Heinrich Himmler, el más letal de los nazis

Heinrich Himmler llegó a ser el comandante en jefe de las SS nazis, aunque pasó a la historia por ser quien desarrolló la política racial en la que la raza aria predominaba.

El 7 de octubre de 1900 nació en Múnich uno de los dirigentes nazis más despiadados y crueles: Heinrich Himmler. Alcanzó grandes cotas de poder, siendo comandante en jefe de las SS (Schutzstaffel – Escuadras de Defensa) y ministro del Interior. Pero sería interesante ver cómo llego a alcanzar esa relevancia dentro del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP) y dentro del gobierno nazi.

Heinrich Himmler

Desde pequeño, Himmler fue aislado por el resto de sus compañeros, debido a su enclenque musculatura. Aunque su padre intentó que ganara masa muscular, le fue imposible conseguirla, por lo que acabó dedicándose al estudio de la filología y la filosofía. Intentó entrar en el Ejército y en la Marina pero fue rechazado por sus carencias físicas. Con el estallido de la Gran Guerra, se le presentó una nueva oportunidad para ser voluntario en el frente. Pero no tuvo demasiada suerte, ya que le rechazaron debido a su miopía.

Durante esos años y hasta 1922, terminó sus estudios de Agronomía en la Universidad de Múnich. Dos años más tarde se afilió al NSDAP, ya que idolatraba a Adolf Hitler, y desarrolló sus teorías de la sangre y de la tierra. El resto de la década le sirvió para ir ascendiendo dentro del partido, a la vez que demostraba su enorme capacidad organizativa. En 1927 fue nombrado Reichsführer de las SS (jefe de las SS). Sin embargo, las SS siguieron subordinadas a las SA (secciones de asalto) hasta que en 1933 fue ascendido a Gruppenführer (líder de grupo) de las SA y separó ambos grupos.

Mientras estuvo al cargo de las SS, delegó el trabajo sucio a sus subalternos Reinhard Heydrich y Karl Wolff. Junto con Heydrich desarrolló la política racial establecida por Hitler. Intentó realizar una sublevación en Austria pero fracasó, por lo que se centró en Alemania. Allí realizó grandes experimentos en los campos de concentración para demostrar sus teorías sobre la raza aria. Usó a los presos políticos y a aquellos encarcelados debidos a su raza o creencia religiosa como cobayas de laboratorio. Para preservar la estirpe germana, ordenó que todos los hombres de las SS debían tener, al menos, 4 hijos.

Pero lo que realmente encumbraría a Himmler y a las SS a la cúspide del terror serían sus exterminios. Convirtió los campos de trabajo en campos de exterminio donde los judíos, los gitanos, los eslavos y los disidentes políticos morían en cámaras de gas o a manos de pelotones de fusilamiento. Pero no sólo los que se produjeron atrocidades en los campos de concentración, que estaban bajo el control de las SS, sino que también las realizaron las Einsatzgruppen (Grupos de Operaciones) en el frente.

Estos batallones iban en la retaguardia del ejército alemán y, una vez que los soldados habían atravesado el frente, aniquilaban a todo aquel que fuera de descendencia judía o eslava. Muchos de los miembros de estos grupos veían el exterminio como un juego y se apostaban a cuántas personas matar. Todo esto ocurría bajo la mirada y las órdenes de Heinrich Himmler, quien no conforme con las muertes que había, recrudeció las leyes de pureza de sangre.

Himmler visitando un campo de concentración en 1940

Casi al final de la guerra, en 1945, le pusieron al mando de los batallones de Prusia oriental, con la idea de frenar a los soviéticos. Pero Himmler era un pésimo estratega militar y debido a sus errores, Alemania perdió todos esos territorios. Viendo que los aliados estaban cerca de proclamarse vencedores de la contienda, Himmler intentó negociar un armisticio a las espaldas de Hitler. Este acto de traición causó una orden de ejecución dictada por el Führer contra su antigua mano derecha.

Una vez perdida la guerra, Himmler intentó escapar de la búsqueda de los aliados. Fue detenido por tropas británicas en Lüneburgo con una identidad falsa. Pero tardó poco tiempo en revelar su identidad y, finalmente, se suicidó el 23 de mayo de 1945. Según los informes de los soldados británicos, la muerte se produjo en un forcejeo durante una inspección en busca de cápsulas de cianuro, cuando Himmler mordió una para evitar que le despojasen de ellas.

Heinrich Himmler, el más letal de los nazis
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Apasionado por la Historia, es licenciado en Periodismo y Comunicación Audiovisual. Desde pequeño le encantaba la Historia y acabó por explorar sobre todo los siglos XVIII, XIX y XX.