían en Sidón, Biblos (donde era diosa principal), Chipre y colonias mediterráneas.
Los griegos la identificaron con Afrodita, aunque Astarté era más marcial que la Afrodita clásica. Heródoto describe prácticas de prostitución sagrada en templos de Astarté en Biblos, aunque académicos modernos debaten si esto ocurría realmente o era malinterpretación/exageración griega. Iconográficamente aparece desnuda o semi-desnuda, frecuentemente con símbolos de fertilidad (leones, palomas, flores de loto), a veces con armas.
Melqart – El rey de la ciudad
Melqart (fenicio milk-qart, «rey de la ciudad») era el dios patrón de Tiro, la más poderosa ciudad fenicia del primer milenio a.C. Era simultáneamente protector de la ciudad, guardián de navegantes y comerciantes tirios, y posiblemente una forma especializada de Ba’al. Su culto se expandió por todo el Mediterráneo siguiendo las colonias tirias: Cartago, Gadir (Cádiz), Malta, Sicilia.
El mito principal de Melqart involucraba su muerte y resurrección anual: moría quemado en una pira ritual durante el festival de egersis («despertar») y resucitaba, simbolizando renovación cíclica. Los griegos identificaron Melqart con Heracles (Hércules romano), especialmente por los «Pilares de Hércules» (estrecho de Gibraltar) donde existía un famoso templo de Melqart en Gadir. Ambos eran héroes civilizadores, fundadores de ciudades, viajeros que llegaron al fin del mundo conocido.
Alejandro Magno visitó el templo de Melqart en Tiro antes de sitiar la ciudad (332 a.C.), queriendo sacrificar al dios pero los tirios lo rechazaron, desencadenando el asedio. Aníbal Barca juró odio eterno a Roma ante el altar de Melqart antes de partir hacia Hispania, demostrando la importancia del dios para la élite cartaginesa de origen tirio.
Eshmun – Dios de la sanación
Eshmun era el dios patrón de Sidón, asociado con sanación, medicina y posiblemente resurrección. Su nombre probablemente deriva de una raíz semítica relacionada con «aceite» (shemen), conectándolo con ungüentos medicinales. Era venerado en un impresionante complejo de templos en Bostan esh-Sheikh cerca de Sidón, con manantiales sagrados utilizados para rituales curativos.
Un mito fragmentario preservado por Filón de Biblos narra que Eshmun era un hermoso joven cazador mortal que murió (se castró para escapar de los avances de Astarté según una versión) y fue resucitado/divinizado por la diosa. Este mito de muerte y resurrección lo conecta con otros dioses de vegetación/fertilidad levantinos. Los griegos identificaron Eshmun con Asclepio (Esculapio romano), dios griego de medicina, y su culto continuó bajo dominación helenística y romana con este sincretismo.
El templo de Eshmun en Sidón contenía inscripciones votivas de personas agradeciendo curaciones, estatuas de devotos, y evidencia de incubación ritual (dormir en el santuario esperando sueños curativos del dios). Su culto fue exportado a Cartago, donde Eshmun era venerado como sanador junto a Ba’al Hammon y Tanit.
Dagon – Señor del grano
Dagon era un antiguo dios canaanita de grano, agricultura y fertilidad, venerado desde el tercer milenio a.C. en Mesopotamia (donde aparece en textos de Mari y Ebla) hasta el primer milenio en la costa levantina. Su nombre probablemente deriva de dagan (grano), aunque algunos académicos lo conectan con dag (pez), creando confusión posterior.
En Ugarit, Dagon era padre de Ba’al, un dios importante pero menos activo mitológicamente que su hijo. Templos de Dagon existían en ciudades filisteas (Gaza, Asdod) según la Biblia, donde los filisteos (probablemente de origen egeo pero culturalmente canaanizados) lo adoptaron. El relato bíblico de Sansón destruyendo el templo de Dagon en Gaza (Jueces 16) refleja memoria de su culto en Palestina.
La iconografía de Dagon es incierta. Representaciones medievales como tritón (mitad hombre, mitad pez) derivan de confusión etimológica, no de evidencia antigua. Probablemente era representado antropomórficamente como dios agrícola con símbolos de grano.
