Publicado el: Jue, Abr 9th, 2015

La ciencia y la arqueología juntas para hacer hallar el origen de la Malaria

Antiguos huesos permiten estudiar el origen de la Malaria.

Antiguos huesos permiten estudiar el origen de la Malaria.

Un científico de la Universidad de Yale ha desarrollado un novedoso método para identificar la malaria en la médula ósea de antiguos restos humanos, siendo ésta la primera vez que los investigadores han sido capaces de poder establecer un perfil del esqueleto de diagnóstico para la enfermedad, la cual se transmite por los mosquitos y continúa infectando a millones de personas en todo el mundo.

Gracias a esta colaboración entre ciencia y arqueología, los científicos podrán rastrear así la propagación de esta enfermedad hasta aproximadamente su primera aparición en el ser humano.

Jarmie Inwood, estudiante graduado de Yale, declaró que “el conjunto de datos que hemos construido gracias a este método será completamente revolucionario a la hora de establecer la curva epidemiológica de la malaria en las sociedades antiguas. Para entender cómo esta clase de parásito ha reaccionado a los cambios sociales en el pasado, podemos predecir cómo será su comportamiento en el futuro con lo que entender la forma en la que ha evolucionado”.

Lo que se buscó en los restos humanos fue una sustancia llamada hemozoína polímero, la cual es producida por el parásito que ocasiona la malaria. Han revelado que esta técnica puede llegar a ser más eficaz incluso que otros métodos de análisis como puede ser la extracción de patógenos aDNA, los cuales producen resultados que no son completamente concluyentes y son difíciles de ratificar cuando las condiciones de preservación no son las adecuadas.

Por otro lado, un equipo de investigación anterior al de Inwood, liderado por David Soren, de la Universidad de Arizona, había realizado una prueba de aDNA de restos humanos que se remontan al año 550 d.C. en la localidad italiana de Lugnano in Teverina. Se determinó que pudo haber sucedido una epidemia en la comunidad que ocasionó grandes fiebres o ataques.

Se usaron diferentes huesos como un fémur y un húmero, confirmando la presencia de una especie de grumos de color negro, que finalmente se trataba de hemozoína cristalizada dentro de la propia médula ósea; cuando ésta fue analizada se pudo saber que se trataba de trazas de malaria, lo que permite conocer un gran volumen de información sobre la enfermedad en el futuro.

Por su parte, Roderick Mcintosh, profesor de antropología de la Universidad de Yale, expresó que “hay una evolución constante de esta enfermedad a cusa de los diferentes cambios en las poblaciones humanas así como los cambios en los medicamentos que usamos para tratarla”. Sin lugar a dudas, se trata de una formidable noticia que permitirá saber más sobre esta enfermedad.

Sobre el autor

- Fundador y Director de Red Historia. Desde pequeño me ha atraído la Historia y la comunicación (igual que viajar, la fotografía o el fútbol), y tras haber estudiado Historia en la Universidad, necesitaba poder compartir con todas las personas interesadas la gran cantidad de noticias que no siempre encontramos de forma fácil y complementarlo con artículos informativos de los acontecimientos y personajes (entre otras cosas) más importantes de nuestro pasado. Así nació Red Historia, un proyecto que esperamos que continúe creciendo gracias a vosotros. Marcelo Ferrando Castro

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