América podría haber sido descubierta por cazadores europeos de la Edad de Piedra

Recientes descubrimientos en Norteamérica, afirmarían que los primeros nativos en América no llegarían de Asia, sino que serían cazadores europeos de la Edad de Piedra.

Nuevas evidencias arqueológicas sugieren que América fue descubierta en primer lugar por la gente de Europa en la Edad de Piedra, unos 10.000 años antes de que los antecesores originarios de Siberia dieran lugar a los indios americanos en el Nuevo Mundo.

Los recientes descubrimientos en norteamérica muestran que los primeros habitantes americanos serían cazadores europeos de la Edad de Piedra

Un notable número de herramientas de piedra de estilo europeo, que datan de entre 19.000 y 26.000 años de antigüedad, han sido descubiertos en seis localidades a lo largo de la costa este de Estados Unidos. Tres de los sitios están en la península Delmarva, en Maryland y han sido descubiertos por el arqueólogo Darrin Lowery, de la Universidad de Delaware. Uno está en Pennsylvania y otro en Virginia. Un sexto ha sido descubierto por pescadores de vieiras en el fondo del mar, a 60 millas de la costa de Virginia en lo que, en tiempos prehistóricos, habría sido tierra firme.

Los nuevos descubrimientos son de los más importantes de las últimas décadas y ayudan a aumentar considerablemente nuestra comprensión de la propagación de la humanidad por el mundo.

La similitud de la tecnología de las herramientas de piedra entre la tardía costa este de Estados Unidos y la Europa de la Edad de Piedra, se han apreciado anteriormente. Sin embargo, el estilo de las herramientas de Estados Unidos y Europa descubiertos antes de los encontrados recientemente y que se encuentra en sitios de la costa este de Estados Unidos, datan de alrededor de 15.000 años, mucho después de que los europeos de la Edad de Piedra (la cultura solutrense de Francia e Iberia), hubieran dejado de hacer estos artefactos.

La mayoría de los arqueólogos han rechazado por tanto, una posibilidad de conexión. Pero los nuevos hallazgos recientemente encontrados se sitúan, como mencionamos, entre hace unos 26.000 y 19.000 años, por lo tanto son prácticamente iguales a los materiales encontrados en el oeste de Europa.

Lo que es más, el análisis químico llevado a cabo en el año pasado de un cuchillo de piedra de estilo europeo encontrado en Virginia en 1971 reveló que se hizo de un pedernal de origen francés.

El profesor Denis Standford, del Smithsonian en Washington DC y el profesor Bruce Bradley de la Universidad de Exeter, arqueólogos que han analizado todas las evidencias, proponen que la gente de la Edad de Piedra del oeste de Europa migró al norte de América durante la Edad de Hielo, viajando (a través de la superficie de hielo y/o en barco) a lo largo del borde de la parte congelada del Atlántico. Están presentando todas las evidencias detalladas en un nuevo libro (“A través del Atlántico”) que se ha publicado este mes.

Durante el apogeo de la Edad de Hielo, unos tres millones de metros cuadrados del Atlántico Norte se cubrieron de una gran capa de hielo durante el resto del año. Sin embargo, el cambio estacional de zona donde el hielo terminaba y comenzaba el océano abierto habría sido rico en recursos alimenticios como focas migratorias, aves acuáticas, peces, pingüinos y otras especies de la zona del hemisferio norte.

Stanford y Bradley han sostenido durante tiempo que durante la Edad de Piedra, los humanos eran capaces de hacer viajes de 1.500 millas cruzando el hielo del Atlántico, pero hasta ahora apenas había evidencias que soportara esta idea.

Pero el nuevo material encontrado en Maryland, Virginia y otros lugares de la costa este de Estados Unidos, sumado a los test químicos del cuchillo de pedernal de Virginia, han transformado la situación. Ahora los arqueólogos están comenzando a investigar media docena de sitios en Tennessee, Maryland e incluso Texas, y se espera que en estos lugares se encuentren más evidencias.

Otro argumento clave que proponen Stanford y Bradley es la completa ausencia de actividad humana en el noreste de Siberia y Alaska hace unos 15.500 años. Si los restos de Maryland y otros de la costa este mostraran que la gente habría venido hace entre 26.000 y 19.000 años de Asia y no Europa, los materiales, que datan de 19.000 años, habrían sido encontrados en estas dos áreas del norte, pero aún no se han dado con ellos.

Si bien los europeos solutrenses de Europa pudieron haber sido los primeros americanos, tenían una mayor desventaja en comparación con los indios originarios de Asia que entraron en el Nuevo Mundo a través del estrecho de Bering a lo largo de la cadena de Islas Aleutianas, hace unos 15.500 años.

Considerando que los solutrenses sólo habían tenido una existencia de unos 4.500 años en la Edad de Hielo para llevar a cabo su migración, los indios originarios de Asia tuvieron unos 15.000 años para hacerlo. Es más, los dos últimos tercios de ese periodo de 15 largos milenos, fueron climatológicamente mucho más favorables y un sustancial mayor número de asiáticos fueron capaces de emigrar.

Como resultado de estos factores, los solutrenses (de origen europeo) nativos americanos, fueron parcialmente absorbidos por los recién llegados o fueron borrados sistemáticamente por ellos, ya sea físicamente o a través de la competencia de recursos.

Algunas características genéticas de la Edad de Piedra en el oeste de Europa no existen en el noreste de Asia, pero lo hacen en pequeñas cantidades de grupos de indios americanos. Los tests científicos en el ADN antiguo extraído de esqueletos de 8.000 años de antigüedad de Florida, han revelado un alto nivel de lo que probablemente sea una marca genética de origen europeo. También hay un pequeño número de grupos de nativos americanos aislados cuyas lenguas parecen no estar relacionadas con el origen asiático de los indios americanos.

Sin embargo, la mayor cantidad de pruebas es probable que provengan de debajo del mar, ya que muchas de las áreas donde los solutrenses podrían haber descendido del hielo a tierra firma ahora están a 100 millas mar adentro.

El yacimiento submarino que ha sido identificado (gracias a las dragas de vieiras), está listo para ser examinado con mayor detalle este verano, ya sea por los buceadores de extrema profundidad o por minisubmarinos operados por control remoto equipados con cámaras y brazos para agarrar.

Fuente: Belfast Telegraph

Licenciada en Periodismo y Comunicación Audiovisual, desde pequeña me he sentido atraída por el mundo de la información y la producción audiovisual. Pasión por informar y ser informada de cuanto acontece en cada rincón del planeta. Asimismo, gusto por formar parte en la creación de un producto audiovisual que posteriormente entretendrá o informará a la gente. Entre mis intereses se encuentran el cine, la fotografía, el medio ambiente y, ante todo, la historia. Considero fundamental conocer el origen de la cosas para saber de dónde venimos y hacia dónde vamos. Interés especial en curiosidades, misterios y sucesos anecdóticos de nuestra historia.