Biografía de Bernard Law Montgomery, la pesadilla de Rommel

Muy pocos militares pudieron afirmar que ganaron de forma definitiva a Erwin Rommel. Pero Bernard Law Montgomery es uno de los que puede. Aunque mucha gente no lo considera un estratega brillante, lo cierto es que era un militar notable. Muy estricto en cuanto a disciplina se refiere, pero muy trabajador y sacrificado. Pasaría a la historia por ganar al “Zorro del Desierto” y por comandar el desembarco británico en Normandía.

Bernard Law Montgomery
Bernard Law Montgomery

Montgomery nació el 17 de noviembre de 1887 en Londres. Pero pasó la mayor parte de su infancia en Tasmania, debido a que su padre fue asignado allí. Cuando volvió en 1897, ingresó en la Real Academia Militar de Sandhurst. En 1908 ascendió a Teniente Segundo y fue enviado a la India como Teniente hasta 1913.

Su andadura en la Primera Guerra Mundial fue bastante corta, ya que un disparo de un francotirador lo dejó gravemente herido el 13 de octubre de 1914. Como compensación fue condecorado con la Orden de Servicios Distinguidos y en 1916 volvió al frente. Dos años más tarde, sobre todo gracias a su habilidad organizativa, fue ascendido a Teniente Coronel y estuvo a cargo del Estado Mayor de la 47ª División.

En el periodo de entreguerras permaneció en el ejército y tuvo un papel importante en misiones en el Rin, Palestina e Irlanda. Sobre todo en esta última, donde participó en 1923 a establecer el Estado de Irlanda Libre, mediante duras represalias a los rebeldes en la guerra civil irlandesa.

A mediados de la década fue destinado a India, donde estuvo al mando del Regimiento Real de Warwickshire. Este cargo le causó varios problemas con sus superiores debido a lo estricta disciplina que le aplicaba a sus soldados. Sin embargo, en 1938 se ganó su beneplácito con una gran maniobra de desembarco, por la que fue ascendido a Mayor General y enviado a Palestina. Allí sofocó una revuelta árabe y, tras regresar a Gran Bretaña, le fue concedido el rango de General.

La Segunda Guerra Mundial es donde realmente Montgomery se labró su reputación militar. Si bien es cierto que no tuvo suerte al principio, más adelante acabaría por recuperarse y demostrar su buen hacer. En 1940 fue enviado a Francia a auxiliar a los ejércitos galos. Pero fue vencido con las tácticas de Blitzkrieg alemanas. Pero no todo fue negativo: la Operación Dinamo, por la cual se deberían evacuar las tropas aliadas por mar, fue un rotundo éxito.

A partir de ahí y hasta 1942 estuvo a cargo de distintos ejércitos que sirvieron dentro de la propia Gran Bretaña. Pero en el 42, obtuvo el mando del VIII Ejército Británico en el norte de África. En concreto, esta división estaba destacada en Egipto. En dos batallas en El Alamein venció al general alemán Erwin Rommel, conocido como el “Zorro del Desierto”. Fue una victoria bastante peculiar.

Montgomery sabía que los británicos eran superiores en equipamiento y en efectivos humanos, ya que los alemanes sufrían un bloqueo en las costas italianas que impedía el reabastecimiento. Pero también era completamente consciente de la habilidad de Rommel como estratega. Así que, en lugar de realizar un ataque sobre el ejército del eje, optó por cederle la iniciativa a Rommel mediante el empleo de una táctica militar extremadamente cautelosa y conservadora. Esta fue la clave de su triunfo, ya que el general alemán no podía hacer demasiado con los medios que tenía.

Tras varios bombardeos y combates, el 4 de noviembre Montgomery consiguió, no sólo frenar al “Zorro del Desierto”, sino realizar un ataque que propició la retirada total de las tropas alemanas. Pero no cesó ahí, sino que siguió los combates hasta que en 1943 liberó por completo Túnez de la ocupación alemana.

Con la guerra a su favor, llegó a Sicilia y a Italia. Junto con George S. Patton recuperó la península itálica y fue el encargado de orquestar la parte británica del desembarco de Normandía. Mantuvo el liderazgo del ejército británico en la liberación francesa y belga, y fue ascendido a Mariscal.

Junto con Eisenhower ideó una estrategia denominada “Operación Market Garden” en Holanda. Fue una batalla espantosa en cuanto a planificación que acabó con una humillante derrota de los aliados y la pérdida de muchos soldados de élite. Las consecuencias de dicha contienda le persiguieron durante el resto de su vida y mostraron ciertos rasgos de su personalidad, en concreto, su incapacidad de ver los fallos en sus planes.

Al final de la guerra, fue el que recibió la rendición de las fuerzas alemanas del noroeste. Unos años después fue proclamado Jefe del Estado Mayor Imperial y entre 1951 y 1958 ejerció como Comandante adjunto de las Fuerzas Atlánticas en Europa.

Finalmente, el 24 de marzo de 1976 falleció en Alton (Hampshire) por causas que se desconocen. Dejó tras de sí varias obras, entre las que destacan sus memorias (1958) e “Historia de la guerra” (1968). Fue un militar notable que frenó al gran Erwin Rommel y que condujo una de las operaciones más importantes de la historia: el desembarco de Normandía. Muy estricto en el plano militar y extremadamente terco, sobresalió en sus labores organizativas más que en las estratégicas.

Apasionado por la Historia, es licenciado en Periodismo y Comunicación Audiovisual. Desde pequeño le encantaba la Historia y acabó por explorar sobre todo los siglos XVIII, XIX y XX.

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