Biografía de Rosa Luxemburgo

Rosa Luxemburgo fue una revolucionaria alemana que comenzó a trabajar en el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) y que instigó los movimientos comunistas en Centroeuropa. Su oposición a la política beligerante de los miembros de la SPD y del II Reich Alemán le costó ser encarcelada en numerosas ocasiones.

Rosa Luxemburgo
Rosa Luxemburgo

Nació el 5 de marzo de 1871 en Zamosc (Polonia) en el seno de una familia judía pero vino al mundo con un defecto en el crecimiento que le obligó a estar postrada en la cama durante un tiempo y que le dejó una cojera permanente. En 1880, asistió a un instituto femenino en Varsovia, donde se unió al partido polaco izquierdistaProletariat”. Siete años después, terminó de forma destacada sus estudios secundarios pero huyó a Suiza en 1889 para evitar que fuera detenida. Luxemburgo se inscribió en la Universidad de Zúrich y empezó a estudiar filosofía, historia, política, economía y matemáticas, pero su especialización la realizó en la teoría del Estado, la Edad Media, las crisis económicas.

En 1898, ingresó en el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) que había sido legalizado hacía poco tiempo. Fue la única de todos que se mantuvo firme en sus principios marxistas, por lo que, a partir de 1906, ocupó junto con Karl Liebknecht puestos importantes en la dirección del partido. En este periodo, Luxemburgo fundó el Partido Socialdemócrata del Reino de Polonia y abrió un periódico llamado “La causa de los trabajadores”, en el que negaba el derecho de autodeterminación de las naciones bajo el socialismo. Gracias a su matrimonio con Gustav Lübeck, obtuvo la nacionalidad alemana y se mudó a Berlín. Allí fue donde realizó sus mayores aportaciones y participó activamente en la política alemana.

Entre 1904 y 1906, Luxemburgo fue encarcelada por motivos políticos, ya que se manifestó siempre en contra del imperialismo y de las guerras contra otras potencias, una de las políticas más defendidas por la SPD. También dedicó su tiempo a la enseñanza a futuros miembros del partido, entre los que destaca especialmente Friedrich Ebert, futuro presidente de la República de Weimar y, curiosamente, el dirigente que dio orden de apresar a los comunistas insurrectos tras la Gran Guerra.

En 1913, Luxemburgo publicó su principal obra: “La acumulación del capital”. En este libro, así como en el resto de sus trabajos, realizó importantes aportaciones al marxismo, sobre todo relacionadas con el imperialismo y la teoría de la huelga general. Aunque tenía un espíritu revolucionario y criticaba la violencia, siempre fue partidaria de las huelgas. De hecho, las máximas tensiones que surgieron entre la SPD y ella fueron en 1914, cuando organizó manifestaciones y huelgas a favor de la objeción de conciencia para que los soldados desertasen y así poder evitar la guerra.

La consecuencia fue que estuvo encarcelada entre 1915 y 1918 para evitar futuros problemas de insurrección. Durante este periodo redactó, junto con otros miembros del partido, las llamadas “Cartas de Espartaco”, que eran panfletos de oposición al conflicto bélico firmados con el nombre del mítico gladiador tracio. Estos textos acabaron por ser las bases del movimiento espartaquista, también conocido como “Liga Espartaquista”.

Luxemburgo también escribió varios ensayos sobre el peligro de que la revolución bolchevique acabase en dictadura pero, aun así, participó en la fundación del Partido Comunista Alemán. Tras la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial, abogó por participar en la Asamblea que se crearía con la República de Weimar, pero sus compañeros de partido decidieron organizar un movimiento insurreccional. Esto fue la perdición de la líder alemana, ya que fue apresada y asesinada por los Freikorps el 15 de enero de 1919 en Berlín.

Imagen: Dominio Público en lehtikuva

Apasionado por la Historia, es licenciado en Periodismo y Comunicación Audiovisual. Desde pequeño le encantaba la Historia y acabó por explorar sobre todo los siglos XVIII, XIX y XX.

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