Biografía de Guizot

François Guizot

François Guizot fue un historiador y político conservador francés que llegó a estar al frente de las decisiones del país galo durante el reinado de Luis Felipe I. Siempre estuvo vinculado a la política, pero también tuvo una gran labor como profesor de historia moderna en la Universidad de la Sorbona. Su caída supuso el fin de la monarquía parlamentaria y el inicio de la II República Francesa.

François Guizot

Nació el 4 de octubre de 1787 en Nimes (Francia) en el seno de una familia protestante y burguesa. Debido a la muerte de su padre durante el Terror de Robespierre, en 1794 se exilió con su madre en Ginebra, quien le formó siguiendo la doctrina roussoniana y los valores liberales de la época. Puesto que sus medios eran relativamente limitados, Guizot empezó a aprender el trabajo manual de carpintero.

En 1805, pudo volver a Francia, donde estudió derecho. Su calidad como escritor le abrió las puertas de los círculos literarios, lo que posibilitó que escribiese colaboraciones periodísticas de cuando en cuando, como por ejemplo en 1809, cuando escribió una crítica de Mártires de Chateaubriand.

La proclamación del Imperio Francés no afectó a Guizot, quien consiguió llegar a ser profesor de historia moderna en la Universidad de la Sorbona en 1812. Esta cátedra se la ganó gracias a la traducción de la obra de Edward Gibbon. Tan solo dos años después, Royer-Collard le recomendó a las autoridades para que forme parte del gobierno monárquico restaurado de Luis XVIII. Es así como ascendió al puesto de secretario general en el ministerio del Interior en 1814.

En 1815, Guizot acudió a Gante para unirse a Luis XVIII y advertirle de que si no cambiaba hacia políticas más liberales, acabaría por perder el puesto. En cualquier caso, se convierte en un alto funcionario del ministerio de Justicia entre 1816 y 1820. Entre esos años, fue uno de los jefes constitucionales llamados “doctrinarios”.

El estallido de la Revolución de 1830 fue el momento ideal para Guizot, quien contribuyó enormemente al advenimiento de la monarquía burguesa. Para él, la “Carta revisada” constituía la base de gobierno ideal en la que todo país debería basarse. Por eso, durante todo el reinado de Luis Felipe I, fue el adalid del conservadurismo y el jefe del centroderecha, así como el líder del partido de la “Resistencia”.

Después de haber asumido la cartera de interior en 1830, Guizot fue nombrado ministro de instrucción pública dos años más tarde. Desde este nuevo cargo creó una importante ley que admitía el principio de la libertad de enseñanza primaria y obligaba a cada municipio a mantener una escuela como mínimo. A partir de 1840, le concedieron también la cartera del ministerio de Asuntos Exteriores, cargo que sólo dejaría para ocupar el de Presidente del Consejo entre 1847 y 1848.

Esta progresiva acumulación de poder, así como la confianza que Luis Felipe I tenía depositada en él, se convirtió a en el líder real del gabinete de Francia y se volvió hostil a toda reforma electoral y social. En la Cámara de Diputados le apoyaba una dócil mayoría, ya que en el hemiciclo sólo estaba representada la burguesía propietaria. En política exterior, favoreció, contra la opinión general, primero una entente cordial con Gran Bretaña y, después, una alianza franco-austríaca.

Su forma de gobierno empezó a disgustar a la gente. La situación crítica del país se acentuó aún más con las políticas conservadoras que aplicaba. En un país como Francia, que llevaba varias revueltas en tan solo medio siglo, este tipo de actos no tenían cabida. Por eso, su caída, auspiciada por los liberales el 23 de febrero de 1848, precipitó el fin de la monarquía burguesa y la llegada de la II República Francesa.

Guizot no tuvo otro remedio que refugiarse en Londres, donde le acompañó su madre, de la misma forma que ya hiciera en 1794. Un tiempo después volvió a París, donde se centró en sus trabajos históricos y en la redacción de sus memorias. Finalmente, el 12 de septiembre de 1874 falleció.

Apasionado por la Historia, es licenciado en Periodismo y Comunicación Audiovisual. Desde pequeño le encantaba la Historia y acabó por explorar sobre todo los siglos XVIII, XIX y XX.

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