Publicado el: Mie, may 30th, 2012

La Ilustración, era dorada de la filosofía

La Ilustración, también conocida como “El Siglo de las Luces”, fue un periodo en el que la sociedad occidental avanzó de forma considerable en muchos aspectos de la vida. Se caracterizó por el racionalismo utilitarista de la clase burguesa en su etapa ascendente, en la que consiguió la hegemonía estructural capitalista y la toma del poder político, aunque el despotismo ilustrado intentó inútilmente evitarlo.

“Le Salon de Madame Geoffrin en 1755″, el mejor ejemplo de la Ilustración

El Siglo de las Luces estuvo centrado en el periodo comprendido entre la segunda Revolución Inglesa de 1688 y la Revolución Francesa de 1789, aunque prosiguió en algunos sitios hasta 1830. Dentro de su evolución se pueden encontrar cinco fases distintas: la crisis de la conciencia postrenacentista (1688-1715); la eclosión de una nueva dominante librepensadora (1715-1748); el “enciclopedismo”, conciencia plena del movimiento (1748-1770); la crisis superadora de su propia identidad (1770- 1789); y el no-crecimiento del ideologismo, que permaneció anclado en las viejas fórmulas (1789- 1830).

El movimiento fue originado en Gran Bretaña y se extendió principalmente por Francia, donde echó raíces propias y se desarrolló en su forma más plena, en lo que se conoció como el “enciclopedismo”. Autores como Diderot, D’Alembert, Voltaire, Rousseau o Montesquieu destacaron dentro de este nuevo clima donde se deseaba aprender y enseñar lo aprendido, publicando obras como “L’Encyclopédie” (la famosa Enciclopedia), o el “Dictionnaire philosophique”.

Los intelectuales gozaban de una independencia económica cada vez mayor y más holgada, lo que auspició el rápido avance del movimiento ilustrativo por toda Europa. Se crearon sociedades científico-literarias (clubes, academias, cafés, sociedades económicas) que, junto con la prensa periódica y la internacionalización de las ediciones, sirvieron de catalizador para el desarrollo filosófico, político, económico y social.

La idea principal proponía “iluminar a la humanidad con las luces de la razón”. Los pensadores de la época consideraban a la razón como un instrumento para adquirir más que para poseer conocimiento y era utilizada para luchar “tolerantementea través del libertinaje intelectual anti-metafísico (también conocidos como librepensadores) y de la moral anticonformista (curiosité y uneasiness, que llevó a la satisfacción de las pasiones).

El antropocentrismo, el racionalismo, el hipercriticismo, el pragmatismo, la imitación, el idealismo y el universalismo fueron las bases de una filosofía que carecía de ambiciones totalizadoras en el terreno de la teoría, cuyo máximo exponente fue Kant. La felicidad era un tema que siempre estaba presente pues era lo que querían alcanzar. Entendían que podía ser conseguida mediante el progreso continuado y los procesos educativos, pero también era considerada como algo natural e individual.

Todos los terrenos se fueron nutriendo de este tipo de teorías. Por ejemplo, la ética empezó a hablar de la utilidad y el placer; la economía se interesó por la psicología humana. Se produjeron enlaces entre todos los ámbitos humanos, dejando de lado ciertas banalidades como la superstición o las revelaciones religiosas, y se apostó por conciliar lo positivo y lo racional a través de las formas sensualistas y empiristas, terreno donde destacaron Hume y Locke.

La relativización de todos estos principios condujo a planteamientos pre-dialécticos, al rechazo de la transcendencia y al materialismo. Además, el interés que había en esa clase académica e intelectual respecto a las ciencias, propició un gran progreso técnico que sería el precursor de la Revolución Industrial.

A nivel político, se introdujo el principio del soberano subordinado a la nación (soberanía popular) y la teoría de contrato social de Rousseau, lo que llevó a planteamientos republicanos y anticolonialistas, con los que se creó una visión de la historia a partir del conjunto social y no de los grandes individuos. El pensamiento económico, surgido a raíz del mercantilismo, tendió hacia la fisiocracia, el liberalismo y determinados pre-socialismos.

En el terreno de la creación artística, destacó la relatividad de la belleza y el neoclasicismo academista. Gracias a la influencia de la filosofía, el moralismo y la exaltación de la sensibilidad fueron temas recurrentes. La narrativa evolucionó bastante, dando lugar a la novela moderna, a escritos socio-morales y a pequeños textos. La música también se desarrolló y se produjo el gran salto de Purcell a Beethoven, a través de Vivaldi, Bach, Rameau, Haydn y Mozart.

Ver 6 comentarios
  1. [...] y de Montesquieu, fue uno de los personajes más influyentes en cuanto al apartado político de la Ilustración. Ejerció de filósofo, escritor y político durante su vida, pero su verdadera influencia sucedió [...]

  2. [...] Rousseau fue uno de los filósofos y escritores más destacados de la Ilustración. Aunque tuvo sus más y sus menos con otros autores, como Voltaire, lo cierto es que sus teorías [...]

  3. [...] Enciclopedia fue la obra más representativa de la Ilustración. Su nombre original es: “L’Encyclopédie ou Dictionnaire raisonné des sciences, des arts [...]

  4. [...] de los pensadores importantes de la Ilustración fue Denis Diderot. No fue recordado por los sublevados de la Revolución Francesa de 1789, pero sí [...]

  5. [...] que coarten la libertad del individuo. Debido al contexto en que surgió, la filosofía del Siglo de las Luces fue vital para dotarlo de [...]

  6. [...] le Rond d’Alembert fue uno de los máximos exponentes de la Ilustración. Desde su posición como matemático y filósofo, ejerció de catalizador del movimiento de las [...]

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