Biografía de José de Ribas, el hispanonapolitano que conspiró contra el zar Pablo I

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José de Ribas. Crédito: Creative Commons

La historia de José de Ribas es bastante peculiar. Aunque nació en Nápoles, de padres españoles, la mayor parte de su vida la pasó en Rusia, donde fue tratado como uno más de la aristocracia y de la corte de Catalina II. Aunque su mayor mérito como militar fue la conquista de “la fortaleza inexpugnable de Ismail”, pasaría a los anales de Rusia por participar en la conspiración que acabaría con la vida del detestado zar Pablo I.

Nació el 6 de junio de 1749 en Nápoles, que por aquella época estaba vinculado dinásticamente a España, en el seno de una familia noble. Su educación, por tanto, fue aristocrática y orientada hacia la vida militar, de forma que con tan sólo 16 años de edad ya formaba parte del ejército napolitano. Parecía que su vida iba a estar destinada a permanecer en Nápoles pero con 20 años conoció al conde Alexei Orlov, hermano del amante de la zarina Catalina II.

Orlov escogió a Ribas como ayudante e intérprete. Esta contratación le fue muy útil al conde ya que el joven hispanonapolitano destacó en la batalla naval de Chesme, donde la flota rusa se impuso a la otomana con facilidad. En 1772, Ribas llegó a Rusia y se unió al cuerpo de cadetes del ejército ruso. Tras contraer matrimonio con la hija de uno de los ministros de Catalina II, entró al servicio del nuevo general favorito de la zarina, Grigori Potemkin.

Bajo las órdenes de su nuevo jefe fue trasladado a Ucrania, campaña en la que consiguió obtener el rango de brigadier. Junto con Potemkin, conquistó Crimea y ayudó en la construcción de la nueva flota del Mar negro y de su puerto base, Sebastopol.

El estallido de la nueva guerra contra Turquía le envió de nuevo al frente, donde demostró su calidad militar en una nueva brillante actuación. Estos éxitos hicieron que obtuviese el mando de la flotilla de remos del Mar Negro, ejército con el que tomaría la isla de Berezan y conseguiría el ascenso a general mayor.

En 1790, consiguió su mayor triunfo: la toma de la fortaleza de Ismail, un edificio reforzado y fortalecido por ingenieros franceses y alemanes que se consideraba inexpugnable. Mediante la ayuda de Suvórov, consiguió romper las defensas y realizar una de las mayores masacres del siglo XVIII. Curiosamente, este hecho propició que la zarina lo incluyese dentro de su selecto círculo de allegados.

Ribas acabó por ganarse el favor total de Catalina II cuando firmó en 1792 el Tratado de Jassy, por el cual se cedía a Rusia toda la orilla norte del Mar Negro. Inmediatamente, fue ascendido a vicealmirante. La zarina, mediante la redacción de un decreto personal, le encomendó la construcción de la futura ciudad de Odesa, tarea que el hispanonapolitano realizó en tan solo dos años.

La muerte de Catalina II supuso un problema para Ribas, pues su hijo, Pablo I, le acusó de malversar fondos en la fundación de Odesa y le despojó de sus títulos. Aunque durante un tiempo se ganó la confianza del zar e, incluso, fue ascendido a almirante, lo cierto es que el militar acabó por ser apartado por completo de la vida pública, tal y como le pasaría a Suvórov.

La diferencia fue que Ribas optó por contactar con los círculos de aristócratas descontentos con la gestión de Pablo I y conspiró contra él, junto con el vicecanciller Nikita Panin y el gobernador de San Petersburgo, Piotr Alexéyevich Von Palen.

No obstante, aunque el plan era bastante sólido, Ribas falleció antes de que pudiera llevarlo a cabo debido a una enfermedad que contrajo en la última campaña militar. El día 2 de diciembre de 1800 se produjo su muerte, de la que algunos culpan a Von Palen quien, en teoría, se libró del hispanonapolitano para evitar cualquier posible revelación de planes.

Apasionado por la Historia, es licenciado en Periodismo y Comunicación Audiovisual. Desde pequeño le encantaba la Historia y acabó por explorar sobre todo los siglos XVIII, XIX y XX.

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