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Mitología Griega: biografía de Prometeo

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prometeo encadenado
Prometeo encadenado

Prometeo era hijo del Titán Japeto y de Climene, hermano de Atlante, Menecio y Epimeteo.

Todos ellos estaban condenados por un pecado de orgullo (Hibris castigada), Atlante condenado a sostener con su cabeza y brazos el Cielo (o la columna que sostiene y separa al Cielo de la Tierra) Menecio fue enviado por Zeus al Erebo, Epimeteo transformado en una calamidad para el género humano al haber aceptado a Pandora y, Prometeo, encadenado y con un águila comiéndole el hígado que volvía a crecer.

Casado con Celeno tuvo a Deucalión, Lico y Quimereo.

Biografía de Prometeo

El nombre de Prometeo proviene etimológicamente de Pro, «antes«; y de Metheus vocablo de origen dórico que significa «cuidado«, preocupación, inquietud.

De ahí surge que Prometeo es “el que se inquieta por anticipado” (Sófocles), “el previsor» (Tucídides), “el prudente” (Esquilo).

Por otro lado, su hermano Epimeteo significa etimológicamente todo lo contrario “el que inquieta después”, corroborado por el mito.

Prometeo era un titán y según la mitología era un dios creador o salvador de la humanidad, donde siempre trabajó para que los hombres pudieran vivir correctamente en el camino de la evolución espiritual y luchó con todas sus fuerzas para que el hombre se convirtiese en el más perfecto de todos los animales de la tierra, dándoles el albedrío de adorar a los dioses o hacerles por completo caso omiso.

Prometió quedarse neutral en la guerra entre Titanes y Olímpicos pero, al ver que éstos ganarían, ofreció su ayuda Zeus, por lo que fue recibido en el Olimpo.

Enviado a la tierra a los efectos de crear un ser diferente, creó a la raza humana a imagen de los Dioses.

En un banquete entre los Olímpicos y los hombres, intentó engañar a Zeus, por lo que éste, irritado decidió no darles el fuego, que era lo que los mortales necesitaban para formar una civilización.

Después de que los dioses hubieran creado todos los animales, dieron por encargo a Prometeo y Epimeteo que pudieran distribuir entre ellos todas las cualidades que debían tener para que pudiesen sobrevivir y de eso se encargó Epimeteo, aunque Prometeo, llegado el momento, se dedicó a supervisar su trabajo.

Al ver que el hombre estaba desnudo y no tenia defensa posible ni contra la intemperie ni armas naturales, Prometeo entonces, robó a Hefesto o a Helios (depende de la versión) el fuego y la habilidad mecánica para regalárselos al hombre.

Pero además, les dio la oportunidad de emitir sonidos y palabras articuladas, siendo el único de entre los animales de poder honrar a los dioses.

Pero lo hombres vivían dispersos, por lo que se trató de reunirlos para que fundasen ciudades, pero al carecer del arte de la convivencia, siempre acababan discutiendo y se dispersaban, pereciendo tarde o temprano.

Engañado otra vez, Zeus mandó a Pandora que desató los males en la Tierra, envió a Hermes para que éste atrajese a los hombres hacia el respeto mutuo y a la justicia, intentando que estos valores fueran los pilares de una mejor convivencia entre todos los seres humanos y encadenó a Prometeo en el Cáucaso haciendo que un águila le royera el hígado durante el día que volvía a crecer en la noche al ser inmortal (haciendo una clara alegoría de los apetitos del hombre)

Pero este sufrimiento no duró demasiado, porque Hércules acabó salvándolo de aquel castigo ejemplar para posteriormente, reconciliarse con Zeus y volver al Olimpo.

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