Biografía de María Antonieta, la reina víctima de la Revolución Francesa

María Antonieta Josefa Ana de Austria, o María Antonieta como es conocida, fue sin duda la muerte más sonada de la Revolución Francesa junto con la de su marido, el rey Luis XVI. Tratada siempre como una extranjera, no encontraba su lugar en la corte. Amante de las fiestas y del despilfarro, se ganó el desprecio del pueblo al ignorar la miseria en que vivían, además de influir poderosamente en las decisiones políticas de su marido.

Nació el 2 de octubre de 1755 en Viena, Austria. Sus padres fueron los emperadores de Austria, Francisco I y María Teresa. Durante su infancia estaba rodeada del lujo que caracterizaba a la corte austriaca, donde nunca se le negó ningún capricho. Cuando tenía 12 años se comprometió con el futuro rey de Francia, Luis XVI, por lo que su madre, sabiendo la despreocupación de María Antonieta por las clases que le impartían, se propuso hacer de ella una gran princesa, por lo que contrató a un preceptor eclesiástico, que debía enseñarle francés y reforzar su fe, y a un reconocido peluquero. A los pocos días ambos renunciaron a sus tareas debido al carácter rebelde de la joven.

Contrajo matrimonio con el príncipe Luis cuando contaba con tan solo 14 años. Inmediatamente su belleza cautivó a la corte entera. La ceremonia tuvo lugar el 16 de mayo de 1770. A pesar de las celebraciones que se organizaron en su honor, la noche de bodas fue un desastre, ya que la joven no amaba, y nunca amó, al delfín.

Luis XVI fue coronado rey cuando contaba con 20 años. Era bondadoso pero también débil e influyente. María Antonieta trataba de influir en la política de su marido para agradar a la corte, además de favorecer a sus favoritas, pero sus esfuerzos fueron en vano. En la corte se la miraba con desprecio, siendo calificada siempre como la extranjera. Esto, junto con el aburrimiento que tenía al encontrarse siempre sola en palacio, hicieron que se dedicase a escaparse por las noches y organizar fiestas en palacio, entre otras cosas.

Sus principales faltas fueron el desprecio a la etiqueta y costumbres francesas, sus extravagancias, sus grandes festines y la búsqueda de placer en compañía del conde de Artois. Derrochaba el dinero de las arcas reales en festines. Sus actos fueron exagerados por aquellos amantes de la Revolución y por la opinión pública, quienes comenzaron a llamarla con desprecio ‘la austriaca’ o ‘madame déficit’ viendo que sus actos correspondían más a la forma de vida de su país que al de Francia.

María Antonieta con sus hijos

En 1785 tuvo que hacer frente a un asunto de gravedad. En aquella época había un collar que era una pieza de joyería única, insuperable. Había sido realizado para madame Du Barry, la favorita del rey. Al morir ésta antes de que se hubiese finalizado la obra, la condesa de La Motte manipuló al cardenal Louis de Rohan haciéndole creer que la reina quería hacerse con tan magnífica joya, por lo que le dijo que al no contar con dinero suficiente, firmaría un contrato de compra si él así lo garantizaba.

Éste, sabiendo que había caído en desgracia, decidió acceder. Se entrevistó con una joven que se hizo pasar por la reina y tras acceder a su petición, trasladó el collar a Versalles en 1785. Sin embargo, el collar jamás llegó a la reina, sino que fue a parar a manos de la mujer que le había embaucado, La Motte, quién huyó de la ciudad y fue vendiendo las piedras del collar por partes. Cuando el engaño salió a la luz, la condesa afirmó que era una de las favoritas de la reina, lo que demostró con cartas falsificadas. Se acusó a María Antonieta y aunque fue declarada inocente, el desprestigio realizado contra su persona era ya imparable.

Éste, junto con la precaria situación a la que se enfrentaba el pueblo, fue uno de los factores que influyeron en el estallido de la Revolución. Viendo las revueltas que tenían lugar en la capital, los reyes decidieron huir para ponerse a salvo. El conde Axel de Fersen fue el encargado de preparar el plan de huida. La familia real debería fugarse durante la noche. Cuando llegaron a Varennes, fueron reconocidos y, por tanto, detenidos.

El pueblo, sintiendo cada vez más desprecio por sus monarcas, decidió irrumpir en palacio y saquearlo. Se le arrebataron los poderes al rey y se le encerró en la torre del Temple. María Antonieta quiso acompañar a su esposo, acto que la ennobleció. El 21 de enero de 1793 Luis XVI fue decapitado. María Antonieta fue trasladada a Conciergerie.

María Antonieta ante el Tribunal

Tras largos meses encarcelada, tuvo lugar el juicio en el que trató de defenderse incluso de aquellos que la acusaban de haber corrompido a sus propios hijos. Después de tres días y tres noches, el tribunal la declaró culpable de traición. Tras ser exhibida en una carreta por las calles de París, a media mañana del 16 de octubre de 1793 fue decapitada.

Imágenes: Dominio Público

Licenciada en Periodismo y Comunicación Audiovisual, desde pequeña me he sentido atraída por el mundo de la información y la producción audiovisual. Pasión por informar y ser informada de cuanto acontece en cada rincón del planeta. Asimismo, gusto por formar parte en la creación de un producto audiovisual que posteriormente entretendrá o informará a la gente.Entre mis intereses se encuentran el cine, la fotografía, el medio ambiente y, ante todo, la historia. Considero fundamental conocer el origen de la cosas para saber de dónde venimos y hacia dónde vamos. Interés especial en curiosidades, misterios y sucesos anecdóticos de nuestra historia.

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