El origen mitológico de los mixtecas

origen mitologico de los mixtecas
Codex Vindobonensis Mexicanus I, narración del origen de la cración de los mixtecas

Antes de hablar del origen mitológico de los mixtecas, debemos conocer básicamente quiénes fueron. Por civilización mixteca entendemos a la cultura prehispánica surgida en el Preclásico Medio y que finalizó con la conquista española en el siglo XVI.

Sin embargo, se han encontrado vestigios arqueológicos mucho antes de esas fechas e incluso los primeros cultivos datan del año 5000 a.C. Ocupaba la zona conocida como “La Mixteca”, denominada “Mixtecapan” por los mexicas, región situada entre los actuales estados de Guerrero, Oaxaca y Puebla, en México, y significa en náhuatl “País de la lluvia”.

La cultura mixteca es una de las más extensas de Mesoamérica, iniciándose como consecuencia de la diversificación de los pueblos de habla otomangueana y desde el momento de su sedentarización, principalmente con el cultivo del maíz.

El origen mitológico de los mixtecas

Al igual que otras mitologías mesoamericanas como la mexica o los mayas, la creencia mixteca era que se vivía en la “era del Quinto Sol”, lo cual significa dentro de la cosmovisión mesoamericana, que existieron cinco etapas de la Tierra desde su creación.

En todas ellas, la tierra pasa por una serie de destrucciones y creaciones en donde cada vez es regida por un nuevo Sol.

Según el mito de la creación, al inicio fue el caos en la Tierra, en donde los espíritus de las fuerzas creadoras volaban alrededor. El inicio cosmogónico se rige, al igual que en los mitos mexicas o mayas, por la dualidad.

Los creadores fueron dos, Uno Venado-Serpiente de Jaguar y Uno Venado-Serpiente de Puma, y ellos fueron los responsables de separar la luz de la oscuridad, el agua de la tierra, el arriba del abajo, y de tener a sus cuatro primeros hijos, quienes serían posteriormente, los dioses creadores.

Uno de ellos fue Nueve Viento (también uno de los nombres de la Serpiente Emplumada), quien hizo un agujero en el árbol de Apoala y mantuvo relaciones con él, dando como resultado el nacimiento de los primeros mixtecas y entre ellos, el primer hombre, Dzahuindanda, el protagonista principal del mito del Flechador del Sol.

El mito del Flechador del Sol

Este mito cuenta cómo Dzahuindanda atacó al Sol con sus flechas y éste a su vez, con sus rayos. Al atardecer, el sol herido de muerte (tiñiendo de rojo el horizonte), se ocultó en las montañas y para evitar su vuelta y que reclame sus territorios, Dzahuindanda trajo a otros para que se asentasen en ese territorio.

De este modo, cuando el sol renació al día siguiente, no le resultó posible expulsar a la gente de ese territorio, siendo el momento en el que los hombres se hicieron con el derecho de adueñarse de la región por mandato divino.

Otra variante del mito de la creación mixteca

Existe otra variante del mito de la creación mixteca en donde dos árboles gigantes en el una cueva del Apoala, se amaban tanto que entrelazaron sus ramas y unieron sus raíces. De este amor nacieron el primer hombre y la primera mujer mixtecos.

Con el paso de los años y varias generaciones, se fundó la ciudad de Achiutla, sitio en donde nació Tzauindanda.

En determinado momento, la creación creció tanto que necesitaron más tierras para poder vivir, y Tzauindanda prometió que saldría a conquistar aquellas que ellos necesitaban, enfrentándose a quien fuese necesario para obtenerlas.

Con el paso de los días, divisó unas tierras “frescas y hermosas”, sitio en donde se quedó hasta que comenzó a sentir que los rayos del sol eran como flechas que se clavaban en él, provocándole más calor y sed.

En ese momento, Tzauindanda comprendió que el Sol era el dueño de aquellas tierras, y para derrotarlo comenzó a atacarle con sus flechas en una batalla que se extendió hasta el atardecer, en donde vio que el sol era cada vez más débil y que el horizonte se teñía de rojo, hasta que se ocultó tras las montañas malherido.

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