Restos de homínidos “hobbit” generan importante debate arqueológico

Restos de homínidos “hobbit” encontrados en una isla de Indonesia han sido objeto de disputas arqueológicas durante estos días.

craneo hobbit indonesia
El cráneo del “hobbit” de Indonesia comparado a uno de sapiens

El análisis detallado realizado sobre un cráneo de Homo floresiensis apoya la teoría de que estos seres humanos eran la clave de la evolución local. Los descendientes del Homo erectus, con el paso del tiempo, se fueron haciendo más pequeños para estar acorde con la disponibilidad de alimentos en la isla.

Estos resultados se muestran contradictorios con las hipótesis anteriores, surgidos tras haber encontrado restos inusuales en una cueva, durante el 2003, por un equipo de arqueólogos australiano-indonesio.

Los “hobbits” medían poco más de un metro de altura, pesaban en torno a 25 kilos y tenían un cerebro del tamaño de un chimpancé.

Los descubrimientos han hecho plantearse diversas cuestiones como ¿fue el H. floresiensis una especie diferente? o ¿cómo es que comparte el planeta con el Homo sapiens? Yousuke Kaifu, del Museo Nacional de Naturaleza y Ciencia de Tokio, ha realizado un estudio sobre los cráneos llegando a la conclusión de que el tamaño y características se corresponden con un descendiente reducido del Homo erectus, el cual fue el primer ser humano en salir de África.

La disminución en el tamaño de la nueva especie se conoce como un fenómeno denominado “enanismo insular”, muy conocido entre los biólogos. Contrariamente a lo esperado por los investigadores, se piensa que es posible que el Homo erectus emigrara a una isla solitaria y, debido a la evolución, se fueron sucediendo una serie de cambios que se tradujeron en el Homo floresiensis marcados por el enanismo debido a la convivencia en la isla.

Otras dos teorías se han presentado para explicar este suceso. Una de ellas explica que existieron mucho antes y eran descendientes del Homo habilis, pero no se ha comprobado que esta rama evolutiva llegara hasta Asia. La otra teoría argumenta que los huesos pertenecen al Homo Sapiens y que eran víctimas de una discapacidad neurológica debido a una dieta pobre en yodo, lo que provocaría que sus cerebros empequeñecieran, pero de ser así no se estaría explicando la inteligencia con la que mataban animales, utilizaban herramientas o cocinaban a sus presas.

Aquí os dejamos el enlace hacia un interesante estudio sobre el tamaño del cerebro del Homo floresiensis y sus implicaciones evolutivas (en inglés), publicado por la Royal Society Publishing.

Nací en Madrid el 27 de agosto de 1988 y desde entonces comencé una obra de la que no hay ejemplo. Fascinada tanto por los números como por las letras y amante de lo desconocido, por ello soy una futura licenciada en Economía y Periodismo. Interesada en entender la vida y las fuerzas que la han forjado. Todo es más fácil, más útil y más apasionante si con una mirada hacia nuestro pasado logramos mejorar nuestro futuro y para ello…la Historia.