A mediados del siglo X, en el reino de Bulgaria, un sacerdote llamado Bogomil empezó a predicar una doctrina inquietante. El mundo visible, decía, no había sido creado por Dios, sino por su hijo mayor, Satanael, que se había rebelado contra el Padre. Las iglesias eran moradas de demonios, los sacramentos eran inútiles, la cruz era un instrumento de tortura que no merecía veneración y los ricos y poderosos eran servidores del diablo. Sus seguidores, los bogomilos, rechazaban el matrimonio, la carne y el vino, rezaban el padrenuestro varias veces al día y vivían en comunidades dirigidas por sus miembros más perfectos.
El bogomilismo fue el gran movimiento religioso disidente de la Europa oriental medieval que se extendió por Bulgaria, el Imperio bizantino, Serbia y Bosnia; que llegó a Constantinopla, donde un emperador hizo quemar a uno de sus jefes en el hipódromo y sobrevivió durante cinco siglos, pero su influencia más duradera estuvo en Occidente. A través de las rutas comerciales y de los contactos entre comunidades, las ideas bogomilas llegaron a Italia y al sur de Francia, donde dieron origen al catarismo, el movimiento que la Iglesia aplastó con una cruzada en el siglo XIII.
Los bogomilos son así el eslabón entre el dualismo de la Antigüedad, el de los maniqueos y los paulicianos y el de la Edad Media occidental.
Bulgaria en el siglo X
El reino de Bulgaria se había convertido al cristianismo en el año 864, durante el reinado de Boris I, que adoptó la fe de Bizancio. Su hijo Simeón el Grande convirtió Bulgaria en una gran potencia que disputó a Bizancio el dominio de los Balcanes y bajo su reinado floreció una cultura cristiana en lengua eslava, con el alfabeto cirílico.
Pero a mediados del siglo X, durante el largo reinado de Pedro I, entre los años 927 y 969, Bulgaria vivía una época de crisis. La conversión había sido reciente y, en buena parte, impuesta desde arriba. La Iglesia búlgara se había convertido en una institución rica y poderosa, con monasterios que poseían grandes tierras, mientras los campesinos sufrían el peso de la servidumbre y los impuestos. En las regiones fronterizas vivían además comunidades de paulicianos, herejes dualistas que los emperadores bizantinos habían deportado desde Armenia y Anatolia a Tracia, en los Balcanes.
En ese ambiente surgió el bogomilismo.
El pope Bogomil
Casi todo lo que sabemos del fundador del movimiento procede de un tratado escrito hacia el año 970 por un sacerdote búlgaro llamado Cosmas, el Discurso contra la recién aparecida herejía de los bogomilos. Cosmas cuenta que en tiempos del zar Pedro apareció en Bulgaria un pope, es decir, un sacerdote, llamado Bogomil, que en búlgaro significa amado de Dios, el equivalente eslavo del nombre griego Teófilo. Cosmas añade, con ironía, que en realidad era indigno del amor de Dios y que fue el primero en predicar la herejía.
Poco antes, hacia los años 940-950, el patriarca de Constantinopla, Teofilacto, había escrito una carta al zar Pedro en la que le advertía sobre una herejía que mezclaba el maniqueísmo con el paulicianismo y le daba instrucciones para combatirla. Es probable que se refiriera ya a los primeros bogomilos.
Satanael, el hijo rebelde
La doctrina de los bogomilos se conoce gracias a Cosmas y, sobre todo, a un teólogo bizantino del siglo XII, Eutimio Zigabeno, que recogió en su Panoplia dogmática las enseñanzas de los bogomilos de Constantinopla, a partir del interrogatorio de su jefe.
Según los bogomilos, Dios Padre tenía dos hijos. El mayor, Satanael, era el administrador de todo lo que el Padre poseía y estaba sentado a su derecha, pero se llenó de soberbia, quiso ser igual a su Padre y se rebeló contra él, arrastrando consigo a una parte de los ángeles. Fue expulsado del cielo con sus seguidores.
Satanael creó entonces un segundo cielo y una segunda tierra, el mundo visible en el que vivimos. Modeló el cuerpo de Adán con barro, pero no pudo darle vida y tuvo que pedir al Padre que le enviara un soplo de su espíritu. El Padre aceptó, con la condición de que el ser humano perteneciera a ambos. Satanael sedujo después a Eva y de esa unión nació Caín. Satanael fue el dios que habló a Moisés y le dio la ley y todo el Antiguo Testamento, con sus sacrificios y sus guerras, era obra suya.
5.500 años después de la creación, el Padre envió a su hijo menor, Cristo, al que algunos bogomilos identificaban con el arcángel Miguel, para liberar a la humanidad. Cristo entró en el mundo a través del oído de María y tomó un cuerpo aparente, no real. Su muerte en la cruz fue también una apariencia. Cristo venció a Satanael y le arrebató la terminación -el, que en hebreo designa a Dios, de modo que quedó reducido a Satán, sin poder divino.
