La Cosmogénesis y el mito de la creación maya

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Imagen Popol Vuh

Para entender la Cosmogénesis Maya debemos basarnos en lo que dice el Popol Vuh, el libro sagrado de los mayas.

El Popol Vuh explica que en un principio, todo estaba en suspenso y en silencio, sólo estaban el mar en calma y el Cielo.

Sólo el Creador, el Formador, Tepeu y Gucumatz y los Progenitores estaban rodeados de claridad.

Tepeu y Gucumatz hablaron y juntaron sus palabras y su pensamiento para crear al hombre. También crearon todo lo que tiene vida y como soporte hicieron surgir la tierra del mar.

Primero, los Dioses crearon al hombre de lodo, pero éste se deshacía. Probaron entonces a hacerlo de madera, pero no tenían alma ni entendimiento y por lo tanto no podían adorar a los Dioses. Por lo cual fueron destruidos en un gran diluvio. Aún no había aparecido el sol ni la luna.

Los Dioses entonces procedieron, ante el fracaso con los hombres de barro y los de madera, a hacer a los hombres de maíz y así fueron creados, con maíz, cuatro hombres, (Balam-Quitzé, Balam-Acab, Mahucutah e Iqui-Balam).

Éstos dotados de inteligencia, podían ver y saber absolutamente todo al igual que los Dioses, por lo que éstos, disminuyeron su capacidad, para que vieran solamente lo que estaba cerca de ellos, limitando asimismo su sabiduría para que no fueran iguales a Ellos.

Fueron creadas después las mujeres (Cahá Paluna de Balam-Quitzé; Chomihá de Balam-Acab; Tzununihá de Mahucutah; Caquixahá de Iqui-Balam). Y se multiplicaron, pero todavía no había luz, todavía no había aparecido el sol. Tohil entonces les dio el fuego.

Luego de una larga espera, apareció Icoquih (el planeta Venus) y posteriormente, el sol, la Luna y las estrellas, lo que generó la alegría en la humanidad que comenzó entonces a ofrecer su sangre a los dioses para alimentarlos.

El mito de la creación maya

Nun-Yal-He (Maíz revelado), el Primer Padre, fue capturado y muerto por los Señores de Xibalbá. Fue rescatado y resucitado gracias a sus hijos, los gemelos Hunahpú e Ixbalanqué.

Procedió entonces, Nun-Yal-He, a crear nuestro mundo en la fecha 4 Ahau-8 Cumkú (equivalente al 13 de agosto de 3114 a.C.).

Primero levantó el Árbol del Mundo (Wakah-Chan) separando el Cielo de la Tierra.

Luego, el Primer Padre construyó en ese Cielo Elevado, su casa y ordenó todo el universo superior, dando su movimiento a los astros. Este Cielo constaba de trece pisos.

Luego estableció las direcciones del Cosmos y las cuatro esquinas, custodiadas por los Bacabs jaguares del color del punto cardinal asociado.

Ver Cosmovisión Maya

En el centro, de color verde, estaban ubicados el Árbol del Mundo y las tres piedras de la Creación (colocadas por los Dioses auxiliares que representaban el sacrificio, la muerte y la resurrección del Primer Padre).

Ese centro era el ombligo del mundo y  el cordón umbilical era representado por una cuerda con cabeza de serpiente que emergía del vientre de Nun-Yal-He.

Imagen: Yummyphotos en Stock Photos/Shutterstock

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