InicioArteCaracterísticas del Manierismo: resumen, historia, pintura, autores y obras destacadas

Características del Manierismo: resumen, historia, pintura, autores y obras destacadas

¿Qué es el Manierismo?

El Manierismo fue un movimiento artístico originario de Italia, a finales del siglo XVI. En el momento de su aparición, constituía una respuesta a la pérdida de los principios del clasicismo y de su belleza: equilibrio, serenidad, armonía y proporción.

Era observado y analizado como inestable. Los artistas en la creación de sus obras se dejaban llevar, alejándose de lo verosímil y atentando contra la abstracción y la irrealidad.

¿Cómo surgió el arte del Manierismo?

A finales del siglo XVI, los elementos o principios del arte renacentista comenzaron a entrar en crisis, por lo que el Manierismo, significó un abandono de las proporciones de las piezas, de la utilización de líneas definidas y claras, de la perspectiva espacial y de las expresiones dulces y mesuradas de los personajes de aquel tiempo.

Tanto significó que muchos consideran al Manierismo, un periodo transitorio entre el Renacimiento y el Barroco.

Se caracteriza principalmente por su artificiosidad y virtuosismo, que da paso a un libre dialogo entre el significado y la forma.

Es en ese sentido que se pierde el arte devocional y se desarrolla, en cambio, un estilo de arte autosuficiente.

Características del arte Manierista

  • Surgió a partir del sufrimiento que se produjo en Italia por la pérdida de la supremacía económica, al igual que por el sacco de Roma por el ejército de Carlos V y el papado de la Reforma protestante.
  • Dicha inspiración artística fue considerada una manifestación de lo sucedido en aquel tiempo en la sociedad europea.
  • Fue nombrada como arte decadente, que continuaba de manera imperfecta los principios del Renacimiento. Por lo que sus artistas también eran llamados “imitadores” del talento de los exitosos artistas renacentistas.
  • Iban en contra de las fórmulas clásicas, las cuales estaban inspiradas en la naturaleza y en los antiguos clásicos; en cambio el Manierismo tomaba como referencia las piezas artísticas de las generaciones previas a ellos.
  • Colocaron por encima las costumbres clásicas la subjetividad, la vista interior y el gusto personal, que se manifestaron en piezas espirituales, sofisticadas e intelectuales.
  • El aspecto de las obras se categorizaron desentramadas, de pérdida de relación lógica entre lo secundario y lo principal, de desarticulación de la unidad espacial, del uso de exageraciones, colores disonantes y desproporcionados.

Pintura Manierista

En la época renacentista las obras maestras de grandes artistas como Rafael, Leonardo y Miguel Ángel, cerraron los caminos a la creatividad, por lo que los jóvenes de la nueva generación no les quedó más que imitar, produciendo imágenes artificiosas.

En la pintura Manierista no se representa la realidad naturalista, sino la realidad deformada y un poco extraña, como si se tratase del capricho del autor.

Por tales razones las piezas dejaban de transmitir el equilibrio y el orden que venía desarrollándose en el Renacimiento, para realzar el arte anticlásico, lo que resultaba complicado en cuanto a interpretación, debido a su esnobismo intelectual y talantes artificiales.

Al hacer uso de la luz antinatural y fría, además de la aplicación de colores violentos y extraños que se enfrentan entre sí, a diferencia de los métodos anteriores, que se apoyaban en gamas.

Arquitectura del Manierismo

En la arquitectura manierista sucede con exactitud el rechazo de la armonía y del equilibrio del canon clásico, llevada a cabo en el Renacimiento. Esta se concentra, por el contrario, en el contraste entre la naturaleza y el artificio, la trasgresión y la norma, el subsigno y el signo.

Sucede que sus edificaciones están bajo el concepto de un punto de fuga que no concluye, a diferencia de las Barrocas.

Por ejemplo, en el caso de las estructuras verticales, se agregaron dimensiones excesivas y el equilibrio se tornó oscilante. Asimismo, desde el punto de vista decorativo, el estilo arquitectónico manierista va más allá de lo grotesco.