Yamm – El mar primordial
Yamm (literalmente «mar») era la personificación del océano caótico, el enemigo primordial del orden cósmico en la mitología ugarítica. También llamado Nahar («río»), Yamm representaba las aguas destructivas que amenazan la tierra habitada. No era simplemente el mar físico sino el caos acuático que debe ser sometido para que exista civilización.
El mito central de Yamm aparece en el Ciclo de Ba’al: Yamm demanda que Ba’al se le someta. Los dioses están aterrorizados excepto Ba’al, quien combate a Yamm con dos mazas mágicas forjadas por Kothar-wa-Khasis. Ba’al golpea a Yamm en la cabeza, derrotándolo y estableciendo su soberanía. Este mito refleja el arquetipo del caos combatido (chaoskampf) común en mitologías del Antiguo Cercano Oriente: Marduk vs Tiamat (Babilonia), Zeus vs Tifón (Grecia), Yahvé vs Leviatán (Biblia).
Yamm no era adorado como dios benévolo sino respetado/temido como fuerza natural peligrosa. Los fenicios, siendo navegantes y comerciantes marítimos, tenían relación ambivalente con el mar: fuente de riqueza pero también de muerte.
Mot – La muerte personificada
Mot (literalmente «muerte») era el dios del inframundo, la sequía y la mortalidad en la mitología ugarítica. Residía en el inframundo, descrito como boca gigante que devora todo lo viviente. Era enemigo implacable de Ba’al, representando la antítesis del dios de fertilidad.
El Ciclo de Ba’al narra que Mot invita a Ba’al a descender al inframundo. Ba’al obedece y es devorado por Mot, causando que la fertilidad desaparezca del mundo. La diosa Anat, hermana-amante de Ba’al, desciende, encuentra a Mot, lo mata brutalmente (lo corta con espada, lo muele como grano, lo quema, lo esparce en campos), permitiendo que Ba’al resucite. Este mito simboliza el ciclo estacional levantino: lluvias (Ba’al), sequía de verano (Mot vence), lluvias nuevamente (Ba’al resucita).
Mot eventualmente también resucita, y el mito sugiere que Ba’al y Mot combaten eternamente, alternándose en victoria, reflejando la alternancia perpetua entre estación húmeda y seca, vida y muerte, fertilidad y esterilidad. No existen evidencias claras de culto a Mot como dios venerado; era más fuerza cósmica temida que deidad adorada.
Reshef – Dios de la peste y la guerra
Reshef (Resheph en hebreo) era un dios ambivalente asociado con peste, enfermedad, guerra y rayos. Podía enviar plagas destructivas pero también proteger contra ellas cuando era propiciado adecuadamente. Era venerado en múltiples regiones canaanitas y egipcias (donde fue adoptado durante el Imperio Nuevo).
Iconográficamente aparece como guerrero portando lanza o arco, frecuentemente con gacela en su corona. En textos ugaríticos es mencionado como señor de plagas y flechas. Su naturaleza dual —destructor pero también protector si se le honra— es típica de deidades de enfermedad en el Antiguo Cercano Oriente.
Reshef fue venerado hasta época helenística, con templos en Chipre donde se le identificó con Apolo (dios griego también asociado con plagas y sanación). Su nombre aparece en textos bíblicos poéticos como personificación de pestilencia (Habacuc 3:5).
Kothar-wa-Khasis – El artesano divino
Kothar-wa-Khasis («Hábil y Sabio») era el dios de artesanía, magia, construcción e invenciones tecnológicas. Equivalente canaanita de Hefesto griego o Ptah egipcio, Kothar forjaba armas mágicas, construía palacios divinos, y poseía conocimientos arcanos.
En el Ciclo de Ba’al, Kothar construye el palacio de Ba’al y forja las dos mazas mágicas (Yagrush «Perseguidor» y Ayyamur «Expulsor») con las que Ba’al derrota a Yamm. Kothar residía en Creta (llamada Caphtor en textos ugaríticos), reflejando quizás memoria de conexiones comerciales/culturales con el mundo egeo.
Su nombre compuesto refleja sus atributos: maestría técnica (kothar) y sabiduría arcana (khasis). Era patrón de herreros, carpinteros, arquitectos y magos. Aunque no tenía culto masivo como Ba’al o Astarté, su función en mitos era crucial: proveedor de tecnología divina que permite a otros dioses cumplir sus funciones.
