La incompleta historia de los instrumentos musicales

Se cree que los instrumentos musicales más antiguos se encuentran en China

¿Cómo surgió la música? ¿Cuál fue el primer instrumento musical que creó el ser humano? ¿Fue de cuerda, de percusión, o quizá de viento? ¿Qué sabemos de la historia de los instrumentos musicales? A pesar de muchos años de estudio y de todas las investigaciones que se han hecho al respecto, estas cuestiones todavía quedan en el aire y plantean muchos quebraderos de cabeza para los expertos musicólogos.

Se cree que los instrumentos musicales más antiguos se encuentran en China

Los físicos australianos coinciden en que la aparición de los instrumentos musicales tuvo que ser accidental y que su desarrollo dependía de los materiales disponibles en cada región y en ocasiones, de estímulos procedentes del clamor de la batalla.

Neville Fletcher, un científico jubilado de la Universidad nacional australiana en Canberra, que ha hecho del estudio de la física de los instrumentos su hobby, cree que la clave para descubrir el origen de la invención de los instrumentos, está en el estudio de los materiales de los que disponía cada civilización. Para crear ritmos, los distintos pueblos se valían de lo que tenían más a mano.

En un artículo publicado en el periódico Acoustics Australia, Fletcher escribe que en algún momento, uno de los humanos creadores-de sonidos, añadió palabras o rimas a las canciones para que éstas contaran una historia. “La poesía tradicional tenía ritmo” comentaba Fletcher, “y alguien extendería esos ritmos a las canciones que se cantaban”. Nadie sabe cuándo pasó pero era música.

Para los arqueólogos, el origen del primer instrumento es un auténtico debate. El mayor problema que se plantea para dar solución a este misterio, es que la mayoría de los instrumentos estaban hechos con materiales perecederos (tales como las pieles de los animales) y por tanto, se han ido desintegrando a lo largo del tiempo.

Flauta de marfil de mamut, el instrumento musical más antiguo encontrado en Europa

Los arqueólogos han encontrado objetos que datan aproximadamente de 67.000 años de antigüedad, y que probablemente fueran unas flautas muy rudimentarias. Se halló también otra posible flauta, que pudo haber sido fabricada por los Neandertales hace unos 40.000 o 60.000 años. Pero los objetos que claramente se han identificado como dicho instrumento, se encontraron en China y tienen de unos 7.000 a 9.000 años de antigüedad.

Por otro lado, las liras y las harpas creadas alrededor de los siglos 2.600 y 2.500 antes de Cristo, fueron encontradas en sumeria en la ciudad de Ur, hogar del personaje bíblico Abraham.

Fletcher explicaba en su artículo, que hace unos 10.000 años, los aborígenes australianos desarrollaron un didgeridoo (instrumento de viento, que se fabrica con plantas de eucalipto, a las que previamente se las ha vaciado mediante el uso de termitas). Alguien debió darse cuenta de que, si se soplaba dentro del tubo, éste generaba un plácido sonido.

Los aborígenes también comenzaron a chocar unos palos contra otros para hacerlos sonar, y otras culturas aprendieron que podían generar sonidos si se golpeaba un leño agujereado con unos palos pesados. Pronto, la gente fue modificando la longitud de los objetos para producir diferentes notas, hallazgo que daría origen a instrumentos como los xilófonos.

La aparición de los metales supuso un gran avance para el ser humano. Las aleaciones de peltre (estaño y plomo), latón (cobre y zinc) y bronce (cobre y estaño) que tuvieron especial relevancia durante la Edad de Bronce, jugaron un rol fundamental en el desarrollo de las guerras, ya que, según afirma Fletcher, las aleaciones fueron pensadas en un principio para mejorar las espadas, arpones y lanzas de los guerreros.

Alguien se percataría entonces, que al golpear un casco de bronce con una espada de ese mismo material, se obtenía un tono específico que variaba en torno a si el casco estaba vacío, o por el contrario alguien lo llevaba puesto en la cabeza. Probablemente, este hecho daría lugar a las primeras campanas de las iglesias.

