La guerra de los Ducados, el inicio de la unificación alemana

La guerra de los Ducados fue el primer conflicto del proceso de unificación alemán del siglo XIX. Fue un momento crítico que el canciller Otto von Bismarck supo aprovechar bien para conseguir la anexión de varios territorios vitales. Sin embargo, las reparticiones de los territorios con Austria acabarían por conducir a la guerra de las Siete Semanas.

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La situación de los ducados de Schleswig y Holstein era muy delicada a mediados del siglo XIX. Ambos disponían de una población mayoritariamente alemana pero tenían políticas distintas. Holstein pertenecía a la Confederación Germánica, mientras que su vecino Schleswig, no.

El titular de ambos ducados era el rey de Dinamarca, cargo que estaba en plena sucesión en el momento del conflicto. La sucesión de Cristian IX a la corona danesa por línea femenina contradecía la tradición sálica imperante en los ducados, por los que el nuevo rey de Dinamarca se vio obligado a dotarlos de una nueva constitución.

La oposición germana llevó a Prusia a realizar un primer conato de guerra, que fue detenido en el armisticio de Malmo y en Protocolo de Londres de 1852. Pero la guerra volvió a estallar cuando en 1863, el recién coronado Cristian IX violó el Protocolo de Londres al incorporar el ducado de Schleswig a la corona danesa.

Esta medida hizo que el nacionalismo germano de los ducados se pusiera en marcha y convocase varias asambleas en las que declararon heredero al pretendiente alemán Federico de Augustenberg. Además, la Dieta Confederal aprobó la ocupación de los ducados por un ejército alemán.

En esta coyuntura destacó la figura de Bismarck. El canciller obligó al emperador austríaco a mandar un ultimátum al rey de Dinamarca reconociendo a Cristian, con la condición de que la nueva constitución danesa no afectase a los ducados. La misiva del rey Cristian provocó la guerra. Los ejércitos austríacos y prusianos derrotaron con facilidad a los daneses.

La paz de Viena de 1864 sirvió para que Austria y Prusia consiguiesen, no sólo los ducados de Schleswig y Holstein, sino también el ducado limítrofe de Lauenburg. Para repartirse de forma equitativa las ganancias de la guerra, Prusia y Austria firmaron el pacto de Gastein en 1865.

En dicho tratado, Schleswig, Lauenburg y el puerto de Kiel pasaban a estar bajo control prusiano, mientras que Holstein era anexionado por los austríacos. El problema es que el ducado de Holstein quedó rodeado por territorio prusiano, lo que le obligaba a pagar servidumbre de paso al estado de Bismarck y sería una constante fuente de futuros conflictos entre ambas potencias.

La guerra de los Ducados, el inicio de la unificación alemana
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Apasionado por la Historia, es licenciado en Periodismo y Comunicación Audiovisual. Desde pequeño le encantaba la Historia y acabó por explorar sobre todo los siglos XVIII, XIX y XX.

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