El gran incendio de Londres

El 2 de septiembre de 1666, tuvo lugar uno de los siniestros más importantes del Reino Unido, el gran incendio de Londres, cuya duración hasta el día 5 de ese mes dejó la ciudad devastada.

La ciudad de Londres es una de las ciudades europea con mejor estructura y belleza en sus muestras arquitectónicas. Pero ¿cuál es el origen de esta estructura? No se debió a una remodelación planificada para embellecer la ciudad como tal, sino que es consecuencia de un trágico suceso: un incendio que arrasó gran parte de la ciudad en el siglo XVII.

Gran incendio de Londres

El gran incendio de Londres comenzó la noche del domingo 2 de septiembre de 1666 en casa del reputado panadero John Farynor situada en Pudding Lane, una de las zonas con mayor número de habitantes del viejo Londres medieval. No se trataba de cualquier trabajador, sino que había sido el panadero del rey Carlos II durante los anteriores cinco años. Ese día Farynor había estado trabajando en la panadería que se encontraba en la parte baja de su casa. Al irse a dormir no se percató de que aún ardían llamas en el horno. El fuego creció y en la madrugada prendió un montón de heno que se hallaba cercano, quemándose poco a poco el resto del recinto.

En aquella zona de la ciudad no era nada raro que hubiese incendios cada poco tiempo, al fin y al cabo las edificaciones eran mayormente de madera y tenían los pilares empapados en brea, material altamente inflamable. Poco tiempo antes el rey había escrito al alcalde de la ciudad para que se cumpliesen con severidad las normas destinadas a parar los incendios, pero como los incidentes que se habían producido con anterioridad habían sido controlados fácilmente no se le dio importancia.

Contando con estos antecedentes, cuando el alcalde llegó al lugar donde se había producido el incendio no le dio importancia, pensando que pronto llegaría a su fin. Ni si quiera se informó al rey hasta bien avanzado el día.

Sin embargo, el fuego siguió avanzando y a mitad de la tarde las llamas llegaron a la zona del río Támesis donde se encontraban almacenes de materiales como madera, carbón, coñac y aceite, que saltaron por los aires uno a uno. Uno de los principales factores que ayudaron a propagarse el incendio fue un viento fuerte bien seco que soplaba hacia el oeste de la ciudad.

En aquella época el sistema para parar los incendios consistía en demoler edificaciones para hacer de cortafuegos. Se intentó llevar a cabo pero demasiado tarde por la insistencia del alcalde de que se podría sofocar en poco tiempo. Viendo esta situación, los bomberos decidieron romper las cañerías para obtener agua de forma más rápida, con el consiguiente corte de suministro en toda la zona. Además, la estrechez de las calles impedía trabajar con facilidad y rapidez.

El incendio duró hasta el miércoles 5 de septiembre. Durante el lunes el fuego se propagó hacia el norte de la ciudad. La tranquilidad en las calles se vio alterada debido a los incesantes rumores que sugerían que el incendio había sido provocado por extranjeros como los franceses o los holandeses, enemigos en esa época de Inglaterra. La población no dudó en perseguir a estos grupos de inmigrantes y arremeter contra ellos.

A lo largo del martes, el fuego siguió propagándose por la mayor parte de la ciudad destruyendo importantes edificaciones como la Catedral de St.Paul, donde el calor hizo que la piedra estallase y dejase al descubierto antiguas tumbas y restos momificados. Llegó a River Fleet, destruyó el castillo de Baynard y amenazó la corte de Whitehall de Carlos II. También se vieron afectados algunos comercios que se encontraban en la zona del Puente de Londres y se originaron pequeños incendios en Southwark. Los principales centros financieros de la ciudad, el Guildhall y el Royal Exchante, quedaron devastados.

The Golden Boy of Pye Corner

Hasta la noche del día siguiente, el miércoles, no se pudo controlar y apagar el fuego, principalmente gracias a la intervención del propio rey. Entonces se empezó a hacer recuento de los desastres que había provocado: se destruyeron 13.000 viviendas, se vieron afectadas unas 90 iglesias y habían quedado arrasados unos 300 acres de tierras. La mayor parte de los daños fueron materiales pues la mayoría de los habitantes tuvieron tiempo para escapar, aunque también se mantiene la teoría de que el fuego llegó a tales temperaturas que redujo a cenizas los cuerpos de los fallecidos, por lo que al no haber un registro de la gente que allí vivía no se sabe con exactitud cuántos murieron.

A pesar de que el incendio como tal había sido extinguido, aún tardarían semanas en sofocar todos los pequeños focos que aún seguían ardiendo. Meses después aún ardían algunos sótanos de la zona. Se comenzó a pensar en cómo reconstruir y remodelar esa parte de la ciudad. Debido a la experiencia, decidieron hacer mejoras en temas como higiene y por supuesto la seguridad contra incendios construyendo calles más anchas y con edificaciones de ladrillo y piedra en lugar de madera.

Dos monumentos señalan el alcance de la catástrofe. Uno, conocido como ‘The Monument’, se trata de una columna de 61 metros de altura que está situado en el lugar donde se produjo el incendio. Fue diseñado por Christopher Wren y Robert Hooke. El otro es el denominado ‘Golden Boy of Pye Corner’ en Smithfield y señala el lugar en el que el fuego se detuvo.

Imagen Gran Incendio: Pintura de la Escuela Holandesa (no datada ni firmada). Dominio Público.
Imagen Golden Boy of Pye Corner: geograph

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Licenciada en Periodismo y Comunicación Audiovisual, desde pequeña me he sentido atraída por el mundo de la información y la producción audiovisual. Pasión por informar y ser informada de cuanto acontece en cada rincón del planeta. Asimismo, gusto por formar parte en la creación de un producto audiovisual que posteriormente entretendrá o informará a la gente. Entre mis intereses se encuentran el cine, la fotografía, el medio ambiente y, ante todo, la historia. Considero fundamental conocer el origen de la cosas para saber de dónde venimos y hacia dónde vamos. Interés especial en curiosidades, misterios y sucesos anecdóticos de nuestra historia.

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