Deidades adicionales y figuras mitológicas
Anat: diosa guerrera virgen, hermana de Ba’al en textos ugaríticos. Extremadamente violenta en batalla, responsable de resucitar a Ba’al matando a Mot. Posteriormente fusionada parcialmente con Astarté. Venerada en Egipto durante el Imperio Nuevo.
Asherah: consorte de El, madre de dioses, «la que camina sobre el mar». Venerada mediante postes sagrados (asherim) plantados junto altares. La Biblia condena repetidamente su culto como rival de Yahvé. Arqueología israelita sugiere que fue venerada como consorte de Yahvé en algunas regiones antes de monoteísmo estricto.
Shachar y Shalim: gemelos divinos, personificaciones del amanecer (Shachar) y atardecer (Shalim). Hijos de El nacidos de dos mujeres mortales. Jerusalén (Yerushalayim) probablemente contiene el nombre de Shalim.
Horon: dios del inframundo mencionado en encantamientos contra serpientes. Bet-Horon («casa de Horon») en Palestina preserva su nombre.
Qadesh: diosa de fertilidad sagrada, posiblemente relacionada con prácticas de sexualidad ritual (debatido). Representada desnuda sobre león, sosteniendo serpientes o flores.
El panteón fenicio por ciudades-estado
| Ciudad fenicia | Dioses principales y funciones |
|---|---|
| Tiro |
Melqart – Dios patrón supremo, protector de navegantes y comerciantes Astarté – Consorte de Melqart, fertilidad y amor Ba’al Shamem – «Señor de los cielos», dios celeste |
| Sidón |
Eshmun – Dios patrón, sanación y medicina Astarté – Venerada como «Astarté de Sidón» Ba’al Sidón – Forma local de Ba’al, protector de la ciudad |
| Biblos |
Astarté – Diosa principal, «Señora de Biblos» El – Dios supremo antiguo, padre de dioses Adonis – Dios de vegetación y renacimiento (influencia griega posterior) |
| Ugarit |
Ba’al Hadad – Señor de la tormenta, lluvia y fertilidad El – Padre de dioses, dios supremo Anat – Guerrera virgen, hermana de Ba’al Yamm y Mot – Fuerzas cósmicas (mar caótico y muerte) |
Fuentes y bibliografía
Fuentes:
- Los textos ugaríticos (siglo XIV-XIII a.C.), traducción española en Del Olmo Lete, Gregorio (1981). Mitos y leyendas de Canaán según la tradición de Ugarit. Madrid: Cristiandad.
- Filón de Biblos. Fenicia (fragmentos preservados en Eusebio de Cesarea, Praeparatio Evangelica).
- Inscripciones fenicias recopiladas en CIS (Corpus Inscriptionum Semiticarum).
Bibliografía en español:
- Del Olmo Lete, Gregorio (2008). Mitología canaanea. Barcelona: Akal.
- Blázquez, José María (1999). Fenicios, griegos y cartagineses en Occidente. Madrid: Cátedra.
- López Castro, José Luis (2007). Fenicios e indígenas en el Mediterráneo y Occidente. Almería: Universidad de Almería.
Bibliografía en inglés:
- Smith, Mark S. (2001). The Origins of Biblical Monotheism: Israel’s Polytheistic Background and the Ugaritic Texts. Oxford University Press.
- Day, John (2000). Yahweh and the Gods and Goddesses of Canaan. Sheffield Academic Press.
- Markoe, Glenn (2000). Phoenicians. University of California Press.
- Lipiński, Edward (1995). Dieux et déesses de l’univers phénicien et punique. Leuven: Peeters.
- Cross, Frank Moore (1973). Canaanite Myth and Hebrew Epic. Harvard University Press.
Bibliografía en francés:
- Bonnet, Corinne (2015). Les enfants de Cadmos: le paysage religieux de la Phénicie hellénistique. Paris: De Boccard.
- Xella, Paolo (2013). Religioni e culti nel Vicino Oriente antico. Padova: CLEUP.
Preguntas frecuentes sobre los dioses fenicios
¿Quiénes eran los fenicios?