Este dualismo es llamado moderado, porque el principio del mal, Satanael, no es eterno ni igual a Dios, sino una criatura caída. Se distingue del dualismo absoluto de los maniqueos, que creían en dos principios eternos y opuestos, el bien y el mal. Más tarde, algunas comunidades bogomilas, sobre todo en Constantinopla, adoptaron un dualismo absoluto.
Lo que rechazaban los bogomilos
De su doctrina se derivaba el rechazo de casi todo lo que constituía la Iglesia de su tiempo. Los bogomilos rechazaban el Antiguo Testamento, aunque algunos aceptaban los salmos y los profetas. Rechazaban el bautismo con agua, que consideraban el bautismo de Juan y practicaban en su lugar un bautismo espiritual, mediante la imposición de manos y la colocación del Evangelio de Juan sobre la cabeza del iniciado. Rechazaban la eucaristía, porque el pan y el vino no podían convertirse en el cuerpo y la sangre de Cristo.
Rechazaban también las iglesias, que consideraban moradas de los demonios, las imágenes religiosas, las reliquias y el culto a los santos y rechazaban la cruz. Según Cosmas, decían: si alguien matara al hijo del rey con un madero, ¿amaría el rey ese madero? Así tampoco Dios ama la cruz en la que murió su hijo.
La única oración que aceptaban era el padrenuestro, que recitaban varias veces al día y de noche. Llevaban una vida ascética: rechazaban el matrimonio y la procreación, que perpetuaban el dominio de Satanael sobre las almas y no comían carne ni bebían vino. Sus comunidades estaban divididas entre los perfectos, que habían recibido el bautismo espiritual y llevaban esta vida rigurosa; y los creyentes, que la seguían en la medida de sus posibilidades.
Herejes y rebeldes
Cosmas acusa también a los bogomilos de enseñar la desobediencia a las autoridades. Según él, enseñaban a sus seguidores que no debían obedecer a sus señores, que odiaban al zar, que despreciaban a los ricos y a los poderosos y que consideraban a los que trabajaban para el rey servidores del diablo.
Esta dimensión social del bogomilismo ha interesado mucho a los historiadores, especialmente en la Bulgaria del siglo XX, donde los bogomilos se presentaron como precursores de las luchas populares contra la opresión feudal y extranjera. La interpretación es en parte anacrónica, pero refleja algo real: el bogomilismo atrajo a campesinos descontentos con una Iglesia rica y una aristocracia que los explotaba.
Basilio, quemado en el hipódromo
En los siglos XI y XII, el bogomilismo se extendió por el Imperio bizantino y llegó a Constantinopla, donde encontró seguidores incluso en las familias de la aristocracia. El emperador Alejo I Comneno decidió acabar con el movimiento hacia el año 1100.
Su hija, la historiadora Ana Comnena, cuenta en la Alexíada cómo lo hizo. El emperador invitó al palacio al jefe de los bogomilos, un médico llamado Basilio y fingió interés por su doctrina. Basilio, confiado, le explicó todas sus enseñanzas, mientras un secretario oculto tras una cortina las anotaba. Cuando terminó, el emperador descorrió la cortina y lo hizo arrestar. Basilio se negó a abjurar y fue quemado vivo en el hipódromo de Constantinopla, ante una gran multitud. Muchos de sus seguidores fueron encarcelados.
Las enseñanzas que Basilio expuso al emperador son las que recogió Eutimio Zigabeno en su Panoplia dogmática, la principal fuente sobre la doctrina bogomila.
La expansión por los Balcanes
El bogomilismo se extendió también por los países vecinos. En Serbia, el gran príncipe Esteban Nemanja convocó a finales del siglo XII un concilio contra los herejes, los condenó y los expulsó. En Bulgaria, el zar Boril reunió en el año 1211 un concilio en Tarnovo que condenó solemnemente a los bogomilos.
En Bosnia existió entre los siglos XIII y XV una Iglesia propia, la llamada Iglesia bosnia, cuyos fieles se llamaban a sí mismos krstjani, cristianos. Durante mucho tiempo se pensó que era una Iglesia bogomila y se atribuyeron a ella las stećci, las grandes lápidas medievales decoradas que se encuentran en Bosnia y Herzegovina y en los países vecinos, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2016, pero los historiadores actuales dudan de que la Iglesia bosnia fuera realmente bogomila y las stećci se usaron también en tumbas católicas y ortodoxas. También se ha afirmado a menudo que la conversión masiva de los bosnios al islam tras la conquista otomana de 1463 se debió a su herencia bogomila, pero la idea es hoy muy discutida.
Del bogomilismo al catarismo
La influencia más importante de los bogomilos se produjo en Occidente. En el siglo XII, las ideas bogomilas llegaron a Italia y al sur de Francia, probablemente a través de comerciantes, peregrinos y cruzados que viajaban por los Balcanes y Constantinopla. Allí se mezclaron con movimientos de reforma religiosa y dieron origen al catarismo.
