Biografía de Manfred von Richthofen, el Barón Rojo

Manfred von Richthofen, más conocido como el Barón Rojo, fue uno de los personajes más importantes de la historia de la aviación y de la Primera Guerra Mundial.

La historia de la aviación y de la Primera Guerra Mundial nos dejó el nombre de un piloto de incomparable talento y valentía: Manfred von Richthofen. Considerado como un héroe por sus compatriotas y muy respetado por sus enemigos, se labró el apodo de “El Barón Rojo” luchando en el cielo durante la Gran Guerra.

Manfred von Richthofen, el Barón Rojo

Manfred von Richthofen nació el 2 de mayo de 1892 en Breslau (Prusia) en el seno de una familia aristócrata. Siguiendo los pasos de su padre, se alistó en el ejército prusiano. Tenía especial devoción por formar parte de los Ulanos, la caballería prusiana. Allí estuvo hasta el inicio de la Gran Guerra en 1917, cuando decidió probar otros frentes. Por su enorme labor como miembro del regimiento de caballería, obtuvo la Cruz de Hierro. Pero no le fue igual de bien cuando llegó al frente de tropas de infantería y se encontró con la odiada y deprimente guerra de trincheras, así que buscó un nuevo objetivo.

Fue a partir de entonces cuando cambiaría para siempre su destino. Pidió el traslado a la aviación e ingresó en la academia de vuelo. Allí no tuvo un papel muy relevante pero Oswald Boelcke, un destacado piloto y líder de escuadrón, le eligió para formar parte del grupo de cazas Jagdsstaffel 2 (Jasta 2). En su primera batalla aérea sobre el cielo de Cambrai (Francia), el 17 de septiembre de 1916, mostró sus cualidades como piloto: una gran agudeza visual y un don innato para hacer frente al peligro.

Los siguientes meses de la guerra le coronarían como el mejor “As de la Aviación”, un título que acreditaba el derribo de cinco o más aviones enemigos. Superó con facilidad el récord que ostentaba Boelcke de 40 aviones derribados y, gracias a su gran labor, fue galardonado con la Cruz al Mérito. Además, desde el Alto Mando le otorgaron la comandancia de una unidad de cazas llamada Jasta 11.

El Jasta 11 era apodado “El circo volante” por los vívidos colores de los aviones que la componían. Y fue entonces cuando Richthofen se ganó el sobrenombre de “Barón Rojo”, al tripular uno de ese color y ser temido por todos y cada uno de sus contrincantes. En el combate, le caracterizaba el hecho de que, una vez que dañaba una aeronave enemiga, dejaba que se retirase, algo que pocos pilotos tenían la costumbre de hacer.

Más adelante le concedieron el honor de liderar la primera ala de caza de la historia aérea conocida como JG 1 e integrada por los Jasta 4, 6, 10 y 11. En total, dirigió 58 misiones con total éxito y derribó 80 aviones enemigos. Sus logros eran reconocidos, no sólo por sus compatriotas, sino también por sus rivales. Su unidad era siempre la que menos bajas recibía, incluso teniendo en cuenta los comentarios de algunos de sus miembros, quienes calificaban al Barón Rojo de “suicida”. Richthofen publicó en 1917 un libro en el que explicaba las particularidades del vuelo y de cómo se sentía respecto a la aviación, titulado “El Piloto Rojo”.

Réplica del avión del Barón Rojo

Pero el 6 de julio de 1917 recibió un disparo en la cabeza. Aunque siguió volando, lo cierto es que se volvió más temerario que nunca, hasta que el 21 de abril de 1918 se estrelló en Vaux-sur-Somme (Francia). Hay varias teorías sobre su muerte. Por un lado, se piensa que fue el piloto canadiense Roy Brown quien derribó a Richthofen. Aunque por otro, algunas apuntan a que fue el soldado de infantería William Evans.

Sea como fuere, la muerte del Barón Rojo conmocionó a todos, incluso a sus enemigos. Los británicos le enterraron con todos los honores militares, incluidas salvas al aire y presentación de armas.

Imagen Avión Barón Rojo: Entity999 en Wikimedia

Apasionado por la Historia, es licenciado en Periodismo y Comunicación Audiovisual. Desde pequeño le encantaba la Historia y acabó por explorar sobre todo los siglos XVIII, XIX y XX.