Los fenicios eran los pueblos canaanitas que habitaron la costa del Levante mediterráneo (actual Líbano, norte de Israel, costa siria) aproximadamente entre 1500 a.C. y 300 a.C. Nunca formaron un imperio unificado sino una red de ciudades-estado independientes —Tiro, Sidón, Biblos, Arados, Ugarit— conectadas por lengua, cultura y religión comunes. Se llamaban a sí mismos «canaanitas» (kana’ani); «fenicios» (phoinikes) es término griego probablemente derivado del tinte púrpura que producían. Eran famosos como navegantes, comerciantes y colonizadores, fundando colonias por todo el Mediterráneo occidental, especialmente Cartago (814 a.C.).
¿Cuál es la diferencia entre dioses fenicios y dioses cartagineses?
Los dioses cartagineses son esencialmente fenicios, ya que Cartago fue fundada como colonia de Tiro (814 a.C.). Los cartagineses se llamaban a sí mismos «canaanitas» y hablaban púnico, dialecto del fenicio. El panteón cartaginés derivaba directamente del tirio: Ba’al Hammon cartaginés corresponde a Ba’al fenicio, Tanit cartaginesa probablemente deriva de Astarté fenicia, Melqart era venerado en Cartago como protector de origen tirio. Sin embargo, Cartago desarrolló evoluciones locales: Tanit adquirió más prominencia que Astarté en Fenicia, Ba’al Hammon recibió epítetos específicos, y ocurrieron sincretismos con deidades líbicas/bereberes. Las diferencias son adaptaciones regionales dentro de continuidad religiosa fundamental.
¿De dónde proviene nuestro conocimiento de la mitología fenicia?
Tres fuentes principales: (1) Textos ugaríticos (siglo XIV-XIII a.C.) descubiertos en Ras Shamra, Siria: tablillas cuneiformes en lengua canaanita que narran mitos completos del Ciclo de Ba’al, único corpus extenso de mitología canaanita. (2) Inscripciones fenicias del primer milenio a.C. encontradas en Tiro, Sidón, Biblos, Chipre y colonias: textos votivos, dedicatorias, estelas que mencionan dioses sin narrar mitos. (3) Autores grecorromanos como Filón de Biblos (quien supuestamente tradujo cosmogonía fenicia), Luciano, y escritores clásicos que describen cultos fenicios externamente. La Biblia hebrea menciona dioses canaanitas como rivales de Yahvé, preservando nombres aunque demonizándolos.
¿Qué relación tenían los dioses fenicios con dioses de otras culturas?
Los dioses fenicios compartían raíces con otras mitologías del Antiguo Cercano Oriente y fueron identificados con dioses grecorromanos mediante interpretatio graeca/romana. Astarté fenicia deriva de Ishtar mesopotámica; los griegos la identificaron con Afrodita. Melqart fue equiparado con Heracles/Hércules. Ba’al con Zeus/Júpiter. Eshmun con Asclepio/Esculapio. El mito de Ba’al vs Yamm refleja el arquetipo del combate contra el caos (chaoskampf) presente en Marduk vs Tiamat (Babilonia) y Yahvé vs Leviatán (Biblia). La Biblia hebrea demoniza repetidamente a Ba’al, Astarté y Asherah como rivales de Yahvé, evidenciando que israelitas antiguos compartían entorno cultural canaanita.
¿Los fenicios practicaban sacrificios humanos?
Esta cuestión es intensamente debatida. Autores grecorromanos y la Biblia acusan a fenicios y cartagineses de sacrificar niños, especialmente a Moloch (posiblemente confusión con melek, «sacrificio»). Arqueología ha descubierto tophet (cementerios infantiles) en Cartago con miles de urnas conteniendo restos cremados de niños y animales. Algunos académicos interpretan esto como evidencia de sacrificio infantil ritual durante crisis (guerras, hambrunas). Otros argumentan que eran cementerios normales para niños muertos naturalmente, y las acusaciones son propaganda anti-fenicia/anti-cartaginesa. Evidencia es ambigua: sacrificios infantiles probablemente ocurrieron en momentos excepcionales pero su frecuencia es incierta, y posiblemente exagerada por enemigos.
¿Qué era el Ciclo de Ba’al?