Escultura Manierista

La escultura manierista, al igual que la arquitectura y la pintura, fueron la tendencia dominante entre el Renacimiento y el Barroco.

Esta disciplina artística comenzó con las magistrales características de la pieza del maestro Miguel Ángel, al agregarle equilibrio completamente estable y a la vez una sensación de movimiento, el cual desprendía sentido de grandiosidad al realizar expresiones perfectas a sus personajes, y al mismo tiempo, gestos terribles, pero con anatomía perfecta.

Esto se debía a que la mayoría de los artistas, tras lo sucedido en Roma, optaron por realizar arte mucho más espiritual, tomando como punto de partida la idealización del cuerpo, procurando interpretar los cánones clásicos; lo cual requería un conocimiento previo del espectador, además de una reflexión intelectual.

Máximos representantes del arte Manierista

Entre los máximos representantes del arte Manierista destacan artistas como Andrea del Sarto, Giorgio Vasari, Tintoretto, Antonio Allegri da Correggio, Tiziano, Giulio Romano, Jacopo Vignola, Martin van Heemskerck, Pirro Ligorio, Andrea Palladio, Benvenuto Cellini, Juan de Bolonia, entre otros. Sin embargo nos dedicaremos a describir solo a seis de ellos:

Andrea del Sarto (1486-1531)

Andrea del Sarto nació en 1486 y falleció en 1531. Fue un pintor de origen italiano y del movimiento Manierista.

andrea del sarto manierismo
Andrea del Sarto. Crédito: Dominio Público

Su estilo era tan marcado y depurado que fue apodado como “Andrea sin errores”.

Sus padres eran Agnolo di Francesco y Costanza di Silvestro.

Sus pinturas más importantes son: Virgen de las Arpías, Virgen con niño y San Juan niño, Retrato de escultor, Disputa de la trinidad, entre otras.

Antonio Allegri da Correggio (1489-1534)

Correggio fue un pintor de origen italiano, principalmente del Renacimiento. Sin embargo, estudio en la escuela de Parma donde se desarrollo en la corte de los Farnesio, mientras se iniciaba el apogeo del Manierismo.

El estilo con el que trabajaba le otorgaba grandes efectos a sus pinturas: de ilusión e ingravidez. Sus obras más notables son: La asunción de la Virgen, El rapto de Ganimedes, Evangelistas, Los desposorios místicos de Santa Catalina, etc.

Benvenuto Cellini (1500-1571)

Cellini fue un escritor, escultor y orfebre italiano. Actualmente es reconocido como uno de los orfebres más icónicos del Renacimiento y el Manierismo. Sus obras escultóricas más importantes son: Salero con Neptuno y Venus, Perseo con la cabeza de Medusa y Apolo y Jacinto.

Juan de Bolonia (1529-1608)

Juan de Bolonia o también conocido como Giovanni da Bolonia, fue un escultor Español que realizó sus trabajos en Italia y en España a finales del siglo XVI, utilizando materiales como el bronce y el mármol sobre temas mitológicos e históricos. Sus esculturas más importantes son: Rapto de las Sabinas, Hércules y el centauro de Neso, Estatua de Felipe III, entre otras.

Giulio Romano (1499-1546)

Giulio Romano fue un pintor, decorador y arquitecto italiano del siglo XVI durante el periodo Manierista y Alumno de Rafael. Su trabajo en relación a sus dibujos, desprende lo que fue la difusión del estilo manierista alrededor de Europa.  Sus obras más significativas fueron: El Palacio del Té, La caída de los gigantes, El incendio del Borgo, Batalla de Constantino contra Majencio, entre otras.

Pirro Ligorio (1510-1583) y Jacopo Vignola (1507-1573)

Jacopo Vignola o también conocido como Jacopo Barozzi de Vignola de origen italiano, fue reconocido como un tratadista y arquitecto del siglo XVI. Sus obras más importantes son: La iglesia del Gesù, Palacio Boncompagni, Palazzo Bocchi, entre otras.