Los vínculos entre bogomilos y cátaros están bien documentados. En el año 1167, en Saint-Félix-Lauragais, cerca de Toulouse, se celebró un concilio de los cátaros del sur de Francia presidido por un obispo bogomilo de Constantinopla llamado Niquinta o Nicetas, que organizó sus diócesis y les transmitió el dualismo absoluto. Hacia 1190, Nazario, obispo cátaro de Concorezzo, en el norte de Italia, trajo de Bulgaria un texto bogomilo, la Interrogatio Iohannis, también llamada Cena secreta, un diálogo entre el apóstol Juan y Cristo sobre la creación del mundo por Satanás, que se conservó gracias a una copia de la Inquisición de Carcasona.
Los cátaros heredaron de los bogomilos la división entre perfectos y creyentes, el bautismo espiritual por imposición de manos, al que llamaron consolamentum, el rechazo de los sacramentos, de la cruz y de la carne y la veneración del padrenuestro como única oración. Fueron, en muchos sentidos, los bogomilos de Occidente.
Del dualismo antiguo al medieval
| Movimiento | Época | Región | Rasgo principal |
|---|---|---|---|
| Maniqueos | Siglos III-X en Occidente y Oriente Próximo | De Mesopotamia al Mediterráneo y Asia | Dualismo absoluto entre Luz y Tinieblas |
| Paulicianos | Siglos VII-IX | Armenia y Anatolia, deportados a Tracia | Dualismo y rechazo de imágenes y jerarquía |
| Bogomilos | Siglos X-XV | Bulgaria, Bizancio, Serbia y Bosnia | Satanael como creador del mundo; perfectos y creyentes |
| Cátaros | Siglos XII-XIV | Languedoc y norte de Italia | Consolamentum; perfectos; cruzada albigense |
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Bibliografía
- Cosmas, Discurso contra la recién aparecida herejía de los bogomilos.
- Eutimio Zigabeno, Panoplia dogmática.
- Ana Comnena. La Alexíada. Edición de Emilio Díaz Rolando. Sevilla: Universidad de Sevilla, 1989.
- Fine, John V. A. The Bosnian Church: A New Interpretation. Boulder: East European Quarterly, 1975.
- Hamilton, Janet y Hamilton, Bernard. Christian Dualist Heresies in the Byzantine World, c. 650-c. 1405. Mánchester: Manchester University Press, 1998.
- Lambert, Malcolm. La herejía medieval. Madrid: Taurus, 1986.
- Loos, Milan. Dualist Heresy in the Middle Ages. Praga: Academia, 1974.
- Obolensky, Dimitri. The Bogomils: A Study in Balkan Neo-Manichaeism. Cambridge: Cambridge University Press, 1948.
- Runciman, Steven. Los maniqueos de la Edad Media. México: Fondo de Cultura Económica, 1989.
- Stoyanov, Yuri. The Other God: Dualist Religions from Antiquity to the Cathar Heresy. New Haven: Yale University Press, 2000.
Preguntas frecuentes sobre los bogomilos
¿Quiénes eran los bogomilos?
Eran los seguidores de un movimiento religioso dualista surgido en Bulgaria a mediados del siglo X en torno a un sacerdote llamado Bogomil. Creían que el mundo visible había sido creado por Satanael, el hijo rebelde de Dios, y rechazaban el Antiguo Testamento, los sacramentos, las iglesias, las imágenes y la cruz. Se extendieron por los Balcanes y el Imperio bizantino e influyeron en los cátaros de Occidente.
¿Qué significa bogomilo?
Procede del nombre de su fundador, Bogomil, que en búlgaro significa amado de Dios, el equivalente eslavo del nombre griego Teófilo.
¿Quién era Satanael?
En la doctrina bogomila, Satanael era el hijo mayor de Dios Padre, que se rebeló contra él por soberbia y fue expulsado del cielo. Creó el mundo visible y el cuerpo humano, y fue el dios que habló a Moisés. Cristo, el hijo menor, lo venció y le arrebató la terminación divina -el, de modo que quedó reducido a Satán.
¿Qué relación hay entre bogomilos y cátaros?
Los bogomilos influyeron directamente en los cátaros. En 1167, un obispo bogomilo de Constantinopla, Niquinta, presidió un concilio cátaro en Saint-Félix-Lauragais, cerca de Toulouse, y los cátaros italianos recibieron textos bogomilos como la Interrogatio Iohannis. Los cátaros heredaron de los bogomilos la división entre perfectos y creyentes, el bautismo espiritual y el rechazo de los sacramentos.
¿Eran bogomilos los cristianos de Bosnia?
Durante mucho tiempo se pensó que la Iglesia bosnia medieval era bogomila, pero muchos historiadores actuales lo dudan. Tampoco está demostrado que las lápidas medievales llamadas stećci fueran bogomilas ni que la conversión de los bosnios al islam se debiera a su herencia bogomila.
Nota editorial: las infografías e ilustraciones de este artículo han sido desarrolladas con asistencia de herramientas de Inteligencia Artificial para la recreación artística de personajes y entornos históricos.









