Guerra Civil Española: 1937 y aquel cerro maldito de la Marañosa

Entre los cerros de la Marañosa, se levanta común e indiferente una colina que bien podía ser una más de no tener un violento pasado. La brutal lucha que allí se desarrolló alcanzó una proyección internacional irrepetible en nuestra guerra civil.

Su desenlace acabó prácticamente en tablas, unas tablas donde como en el ajedrez todos los peones acabaron comidos. Es el cerro del Pingarrón, el lugar donde se concentraron los efectivos militares para la defensa y ataque de Madrid por el Jarama. Una lucha que se hizo como todas las demás: cargando contra el enemigo, mentando a sus madres mientras se encomendaban a Dios y vendían muy caro el pellejo.

batalla jarama guerra civil

En ambos bandos se dieron condiciones muy similares, ya que el cerro cambió de manos numerosas veces sembrando sus lomas de valientes. Se puede hablar de batalla mundial dado que se enfrentaron personas de casi todas las nacionalidades.

Tras el famoso y triste capítulo de “La Colina Del Suicidio”, donde más de mil hombres entregaron su vida, el General Líster al mando de la 1ª Brigada Mixta realizó un ataque nocturno la noche del 18 al 19 de febrero. Haciéndose a fondo de bayoneta con las alturas del cerro, junto con la ayuda de los carros de combate soviéticos T-26 y un lanzamiento masivo de granadas, el ejército Republicano consigue la victoria aniquilando por completo a su enemigo.

Sin darles tiempo a fortificarse las tropas Nacionales al mando del Comandante Zamalloa lanzan una ofensiva de reconquista y acaban expulsando a los Brigadistas. Las tropas Franquistas consiguieron la victoria, pero el Tabor de Regulares tuvo demasiadas bajas.

El Pingarrón fue cambiando de bando día tras día y finalmente el 27 de febrero se manda asaltar la colina al batallón norteamericano Abraham Lincoln.

Motivados por las firmes palabras de La Pasionaria y su promesa de dar varios días de permiso en Madrid a los que tomasen la colina, los soldados se lanzaron al ataque pensando que aquello era pan comido y pronto estarían descansando y disfrutando de un buen vino en la Capital.

Algunos Brigadistas tachan aquella decisión de “Acto de monumental estupidez”, algo totalmente cierto pues estos se encontraron con un enemigo bien fortificado, con numerosos nidos de ametralladoras disparando fuego cruzado.

La mitad del Abraham Lincoln nunca volvería a su hogar. Muchos se preguntaron ese día: qué diablos hacían entregando su vida en un país extranjero.

Después de aquello, el mando Republicano retrocedió posiciones y detuvo los ataques sobre el Jarama. La batalla finalizó con unos quince mil muertos. Los republicanos evitaron la pérdida de la carretera de Madrid-Valencia pero ésta quedó a merced de la artillería enemiga, teniéndose que desviar el tráfico.

76 años después, es duro acceder al lugar, no por un difícil acceso sino por lo que allí encontrarás. Aunque es muy fácil llegar, desaconsejo totalmente visitarlo. Actualmente es una propiedad privada y a su dueño no le gustarán las visitas imprevistas por sus tierras.

No entiendo como un lugar histórico de esta envergadura puede ser una propiedad privada donde un señor amontona basura. Siento que mi memoria está a merced de un hombre con pinta de cazador, el cual puede hacer lo que le venga en gana con ella, negar lo que allí ocurrió o incluso borrarlo de la historia.

Twitter: @Anguloylafuente

Aventurero y soñador desde niño, sustituye sus estudios de secundaria por sus propios libros y revistas sobre investigación y sociedad. No tardó en darse cuenta de que tenía una predilección e interés por encima del resto; la historia.
Recién cumplida la mayoría de edad decide ingresar en la Brigada Paracaidista de las Fuerzas Armadas. Pero varios meses después tras una grave lesión, queda obligado a pasar largos meses recuperándose en un cuartel a seiscientos kilómetros de su pareja. Esta amarga idea le empuja a abandonar uno de sus muchos sueños.

Abrazando férreamente la idea de que las experiencias difíciles te hacen mejor persona se embarca en librar sus propias aventuras, y después de años conociendo Europa y España vuelve a asentarse en Madrid para retomar sus estancados estudios. Es así como en dos frenéticos años consigue terminar sus estudios de secundaria, bachiller e iniciar una nueva etapa; la carrera de Geografía e Historia.

Gran aficionado al cine, la música y el arte, David consigue editar varias historias cortas y colaborar rápidamente en revistas y blogs.
Exigente y perfeccionista aboga claramente por un conocimiento exhaustivo del pasado para entender claramente nuestro presente.

Oscar Suarez Seller.

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