Pirro Ligorio fue arquitecto, anticuario, pintor y paisajista durante el siglo XVI, también nacido en Italia. La obra que realizó, lo hizo junto a Jacopo Vignola llamada: Parque de los Monstruos.

Obras más representativas del arte Manierista

Entre las obras más representativas del arte Manierista fueron muchas las realizadas durante este periodo artístico; sin embargo, nos centraremos en las seis que consideramos como las más representativas, las cuales son:

Virgen de las Arpías de Andrea del Sarto (1486 – 1531)

Virgen de las Arpías de Andrea del Sarto en la Galería Uffizi, Florencia. Crédito: Google Arts Project.

La Virgen de las Arpías consiste en un retablo pintado por el artista Andrea del Sarto en Italia, entre 1486 y 1531 considerada como una obra maestra. Su realización estuvo dedicada a las monjas de San Francesco de Macci. Actualmente se encuentra expuesta en Florencia en la Galeria Uffizi.

En la pintura, se encuentra San Buenaventura, San Juan Evangelista y dos ángeles.

La asunción de la Virgen de Antonio Allegri Correggio (1526 – 1530)

La asunción de la Virgen de Antonio Allegri Correggio. Duomo de la Catedral de Parma. Crédito: Depositphotos.

La asunción de la Virgen es un fresco realizado en Italia por Antonio Allegri da Correggio, entre 1526 y 1530 en Parma, sobre la cúpula de la Catedral.

Dicha pieza influyente del movimiento Manierista, posee un aproximado de 11 metros de diámetro, la cual representa la asunción de la Virgen, que significa la subida de la madre de Jesús en cuerpo y alma.

Perseo con la cabeza de Medusa, Benvenuto Cellini (1545 – 1554)

perseo con la cabeza de medusa
Perseo con la cabeza de Medusa. Estatua en la Piazza della Signoria, Florencia

Perseo con la cabeza de Medusa es una pieza escultórica realiza por Benvenuto Cellini, tallada en bronce. Actualmente es considerada una las más importantes e icónicas estatuas del periodo Manierista en Italia, ubicada en Florencia en la Piazza della Signoria, realizada entre 1545 y 1554.

Su altura es de aproximadamente 5,20 metros de altura con el pedestal.

Rapto de las Sabinas de Juan de Bolonia (1581 – 1582)

Rapto de las Sabinas, de Juan de Bolonia. Crédito: Creative Commons / Tetraktys en Wikimedia

El Rapto de las Sabinas o también conocido como el Rapto de la Sabina es una pieza escultórica tallada en mármol por Juan de Bolonia, quien era un escultor flamenco-franco, el cual realizó parte de su trabajo en Florencia durante el siglo XVI.

Dicha pieza fue concebida entre 1581 y 1582, perteneciente a la colección ducal de La Loggia y ubicada en la plaza de la Señoría, sin ser producto de un encargo, sino producto de la iniciativa del artista como una necesidad demostrativa de virtuosismo.

Palacio del Té de Giulio Romano (1524 – 1534)

Palazzo Té en Mantua, Italia. Crédito: Depositphotos.

El Palacio del té, es un excelente ejemplo del movimiento Manierista y su arquitectura, realzada en Italia por Giulio Romano. Esta edificación se construyo entre 1524 y 1534 con motivo de palacio de recreo para Federico II Gonzaga, quien era el marqués de Mantua.

Parque los monstruos de Jacopo Vignola y Pirro Ligorio (1550)

Parque los monstruos de Jacopo Vignola y Pirro Ligorio. Crédito: Depositphotos.

El parque de los monstruos o también conocido como Bosque sagrado, es un conjunto de obras ubicadas en las laderas de un anfiteatro natural, construido en 1550 por los arquitectos Meniaristas, Jacopo Vignola y Pirro Ligorio.

Tales monumentos, que se encuentran entre los árboles, arroyos y parterres, se caracterizan por sus formas grotescas, absurdas y terribles talladas en piedra, las cuales representan personajes fantásticos y míticos.

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