Un estudio confirma que Ötzi padecía un fuerte dolor de estómago

Desde el descubrimiento de Ötzi en el año 1991 a 3.600 metros de altitud en el Finialspitze, en los Alpes, esta momia ha revelado ingentes cantidades de información que no solo nos han permitido conocer más aspectos del ser humano, o nuestros antecesores, sino muchas cosas sobre él.

Conocemos que era un pastor del neolítico y según los diferentes análisis a los que fue sometido revelan que sus restos tienen una antigüedad que se remonta a unos 5.300 años.

En un principio se especuló que había fallecido al haber quedado atrapado por una tormenta de nieve mientras cazaba, pero la autopsia que se le practicó en 2009 reveló que había sido asesinado a golpes y a flechazos, pero las investigaciones no han finalizado.

La popular publicación Science presentó una investigación que iba más allá y se centró en los últimos momentos de esta persona antes de que falleciese. Ahora, según el equipo de científicos de la Academia Europea de Bolzano, aseguran que Ötzi padecía un gran dolor de estómago.

Estudio a Ötzi, el Hombre de Hielo. Crédito ©South Tyrol Museum of Archaeology/Eurac/Samadelli/Staschitz
Estudio a Ötzi, el Hombre de Hielo. Crédito ©South Tyrol Museum of Archaeology/Eurac/Samadelli/Staschitz

Los investigadores llegaron a esta conclusión después de haber analizado 12 biopsias del sistema digestivo de la momia, donde se han detectado restos de la bacteria Helicobacter pylori, un microorganismo que se encuentra en alrededor del 10% de la población mundial y que puede llegar a provocar úlceras de estómago o carcinomas gástricos.

Este descubrimiento puede parecer algo normal y corriente pero es mucho más importante de lo que se piensa en un principio dado que revela que esta bacteria ha estado junto al ser humano desde hace al menos unos 100.000 años.

Con este dato se indica que si se estudia el genoma en profundidad, se puede trazar mejor la historia de nuestra especie y conocer mejor la evolución a la que fue sometida nuestra especie hasta llegar a nuestros días.

Esto es muy importante porque las cepas modernas de la Helicobacter pylori tienen al menos seis orígenes geográficos y una de ellas, la que más nos afecta directamente a nosotros es la cepa europea, que no es otra cosa que un híbrido entre las cepas asiáticas y africanas.

En el caso de Ötzi, la cepa que tiene es prácticamente un representante casi puro de la cepa asiática dado que no cuenta con restos de la cepa africana, lo que revela que nos encontramos ante la primera evidencia de que las cepas modernas de Europa presentan una influencia determinada, lo que confirma la importante influencia de los flujos migratorios tras la Edad de Cobre.

Fundador y Director de Red Historia. Desde pequeño me ha atraído la Historia y la comunicación (igual que viajar, la fotografía o el fútbol), y tras haber estudiado Historia en la Universidad, necesitaba poder compartir con todas las personas interesadas la gran cantidad de noticias que no siempre encontramos de forma fácil y complementarlo con artículos informativos de los acontecimientos y personajes (entre otras cosas) más importantes de nuestro pasado. Así nació Red Historia, un proyecto que esperamos que continúe creciendo gracias a vosotros. Marcelo Ferrando Castro

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