Publicado el: Dom, ago 19th, 2012

Octubre Rojo, la consolidación de la Revolución bolchevique

La Revolución Rusa de octubre (en noviembre, según el calendario gregoriano) también se conoce comúnmente como “Octubre Rojo” y designa el periodo en el que los bolcheviques se impusieron al resto de revolucionarios liberales, conservadores y socialistas.

Asamblea de Soviets de Petrogrado (1917)

El mes de octubre fue terrible en Rusia, especialmente en la ciudad de Petrogrado. Había carencias alimentarias y cada vez el descontento de la gente aumentaba más y más. Aprovechando esta coyuntura, Lenin dio un paso definitivo para proclamar “su revolución”.

El panorama político estaba dividido. Por un lado estaba Kornílov, quien representaba una derecha tradicional preocupada por la defensa nacional; por otro, a Kerenski, líder de la izquierda moderada partidaria de la revolución política; y por otro, a Lenin y los partidarios de la revolución social. Kornílov intentó llegar al poder mediante un golpe de estado sobre el gobierno provisional presidido por Kerenski.

Sin embargo, el pucherazo fue desarticulado con ayuda de todas las fuerzas populares, incluidos los bolcheviques. Viendo la fractura existente entre Kerenski y la derecha, Lenin comprendió que había llegado el momento de la insurrección armada y recurrió a Trotski, quien pasaría a dirigir un “Comité militar revolucionario” que buscaba ayuda para lograr “la victoria de la Revolución que traerá tierra, pan y paz”.

Una vez que Lenin llegó a San Petersburgo el 9 de octubre de 1917, el panorama revolucionarió adquirió una perspectiva mucho más dinámica. El 10 de octubre, el Comité Central se decidió la insurrección armada y, durante los siguientes días, Lenin neutralizó las tendencias pacifistas de Kamenev, Zinoviev y Trotski. A finales de mes, se instaló en la sede del Soviet de Petrogrado (Instituto Smolny) y empezó a dirigir personalmente todas las operaciones.

Las fuerzas revolucionarias disponían de tres batallones de combate distintos. Primero, los guardias rojos, que eran en esencia obreros armados que envolvían el centro de la ciudad por el norte, el este y el sur. Después, formando el segundo semicírculo interior, estaban las unidades revolucionarias de la guarnición de Petrogrado. Y por último, las unidades de la armada del Báltico, que tenían planeado entrar por el oeste de la ciudad.

Unidad de la Guardia Roja de la Fábrica Vulkan (1917)

El día que acabó por decidir todas las distintas contiendas y consolidó la Revolución de Lenin fue el 25 de octubre. Ese día se produjo la toma de todas las posesiones clave (edificios gubernamentales), a excepción de la residencia de los zares, también conocida como “Palacio de Invierno”, que caería pocas horas después. Kerenski se vio forzado a huir y el Soviet de Petrogrado se hizo cargo del poder.

El Consejo de Comisarios del Pueblo fue el encargado de trasladar a la ciudadanía la nueva situación política. Pero las luchas duraron más tiempo en otras ciudades, como por ejemplo en Moscú, donde se prolongó siete días debido a la gran cantidad fuerzas contrarrevolucionarias que tenía.

Los bolcheviques asumieron todo el poder, dejando de lado al resto de fuerzas que habían luchado en la revolución (social-revolucionarios y mencheviques, principalmente). Nada más alzarse con el triunfo, Lenin estableció una serie de decretos para satisfacer las aspiraciones de los soldados, los campesinos, los obreros y los pueblos alógenos.

El primer decreto fue “el de la Paz”, el cual ofrecía a todos los gobiernos beligerantes una paz justa y equitativa, sin anexiones ni tributos. A esta ley le siguió una que pasaba la tierra a manos de los campesinos, sin indemnización para sus antiguos propietarios. Entre el resto de medidas se encontraba la revocación de propiedades y privilegios a la Iglesia; la nacionalización de los bancos, los transportes y las fábricas; el autogobierno de las nacionalidades; y la desaparición de los terratenientes.

También se constituyó el primer Gobierno compuesto por “Comisarios del Pueblo”. Se trataba de cargos políticos con responsabilidades concretas. Aquí destacaron líderes como Trotski (Comisario de Exterior), Stalin (Comisario de Nacionalidades) y Rykov (Comisario de Interior). Todos ellos, así como el liderazgo de Lenin, fueron elegidos por el Segundo Congreso de los Soviets de toda Rusia, celebrado en los mismos días de la Revolución.

Segundo Congreso de Soviets

Finalmente, el 5 de enero (18 de enero en el calendario gregoriano) de 1918, Rusia fue proclamada República Democrática Federal. Pero a partir de este momento y durante dos años, sufrió una cruenta guerra civil, debido a la expansión progresiva del Octubre Rojo y sus ideas revolucionarias.

Subscribirme

Suscríbete a nuestra newsletter y te mantendremos informado:

* Campo obligatorio
Red Historia ©2011-2013 - Todos los derechos reservados