Constitución Española de 1812, La Pepa

El 19 de marzo se celebraron los 200 años de “La Pepa”, uno de los textos que asentarían las bases de la España contemporánea.

El 19 de marzo de 1812 las Cortes Generales de España reunidas en Cádiz promulgaron la primera constitución del país, considerada como una de las más liberales de su tiempo. Al ser el día de San José se la conoce popularmente como ‘La Pepa’.

España se encontraba en guerra contra Francia en lo que se conoce como Guerra de la Independencia, que vería su fin en 1814 con la caída de Napoleón y el regreso de Fernando VII como rey. Al principio de entrar las tropas francesas en territorio español, parte de la población, conocidos como los afrancesados, se mostró a favor de los ideales franceses, que consideraban erradicaría el absolutismo que en ese momento reinaba en el país y daría paso a un sistema político liberal. Sin embargo, poco a poco se darían cuenta de que las intenciones del invasor nada tenían que ver con el ideal que se habían creado.

La promulgación de la Constitución de 1812

Los españoles fueron organizándose en pequeños grupos para dificultar el paso del ejército francés. Pero al ser tan numerosas se hizo necesaria una coordinación mayor que llevó a la creación de una Junta Central. Al encontrarse Madrid, la capital, en manos francesas, se buscó una ciudad donde aún no hubiese sido tomada. Así llegaron a Cádiz.

Esta Junta Central se constituyó en Cortes Generales en 1810. Incluía diputados liberales destacados como Agustín Argüelles, Pérez de Castro y Diego Muñoz Torrero. Una de sus prioridades fue la de redactar una constitución para España tomando como ejemplos los modelos europeos que se habían instaurado ya en otros países e incluso la Constitución Americana.

Por fin después de casi dos años, el 19 de marzo de 1812 las Cortes Generales promulgaban la primera Constitución de España, que se apodaría ‘La Pepa’. Así los habitantes podían gritar tranquilamente por las calles ‘¡Viva La Pepa!’ sin temor a que el enemigo tomase represalias.

Constitución de 1812, ‘La Pepa’

Aunque algunos los derechos los consideramos actualmente como lógicos, en aquella época muchas de las libertades que se propusieron en el texto eran impensables, produjo una auténtica revolución. En primer lugar abolía el absolutismo, convirtiendo al país en una monarquía constitucional fundamentada en la Soberanía Nacional ejercida por medio del sufragio universal masculino. También instauraba la división de poderes en el poder legislativo llevado a cabo por las Cortes, el poder judicial del que se encargarían los tribunales, y el poder ejecutivo que llevaría a cabo el rey pero con grandes limitaciones.

Asimismo, se ponía fin a la sociedad estamental ofreciendo la igualdad entre todos los ciudadanos ante la ley. Se reconocieron los derechos individuales como el derecho a recibir una educación, la inviolabilidad del domicilio, a la libertad y a la propiedad, y la libertad de imprenta. Por último destacar que debido a la necesidad de la colaboración del clero contra el invasor francés, se escogió el catolicismo como la única religión permitida.

A pesar del liberalismo que inspira el texto y el entusiasmo con el que fue recibida, no fue hasta el fin de la guerra en 1814 cuando por fin entró en vigor. Tras la firma del Tratado de Valençay, Fernando VII volvía a España, esperando que aceptase la Constitución. Sin embargo, decidió abolirla e instaurar de nuevo el régimen absolutista que había sido imperante en España.

A pesar de este revés, los liberales no se quedaron quietos. Desde la clandestinidad, en 1820 se llevó a cabo un pronunciamiento encabezado por Rafael de Riego en la localidad sevillana de Cabezas de San Juan, localidad donde se estaban concentrando las tropas que marcharían a las colonias americanas para tratar de finalizar las revueltas independentistas. Este pronunciamiento hizo que el rey aceptase la Constitución y diese paso a lo que se conoce como el Trienio Liberal, que terminaría cuando en 1823 los Cien Mil Hijos de San Luis enviados por la Santa Alianza entrasen en España y restauraran de nuevo el absolutismo, dando lugar a una fuerte represión contra los liberales.

Así, a pesar del corto periodo de tiempo en que estuvo en vigor, se convirtió en uno de los textos más importantes no sólo de España, sino de Europa en lo que a libertades y derechos se refiere.

Licenciada en Periodismo y Comunicación Audiovisual, desde pequeña me he sentido atraída por el mundo de la información y la producción audiovisual. Pasión por informar y ser informada de cuanto acontece en cada rincón del planeta. Asimismo, gusto por formar parte en la creación de un producto audiovisual que posteriormente entretendrá o informará a la gente.Entre mis intereses se encuentran el cine, la fotografía, el medio ambiente y, ante todo, la historia. Considero fundamental conocer el origen de la cosas para saber de dónde venimos y hacia dónde vamos. Interés especial en curiosidades, misterios y sucesos anecdóticos de nuestra historia.

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