Las campanas de Iglesia presentan una harmonía difícil de replicar

Fletcher comenta que las grandes campanas en su mayoría, están hechas de latón debido a que es un material denso que confiere gravedad al sonido. Las diferentes formas de estos instrumentos proporcionaban diferentes sonidos que se iban adaptando a los gustos y preferencias de las diferentes culturas.

Las campanas son inusuales porque tienen una resonancia determinada, una persona podría volverse loca intentando sincronizar el tono de una campana con el de otro instrumento“, expone Scott Metcalfe, el director de las Artes y las Ciencias de la Institución de Baltimore en Peabody. “Las campanas no siguen harmonías normales” y por esa razón, cada campana suena diferente.

Otros instrumentos de percusión fabricados con delgadas láminas, como los gongs o los címbalos, requerían aleaciones especiales de bronce, ya que el latón se podía doblar fácilmente y el bronce común era más susceptible a romperse si se le golpea con la fuerza suficiente. Este tipo de instrumentos, podrían ser un derivado de los escudos que utilizaban los soldados en esa época, y todavía hoy, se siguen haciendo con esas aleaciones especiales de bronce.

La madera es el secreto de la afinación de instrumentos tales como el violín, las violas, los violonchelos, los contrabajos, así como los pianos y las guitarras. Los expertos creen que estos instrumentos podrían haberse derivado de los arcos y las flechas. “El tañido de la cuerda al pulsarse con un dedo, creaba un sonido definido“, Comentaba Fletcher.

En un principio, las cuerdas se harían con tripas de animales, pero al final el metal y los polímeros acabarían reemplazando ese tipo de materiales. “Cuando se frotan las cuerdas de un violín, el sonido que se produce es muy pequeño”, afirma Merclafe, sin embargo, “nosotros lo escuchamos amplificado debido a la madera y al diseño del instrumento”.

También en los pianos, la madera es fundamental para la amplificación de los sonidos.

Los famosos violinistas italianos del siglo XVIII, Antonio Stradivari and Giuseppe Guarneri, consiguieron sus maravilloso sonidos gracias a la madera que utilizaban, la cual es muy difícil de reproducir actualmente. Esto se debe a que Europa sufrió una Pequeña Edad de Hielo, que hizo que la estructura de la madera cambiara sutilmente. De todas formas, los expertos opinan que hoy en día se pueden hacer réplicas de violines que suenen tan bien como lo hacían antaño.

Antonio Stradivari, según Edgar Bundy

En cuanto a los instrumentos de viento, Fletcher afirma, que el primero tuvo que ser una caracola, ya que si se sopla dentro de la misma, se produce un sonido claro y definido. En algunos instrumentos, el sonido no se ve afectado por el material del que están hechos, lo único que importa es la forma. Vemos por ejemplo que los instrumentos cónicos como las trompetas de bronce, los cuernos o las caracolas, son independientes del material, la forma es la que hace especial su sonido, asegura Metcalfe.

Pasa lo mismo con los instrumentos tubulares como el clarinete, la flauta y la zampoña, que reproducen sonidos más simples, debido a su forma. Además, los metales usados en los órganos de tubos no son tan importantes como la forma cilíndrica.

Muchas son las teorías que se han formulado, pero todavía nos queda un largo camino que recorrer para poder resolver el gran misterio que envuelve al origen de la música y de los instrumentos que la hacen posible. Esperemos que algún día “suene la flauta” y todos estos secretos, sean desvelados.

Shurkin. J. N, “Exploring the evolution of musical instruments“, en Inside Science News Service, 2012.

Imagen campanas de Iglesia: cecilia_ en Arte y Fotografía
Imágenes: Dominio público

La incompleta historia de los instrumentos musicales
Puntúa este artículo

Artículos relacionados