25 años de la reunificación alemana

Alemania celebra el 25 aniversario de la reunificación del país.

Angela Merkel y Joachim Gauck durante las celebraciones de la reunificación del 3 de octubre
Angela Merkel y Joachim Gauck durante las celebraciones de la reunificación del 3 de octubre

Me gusta tanto Alemania, que prefiero que haya dos“. Esta era una de las frases que se pronunciaban hace 25 años cuando la reunificación entre República Federal Alemana (RFA) y la República Democrática Alemana (RDA) todavía estaba fraguándose. Helmut Kohl recordaba en sus memorias otra frase de aquella época, pronunciada por Margaret Thatchet: “Ganamos dos veces a los alemanes y ahora han vuelto“, que expresa los recelos que guardaba la dirigente británica hacia la reunificación alemana.

Los enunciados anteriores son reflejo de un momento histórico que ocurrió cuando cayó el muro de Berlín (1989) y Alemania y el resto de Europa se planteaban qué consecuencias tendría para Alemania el final de la Guerra Fría.

El 3 de octubre de 1990 es la fecha en la que Alemania se reunificó, cuatro décadas después de la Segunda Guerra Mundial. El Gobierno de Bonn y Helmut Kohl sabían que estaban ante la oportunidad de su vida y pusieron todos los medios para que la integración de las cinco regiones que formaban parte de la Alemania Oriental se integrasen a la RFA.

Kohl prometió en febrero de 1990 un panorama muy prometedor e incluso se lanzó a pronosticar la prosperidad económica a los territorios heredados de la RDA tras la reunificación. “No vemos ninguna necesidad de aumentar los impuestos para financiar la unidad alemana”, afirmó Kohl en mayo de 1990, una promesa que no ha podido cumplir, de hecho a día de hoy todavía sigue vigente un ‘impuesto a la solidaridad’. Los Estados federados de Alemania Oriental han recibido a lo largo de estos años dos billones de euros para hacer posible la reunificación.

El 1 de julio de 1990 se produjo la reforma monetaria y económica, entonces entró el marco alemán en la ex RDA. Las consecuencias de esta política se han observado claramente: la calidad de viva de los orientales ha mejorado, los edificios prefabricados han desaparecidos y las infraestructuras se han modernizado.

A día de hoy, y pesar de todas las dificultades, un 80% de los alemanes considera que la unificación ha sido positiva. El Gobierno alemán publicó hace poco un informe en el que se afirmaba que la reconstrucción había sido exitosa, aunque el Ministerio de Economía redactó otro informe que alertaba sobre de la existencia de problemas que aún no habían sido resueltos. El Instituto alemán para la Investigación Económica de Berlín admitía en otro informe que las regiones Este y Oeste aún están lejos de alcanzar la igualdad.

La unificación provocó la privatización de empresas estatales del Este. El Estado alemán que se hizo cargo de la deuda externa de la RDA, lo que provocó una emisión monetaria y un crecimiento espectacular del déficit fiscal. El otro coste de la unidad alemana se pagó mediante la reducción del seguro de desempleado, subsidios familiares y aumento de la edad de jubilación.

La unificación también significó una enorme destrucción de fuerzas productivas: desaparecieron dos terceras partes del PIB industrial del Este alemán y la desocupación subió a niveles nunca antes experimentados por la población de la RDA.

El sábado 3 de octubre de 2015 se celebraron los actos de conmemoración por la unificación de Alemania en Frankfurt. Estuvieron presentes personalidades de alto nivel político de Alemania como la canciller Angela Merkel, el presidente Joachim Gauck, el presidente del Bundestag, Norbert Lammert y el presidente del Bundesrat, Volker Bouffier.

Tras 25 años de una Alemania unida, el país ha mostrado ser la mayor potencia europea, económicamente hablando, y también ha asumido un importante papel político dentro de las instituciones europeas y durante la crisis del euro.

Estudiante de 5º curso de Historia-Ciencia Política y Gestión Pública en la Universidad Rey Juan Carlos

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