El Ciclo de Ba’al es una serie de mitos ugaríticos (siglo XIV-XIII a.C.) preservados en tablillas cuneiformes descubiertas en Ras Shamra. Narra la ascensión de Ba’al Hadad, dios de la tormenta, a supremacía divina. Episodios principales: (1) Ba’al combate y derrota a Yamm (mar caótico), estableciendo orden. (2) Kothar-wa-Khasis construye palacio magnífico para Ba’al. (3) Mot (muerte) invita a Ba’al al inframundo; Ba’al desciende y es devorado, causando sequía. (4) Anat mata a Mot, permitiendo resurrección de Ba’al y retorno de fertilidad. (5) Mot resucita, combate Ba’al nuevamente, sugiriendo ciclo eterno. Este mito refleja ciclo agrícola levantino: lluvias (Ba’al), sequía de verano (Mot), lluvias nuevamente (Ba’al resucita).
¿Cómo se expandió la religión fenicia por el Mediterráneo?
Los fenicios fundaron colonias comerciales por todo el Mediterráneo desde el siglo IX a.C.: Chipre, Rodas, Malta, Sicilia, Cerdeña, norte de África (Cartago, Útica), costa ibérica (Gadir/Cádiz, Malaka/Málaga). Cada colonia establecía templos a dioses fenicios: Melqart en Gadir, Astarté en Chipre, Ba’al Hammon y Tanit en Cartago. Comerciantes fenicios difundían sus cultos, y colonos mantenían vínculos religiosos con ciudades madre. Cartago se convirtió en centro religioso fenicio occidental, exportando cultos púnicos. Griegos y romanos adoptaron/sincretizaron dioses fenicios: Melqart→Heracles, Astarté→Afrodita, Adonis→Adonis griego. El cristianismo primitivo surgió en región culturalmente canaanita, absorbiendo/rechazando elementos.
¿Qué dice la Biblia sobre los dioses fenicios?
La Biblia menciona repetidamente dioses canaanitas como rivales prohibidos de Yahvé. Ba’al aparece como enemigo principal: profetas como Elías combaten sacerdotes de Ba’al (1 Reyes 18), reyes israelitas son condenados por «hacer lo malo ante Yahvé» venerando a Ba’al. Astarté (Ashtoreth en hebreo) es denunciada como «abominación de los sidonios». Asherah y sus postes sagrados (asherim) son condenados repetidamente. Moloch (posiblemente confusión de melek, «sacrificio») es acusado de recibir sacrificios infantiles. Estos textos reflejan conflicto religioso durante formación del monoteísmo yahvista: israelitas antiguos compartían entorno cultural canaanita y veneraban estos dioses, generando polémicas denunciadas por tradición profética que eventualmente se impuso.
¿Existían sacerdotes en la religión fenicia?
Sí, existía clase sacerdotal organizada. Inscripciones fenicias mencionan títulos como kohen (sacerdote), rab kohanim (sumo sacerdote), y sacerdocios hereditarios asociados con templos específicos. Textos ugaríticos describen rituales complejos requiriendo especialistas. Reyes fenicios frecuentemente ejercían funciones sacerdotales supremas, similar a otras culturas del Antiguo Cercano Oriente. Templos importantes (Melqart en Tiro, Eshmun en Sidón, Astarté en Biblos) poseían clero numeroso, propiedades, y roles en administración cívica. Autores grecorromanos describen prácticas rituales fenicias (aunque frecuentemente con incomprensión), confirmando existencia de sacerdocio profesional.
¿Cuándo desapareció la religión fenicia?
La religión fenicia en el Levante declinó gradualmente tras conquistas de Alejandro Magno (siglo IV a.C.) cuando el helenismo se impuso culturalmente. Templos fenicios continuaron funcionando pero dioses fueron sincretizados con equivalentes griegos: Melqart→Heracles, Eshmun→Asclepio, Astarté→Afrodita. En Cartago y colonias occidentales, la religión púnica persistió hasta destrucción de Cartago por Roma (146 a.C.), aunque cultos púnicos sobrevivieron en norte de África romanizado hasta siglos I-II d.C. El cristianismo, surgiendo en región culturalmente levantina, gradualmente reemplazó paganismo fenicio-púnico. Últimos vestigios desaparecieron durante cristianización del Imperio Romano (siglos IV-V d.C.). Algunos nombres divinos sobrevivieron en topónimos, teónimos, y memoria cultural.












